Pijamada, karaoke y asado: estrategias de los porteños para sobrevivir en una ciudad sitiada por el G20
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El grupo de WhatsApp que los nuclea se llama Perú, porque hace algunos años viajaron todos juntos a Machu Pichu. Son amigos desde hace unos diez años, cuando conformaron ese grupo que hace spinning, cerca de plaza San Martín. Desde hace unos días el grupo, con mayoría de mujeres, está en llamas por el G20. "¡Esto va a ser imposible! No va a haber subte, ni tren y casi que no voy a poder salir de casa", escribió una de las chicas. Las demás acotaron cosas parecidas. Casi todos viven entre Barrio Norte, Recoleta y Retiro. Hasta que a una de ellas se le ocurrió la gran idea: "Organicemos un G15", propuso una de las quince amigas. Ana Villar era la candidata: la única que trabaja en la zona y vive fuera de la ciudad, en Villa Elisa, en una casa quinta con un gran parque y pileta. El próximo fin de semana, sus amigas, sus maridos y sus hijos se van a refugiar en lo de Ana.
"Me pidieron organizar un fin de semana XL en casa. Vienen desde el viernes a la mañana hasta el domingo a la tarde y armamos nuestro G15 con pileta, asado, karaoke, cartas, fogón y pijamada. Vienen con hijos. La idea es salir esos días de la zona céntrica por seguridad, y de paso empezamos con las despedidas de año", cuenta entusiasmada Ana, que es gerenta de marketing en Casa López.
El éxodo bíblico
Como el grupo Perú, son muchos los porteños que por estas horas están pergeñando una estrategia para sobrevivir a la ciudad sitiada. Quedarse va a ser complicado: no va a haber subtes, ni trenes. Tres anillos van a cortar la circulación en las principales avenidas que conectan la ciudad. Va a haber operativos especiales en el centro, y zonas a las que solo se accederá a pie y otras, directamente blindadas para los vecinos. Los aeropuertos que operan con vuelos locales estarán cerrados. Las principales autopistas, también.
Por eso, son muchos los que están organizando una escapada de fin de semana largo ante la claustrofobia que les provoca vivir en una ciudad jaqueada por el G20. Hace una semana, la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich aconsejó a los porteños irse de la ciudad en esos días. Sus palabras generaron críticas y enojo. Algunos estimaron que para hacer una escapada, por ejemplo, a Mar del Plata, una pareja con dos hijos debería gastar unos 30.000 pesos. Pero lo cierto es que muchos consideraron, incluso a regañadientes, la opción de irse para no padecer el mal humor de no poder circular.

Los desconcertados
Tras los anuncios de cuáles iban a ser los cortes y los servicios que no iban a funcionar, las redes se llenaron de dudas. Los que pensaban irse a la costa, por la autopista que va a La Plata, tenían que buscar caminos alternativos. Incluso, los que habían sacado pasajes para irse a Uruguay, recibieron un correo electrónico de Buquebus, donde se les informaba que el puerto iba a estar cerrado y que debían reprogramar su viaje para antes o después.
Ana Villar es una de esas anfitrionas ideales y su casa suele llenarse de amigos en temporada alta. Por eso está equipada para recibir a todo el batallón. Ya tiene todo organizado para el G20. Encargó la carne para hacer un asado por día, y organizó un menú detallado, comida por comida. En los próximos días, ella y su marido se van a ocupar de armar trincheras en la cochera con packs de gaseosas, cerveza, papa fritas, yerba, agua y todo lo necesario. "Nosotros compramos todos y después repartimos. Porque la idea es salir lo menos posible para no exponernos durante esos días", dice. Guitarreada, fogón, mate, pizza. Una de las chicas lleva los inflables para los chicos. "Estamos listos para recibir el éxodo", bromea.

El whatsapp de los papis
Diego, Maxi, Chape, Jorge, Rodolfo, Flavio, Juan Pablo y Miguel Ángel son padres de chicos que concurren al colegio Duayen, en Villa Urquiza. Y tienen su propio grupo de WhatsApp, como grito de guerra encubierto al chat de madres. Hace un tiempo se organizaron para juntarse todos los viernes, de 17 a 20, en una de las plazas de Villa Urquiza para tomar mates mientras los chicos juegan. Ante la llegada del G20, se organizaron para hacer una salida fuera de la ciudad. "Nos vamos todos a Pilar, a una quinta, a pasar el día. Vamos y volvemos el mismo viernes. Sólo papás e hijos. Prohibido mamis. Nada femenino arriba de 12 años", explica Miguel Ángel Alonso, padre de Juan Martín, de 10 años.
Algunos destinos aprovecharon la recomendación de la ministra Bullrich para lanzar promociones en escapadas. Como la Secretaría de Turismo de Rosario: "¿Escapada por el finde largo del #G20? Rosario en 24 horas. Rosario en 48 horas. Rosario en 72 horas. Para todos los tiempos, para todos los gustos. Y con el asueto del fin de semana de fines de noviembre y la polémica por la invitación a "salir de la Ciudad del Buenos Aires" en el marco del encuentro internacional del #G20, la ciudad santafesina armó una propuesta contundente y con humor para ofrecer sus maravillas", invita la página web.
¿Pensando donde escapar el finde largo del #G20? Mirá estas ideas para pasar unos días en #Rosario [R][R] https://t.co/mv0Bkm7HEjpic.twitter.com/kiy7B51HiO&— Rosario Turismo (@rosario_turismo) 16 de noviembre de 2018
"¿Pensando dónde escapar el finde largo del #G20? Mirá estas ideas para pasar unos días en #Rosario", publicó Turismo Rosario, desde su cuenta de Twitter.
"Nosotros decidimos irnos al campo. No nos quedó otra opción, porque vivimos en Esmeralda y Juncal. Va a ser imposible hasta salir a comprar una gaseosa", cuenta Flavia Roa, de 42 años, y madre por tres. El jueves al mediodía, "antes de que todo colapse", dice, van a pasar a buscar a sus hijos, que tienen 6, 8 y 9 años, y se van para Corrientes, donde tienen un campo de la familia. "Para nosotros es el viaje nada más, pero entiendo que para mucha gente es un problema tener que irse, porque si tenés que alquilar algo ya el número es otro", apunta.
A pesar de que en la Capital durante esos días se decretó feriado, sus hijos que van al colegio en San Isidro y en Vicente López, tienen clases el viernes. "La combi ya avisó que no va a venir a buscarlos", apunta.
Romina di Felipe y su familia tienen un plan distinto: se van a atrincherar en casa durante todo el fin de semana. "La idea es no poner un pie en la calle. El miércoles ya voy a comprar la comida y bebida para todo el fin de semana y no vamos a salir a menos que sea una emergencia", decretó ella, que es diseñadora y trabaja desde su casa.
Su marido trabaja en la administración pública y no tiene que ir a trabajar. Y sus tres hijos no tienen clases el viernes y piensan faltar el jueves, porque aunque viven en Devoto, van a un colegio del otro lado de la General Paz. "Vamos a alternar entre casa, pileta, Netflix. Ya les avisamos a los amigos que quieran que pueden venir, que abrimos la casa como refugio al G20", bromea Romina. Su marido ya tiene pensado ir a un mayorista para comprar cervezas, gaseosas, hamburguesas y helados. "Vamos a tener nuestra propia cumbre acá", dice.
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