La seguridad informática no frena el fanatismo de Obama por la tecnología

Obama muestra el BlackBerry que utiliza para sus comunicaciones diarias
Obama muestra el BlackBerry que utiliza para sus comunicaciones diarias Fuente: AFP
Usuario de la pulsera inteligente FitBit, con una tableta iPad y un teléfono seguro BlackBerry, el mandatario estadounidense debe lidiar con las exigencias de sus asistentes para preservar su privacidad en el trabajo diario
Michael Shear (NYT)
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31 de enero de 2016  • 00:32

WASHINGTON – ¿En este mundo siempre encendido, siempre conectado, de qué sirve una pulsera digital registradora de actividad física sin GPS o un iPad que no pueda conectarse a la nube?

Pista: pregúntenle al presidente Obama

Obama es el primer auténtico loco por los aparatos que ocupa la Casa Blanca pero su entusiasmo por participar en la revolución de la tecnología personal se ve trabado por el secreto y los desafíos de seguridad que forman parte diaria de su trabajo.

Lo que son cosas que hay que tener para mucha gente –cámaras de alta definición, micrófonos poderosos, radios inalámbricas conectadas a la nube y trasmisores de ubicación GPS precisos- son amenazas potenciales si el líder del mundo occidental quiere llevarlas consigo.

Y por tanto usar los últimos dispositivos significa más que simplemente ordenar uno a Amazon para entrega en el 1600 de la Avenida Pennsylvania. Significa aceptar limitaciones impuestas por los expertos en tecnología de la Casa Blanca, cuya misión es asegurar las comunicaciones del presidente y los agentes del Servicio Secreto que lo protegen.

"Por razones de seguridad no puedo tener un iPhone" reconoció Obama en un encuentro de la juventud en 2013.

Obama en una reunión, junto a su pulsera FitBit Surge
Obama en una reunión, junto a su pulsera FitBit Surge Crédito: Gentileza Casa Blanca

Pero no se ha dado por vencido. Obama es el primer comandante en jefe que lleva un BlackBerry configurado especialmente. Lee informes y ve los resultados deportivos publicados por ESPN en una iPad (la primera de las cuales le fue dada por Steve Jobs antes de su venta al público). Y recientemente se lo ha visto llevando la Fitbit Surge, una pulsera que controla el estado físico con toda la última tecnología en su muñeca izquierda.

A Obama se lo vio por última vez con la pulsera durante su aparición en una serie de Jerry Seinfeld para Internet, "Comedians in Cars Getting Coffee" (Comediantes en autos yendo por un café). La Fitbit de Obama hace una breve pero clara aparición mientras maneja un Corvette Stingray 1963 con su mano izquierda.

Eso plantea un interrogante: ¿Cuántos de los recursos del dispositivo han sido deshabilitados a propósito?

El sitio en la red de Fitbit, que dice que el modelo Surge "es el máximo súper reloj de aptitud física", anuncia que cuenta con "tracking GPS" y "sincronización inalámbrica, las que podrían ser problemáticas para los agentes de seguridad que no están dispuestos a difundir la ubicación del presidente y su estado físico. El sitio señala la presencia de comunicaciones Bluetooth y ocho sensores, incluyendo un monitor del ritmo cardíaco.

Funcionarios de la Casa Blanca repetidamente se negaron a comentar sobre los problemas de seguridad respecto de la tecnología personal del presidente. Funcionarios de Fitbit no respondieron a correos pidiendo información sobre su de su dispositivo.

James Park, CEO de FitBit, con la imagen de Obama de fondo, el usuario más célebre de la pulsera inteligente
James Park, CEO de FitBit, con la imagen de Obama de fondo, el usuario más célebre de la pulsera inteligente

De todos modos por la experiencia de otros dentro de la Casa Blanca, es fácil concluir que no tiene una experiencia típica con sus juguetes electrónicos.

James E. Cartwright, un general retirado de los Marines que fue vice jefe del Comando Conjunto durante parte del mandato de Obama, fue uno de los primeros miembros de la administración en adoptar tecnología. Ansioso por tener una mejor manera de obtener información rápidamente en reuniones secretas, el General Cartwright se vio deslumbrado por las posibilidades que se le ofrecían cuando se dio a conocer la primer iPad a comienzos de 2010.

"Aunque más no fuera por la sensación física de no tener que usar grandes carpetas y cuatro tenientes que las cargaran por mi", dijo el general Cartwright respecto de su decisión de llevar sus documentos con información en una iPad. "En cuanto la gente la vio, empezó la carrera: ‘¿Cómo consigo una?’"

Pero no fue tan fácil, recordó. La iPad del general fue esencialmente un prototipo modificado por orientación suya en la Agencia de Proyectos Avanzados de Investigación para la Defensa, el laboratorio de alta tecnología militar que ayudó a crear los satélites que siguen el clima, Internet, el GPS y la tecnología stealth (sigilo).

Obama muestra su BlackBerry a otros mandatarios en 2010
Obama muestra su BlackBerry a otros mandatarios en 2010

La agencia hizo alteraciones físicas en la iPad, eliminado las cámaras, los chips inalámbricos, los sensores de locación y los micrófonos. Se cargaban los documentos con información en el dispositivo todas las mañanas con un cable seguro. Todo lo que el General Cartwright quería guardar se bajaba del dispositivo del mismo modo en un proceso que llamó "almacenar y mandar al tacho".

"Lo que terminé teniendo fue una iPad bastante tonta" dijo. "No estaba conectado a nada. Se quitó todo lo que podía transmitir".

Sin tales alteraciones no se le hubiera permitido al general llevar su iPad a la Sala de Situación de la Casa Blanca o los otros cuartos seguros conocidos como SCIF (Sensitive Copartmented Information Facilities, Facilidades de Información sensible Compartimentada). Hay canastos a la entrada de tales cuartos de modo que los miembros del personal de la Casa Blanca u otros participantes puedan dejar sus iPhone antes de ingresar.

Cartwright no quiso decir si la iPad del presidente había sido alterada, aunque otras personas familiarizadas con la tecnología de Obama dijeron que no sería exagerado suponer que se tomaron similares precauciones con el comandante en jefe.

El presidente ha reconocido que su BlackBerry tiene elementos de seguridad que eliminan los temores de que sus correos puedan ser hackeados o interceptados. Aún así, sus comunicaciones están severamente limitadas: sólo un número pequeño de gente tiene permitido siquiera mandarle un correo.

Cuando Obama lanzó su primer mensajes desde la cuenta @POTUS Twitter en mayo, tomó prestado un iPhone de un miembro de su personal en vez de usar su BlackBerry seguro.

Tales precauciones se consideran vitales en una época en que los cíber ataques de los adversarios del país son comunes. Se sospecha que hackers chinos accedieron a millones de registros de la Oficina de Personal y funcionarios creen que hackers rusos penetraron un sistema de correo de baja seguridad de la Casa Blanca, pero aparentemente no el BlackBerry de Obama.

Obama no es la primera persona en la Casa Blanca en tomar precauciones contra peligros de alta tecnología.

En 2007 el vicepresidente Dick Cheney desactivó la capacidad inalámbrica de su desfibrilador, que le había sido implantado para regular su ritmo cardíaco. Su temor: que terroristas pudieran hackear la señal en un intento de asesinato, similar al giro dramático en el complot en el que murió el vicepresidente en "Homeland", una serie, hace algunos años.

La tableta iPad, uno de los dispositivos que utiliza un ávido usuario de la tecnología como Obama
La tableta iPad, uno de los dispositivos que utiliza un ávido usuario de la tecnología como Obama Crédito: Gentileza Casa Blanca

Pero Obama es el primer usuario temprano de nuevas tecnologías personales en llegar a la presidencia. En 2014 le dijo a su piloto de helicóptero que esperara un momento porque tenía que volver a la Oficina Oval. " Olvidé mi BlackBerry" le dijo el presidente a reporteros, mostrando el teléfono. Cuando Obama filmó un breve anticipo en video antes de su Discurso sobre el Estado de la Unión este año, se podía ver su BlackBerry en el escritorio a su lado y su Fitbit estaba claramente a la vista.

La gente cercana a él dice que imagina una biblioteca presidencial de ultra alta tecnología cuando deje la Casa Blanca. Y en largas cenas con los titanes de Silicon Valley, ha hablado extensamente acerca de maneras de usar mejor la tecnología personal para aumentar la participación del público en las elecciones y promover la actividad cívica.

Pero mayormente Obama simplemente desea estar conectado del modo en que lo están la mayoría de los estadounidenses hoy en día. En un intercambio en asamblea pública en 2011 con Jorge Ramos de Univision, Obama pareció divertido al descubrir que Ramos pensaba que no tenía su propia computadora.

"Jorge, soy el presidente de Estados Unidos –dijo-, ¿Crees que tengo que pedir prestada la computadora de otra persona?"

Traducción de Gabriel Zadunaisky

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