Renacen los cultivos precolombinos
Capacitan a 40 nativos para hacer huertas orgánicas a 70 km de La Quiaca.
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EL CONDOR, Jujuy.- Orgánico, autosuficiente, sencillo y productivo, el método de cultivo que se instrumenta en este poblado de la puna capacitará a cuarenta personas para que cultiven su propia huerta con técnicas precolombinas, a 3700 metros sobre el nivel del mar.
El programa Suka Kollus, que puso en marcha la Comisión Regional del Río Bermejo (Corebe) hace dos meses, propone aplicar sistemas de cultivo manuales regados por canales para que los habitantes de este caserío y de los vecinos puedan equilibrar su dieta (basada en carne y cereales) complementándola con hortalizas, y producir para la venta.
Sobre las estribaciones de la sierra de Santa Victoria, 70 kilómetros al sudeste de La Quiaca, comenzaron a nivelar del terreno, excavar canales y enriquecer del suelo mediante abonos naturales que consisten en guano, barros naturales y restos vegetales.
Cayetano Tolava, descendiente de aimaraes, es hijo de quien dio nombre a este caserío, Ciríaco Tolava. También es considerado el hombre sabio, el cacique del pueblo, aunque él evite explayarse sobre el particular.
A pocos kilómetros de la frontera con Salta y lindando con Bolivia, el cacique se muestra orgulloso del progreso que llega de afuera: hay un veterinario que viaja desde Miraflores para asesorarlos, un médico que viene los lunes y un párroco que asiste en los bautizos y casamientos, y en la Fiesta de la Purísima Concepción del Valle, el 8 de diciembre, sincretismo de ritos católicos e indígenas.
"Antes lo único era la Pachamama y creíamos que Dios estaba enojado con nosotros, pero no poníamos empeño en trabajar. Necesitamos el progreso. Este plan de los antiguos andinos va a ayudar a que vuelvan los que se fueron a probar suerte", dice el hombre de piel curtida.
A puro trueque
Con electricidad de un grupo electrógeno, sin teléfono y sólo una delegación municipal y una salita de urgencias, las 120 almas condoreñas no manejan el concepto del dinero. El trueque de carne y charqui o cueros por hortalizas, fruta y cereales de zonas aledañas es su realidad.
Tres pobladores amasan una mezcla hecha con caliza de las sierras y agua, y con una cuchara la amalgaman a las piedras en los bordes de los canales, llamados suka uma, por donde correrá agua de las vertientes.
El modelo productivo fue probado con éxito en el altiplano boliviano y reflota la tecnología tiwanakota. El agrónomo Manuel Ocampo Carrillo, director de la Casa de Jujuy en Buenos Aires, y el antropólogo Pedro Parodi son los mentores de la idea, que entusiasmó a los condoreños hasta el punto de modificar sus hábitos para salir a trabajar el campo.
Carlos Ibáñez, presidente de la Corebe, puso énfasis en el respeto a las tradiciones culturales del poblado y en el objetivo de promover el desarrollo sustentable del proyecto.
"La recuperación de los suelos, el respeto del medio ambiente y la multiplicación de los recursos para este y otros pueblos andinos son parte de un programa más amplio que incluirá el aprovechamiento de energía solar", señaló Ibáñez.
Veinticinco hombres que cavan canales y nivelan el suelo, y 15 mujeres que juntan guano en las carretillas se capacitan para luego ser líderes de futuros grupos.
Se trata de rehabilitar las técnicas de laboreo manual para no castigar el suelo y lograr cosechas cualitativa y cuantitativamente mejores. Sembrarán cultivos asociados, como la papa y las habas, la cebolla y el ajo, y los rotarán para enriquecer la tierra.
"Los camellones de cultivo (las franjas entre canales) son alimentados por abono natural y regados desde el subsuelo. Este proyecto les complementa las actividades, ya que aquí se dedican exclusivamente a la ganadería extensiva sin manejos adecuados", explicó Ocampo.
Bajo costo, alto rinde
El presupuesto es muy bajo:la Corebe pone la instrucción, los viáticos de los técnicos y las herramientas, y el Ministerio de Trabajo provee los 200 pesos por persona que se les pagan por medio del plan Trabajar II durante los seis meses que son necesarios para desarrollar el plan de cultivos.
Roberto Bignone, meteorólogo y veedor del plan Trabajar II, dice que los cultivos crearán un ecosistema donde se reciclarán nutrientes del suelo y se logrará un microclima. Con el proyecto de capacitación se multiplica la solidaridad, ya que lo que se cosecha es de todos y las técnicas reflotadas pasarán a otros poblados, probablemente en Zayate, cerca de Abra Pampa, y en la alta cuenca del río Bermejo.
Cómo se desarrolla el proyecto
- Cultivarán papa al comienzo. Luego agregarán haba, tarwi y quinua (autóctonas), y verduras.
- No usan agroquímicos y combaten las plagas con especies que las ahuyentan.
- La provisión de agua combatirá la sequía y creará un microclima, con mayor concentración de la energía solar.
- La Corebe es un organismo integrado por el Estado y las provincias del Chaco, Formosa, Jujuy, Salta, Santa Fe y Santiago del Estero para el aprovechamiento de la cuenca del Bermejo.
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