
Maradona, en Cuba
El ex futbolista fue recibido por un hombre de confianza de Fidel Castro; tuvo dificultad para hablar en su primer saludo.
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LA HABANA.- Abatido y con la voz entrecortada, Diego Maradona dijo, al pisar suelo cubano, que quiere estar bien para poder realizar una exhibición de fútbol. En el aeropuerto fue increpado por un ciudadano uruguayo, que le dijo: "Pelé no usa droga", lo que provocó mal humor en el futbolista. En Cuba, Maradona será tratado primero de su afección cardíaca y luego de su adicción a la cocaína.
Hermetismo sobre el tratamiento médico
LA HABANA.- "Espero poder estar bien del corazón para hacer una exhibición de fútbol, o algo que se le parezca."
Las primeras palabras de Diego Maradona en Cuba, al hacer escala en la ciudad de Holguín, antes de llegar en la mañana de ayer a La Habana, inyectaron a los periodistas un definido tono de patetismo.
Su voz dificultosa, con aliento casi asmático, fue transmitida temprano por Radio Rebelde, una emisora capitalina. "Yo también soy rebelde... espero que la gente de Cuba siga manteniendo ese cariño por mí", agregó.
Arriesgado sería afirmar que cariño, pero seguro que lo sentido por Fidel Castro es preocupación por el ex astro.
"Se interesó personalmente, sí, si, personalmente" dijo el director del Hospital Psiquiátrico de La Habana, Bernabé Ordaz, en el aeropuerto José Martí, donde acudió para recibir al famoso ex número diez.
¿Quién es el doctor Ordaz? Nada menos que uno de los dos guerrilleros de la Sierra Maestra que aún mantienen su histórica barba (el otro es Fidel).
Tiene además el grado honorífico de comandante, aunque en vez de uniforme viste de civil y usa eternamente un sombrero tejano (de cow-boy: el de ayer a la mañana era negro).
Algo debe de saber de trastornos mentales. Desde 1959 -llegada al poder del castrismo- dirige ese viejo hospital, que de pesadilla digna del marqués de Sade transformó en un centro ultramoderno para perturbaciones mentales. En síntesis: si Ordaz dice que el comandante en jefe se preocupa por Diego Armando, Fidel Castro (comandante en jefe), se ocupa.
Regalos de Fidel
Verdad es que en julio de 1987, luego de la mano de Dios en el Mundial de México, Castro le regaló, autografiada, su gorra verde olivo (el Pelusa entonces en la cima de su gloria le había regalado una camiseta con el número diez).
Ya en declive, Maradona pasó la Navidad de 1994 y el Año Nuevo de 1995 en La Habana. Esta es su tercera y más conmovedora visita.
Ordaz dijo también que lo primero es investigar la gravedad de la lesión cardíaca ("ver si es de más urgencia que el tratamiento psiquiátrico necesario por la droga") y sólo entonces decidir si primero tratarlo de eso o de la drogadicción.
En cuanto al corazón, en La Habana funcionan dos talleres: el Instituto Cardiovascular y el Centro de Investigaciones Clínico-Quirúrgicas.
Por las dudas, también está el Centro Internacional de Recuperación Neurológica (Ciren), donde hace unos años César Jaroslavsky entró en camilla y salió caminando con bastón.
Luego de bajar del avión en el aeropuerto internacional José Martí, en La Habana, Diego Armando dijo muy pocas palabras. Fueron: "Me das lástima". Se las dijo a Ricardo González, un uruguayo radicado en Canadá, hincha de fútbol que viajaba a Bogotá, que lo increpó por la cocaína y le señaló que Pelé no usa droga.
Maradona llegó con un suéter azul oscuro de rayas blancas y zapatillas deportivas (no de marca conocida). No quiso hablar con la prensa y aunque una ambulancia había llegado al lado de la pista, se fue en un largo y robusto Mercedes-Benz negro, de los que el protocolo oficial de gobierno usa para visitantes muy VIP.
Fuera de esto, a la tarde no se sabía aún nada en concreto. Se presumía que quienes viajaron con él habían sido alojados en una residencia del protocolo oficial en la zona El Laguito, con acceso restringido. Que él había sido trasladado a un lugar con acceso aún más restringido. Y que a partir de ahora muy poco más podría saberse.
Además del ron, el azúcar, la música salsa y las mulatas, Cuba tiene otra especialidad: el secreto. Como ejemplo previo al de Maradona, después de irse se supo que el ex beatle Paul McCartney había pasado un par de días escuchando salsa y probando el ron en Santiago de Cuba, 900 km al este de La Habana.
Los fiscales, tras Cóppola
MONTEVIDEO (AP).- Los fiscales uruguayos pedirán que se aplique prisión preventiva a Guillermo Cóppola, a quien se acusa de obstrucción a la Justicia, según se informó ayer. La fiscalía entiende que Cóppola debería ser encausado por el delito de "obstrucción a la Justicia en casos de narcotráfico", una falta más severa que el "falso testimonio", por el que está procesado, sin prisión, en la causa que se inició luego de la internación de Diego Maradona en un sanatorio de Punta del Este. Cóppola pagó 15.000 pesos por su libertad, fue autorizado a abandonar el país, pero debe volver a presentarse ante la justicia uruguaya cada vez que ésta se lo reclame.






