Más allá del desdén y los prejuicios, muchas damas se han ganado un lugar en el mundo del automóvil, tanto en su evolución como en las pistas, a fuerza de tenacidad, ímpetu y talento
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El 24 de junio de 2018 fue una fecha histórica para las mujeres de Arabia Saudita. Ese día se eliminó la prohibición que les impedía manejar un automóvil… Lo que significó una batalla más ganada para las mujeres en términos de libertad, movilidad y pasión por los autos y la conducción.
Por eso, desde este año se estableció dicha fecha como el Día Internacional de la Mujer Conductora, por iniciativa de la Women’s World Car of the Year, con el auspicio de Newspress España, con objeto de mostrar la importancia de la mujer en el mundo del automóvil.
Un mundo que sigue siendo esencialmente machista, en especial el de la competición, pero en el que muchas mujeres se destacaron y triunfaron por mérito propio, derribando el desdén y los prejuicios a fuerza de voluntad, talento, habilidad y coraje. Sin pretender hacer una lista exhaustiva, recorreremos los logros de varias mujeres que dejaron su huella en la historia del automóvil.

Bertha Benz (1849-1944)
La participación de la esposa del inventor del automóvil, Karl Benz, es vital en la historia. Bertha fue la primera conductora de la que se tenga memoria y la primera mujer en hacer un viaje (y de paso probar la utilidad del invento). En agosto de 1888 subió a sus hijos, Richard y Eugen, en el triciclo fabricado por su marido (el Patent Motor Car) y con gran arrojo (el vehículo distaba de ser seguro y confiable) hizo un viaje de 100 km entre Mannheim y Pforzheim, que le llevó todo el día, y en el que superó fallas técnicas y tuvo que comprar alcohol en una farmacia porque se quedó sin combustible: así fue también el primer ser humano en cargar combustible fuera de su casa o taller.
Hélène van Zuylen (1863-1947)
Una adelantada a sus tiempos, fue esta escritora francesa perteneciente a la familia Rothschild (su apellido de soltera). Su esposo, el barón Etienne van Zuylen, era el presidente del Automóvil Club de Francia (CAF) en 1898, cuando se organizó la carrera París-Ámsterdam-París (1431 km). Hélène no dudó en participar, convirtiéndose en la primera mujer en competir en una prueba internacional; con el seudónimo Snail (“caracol”), la baronesa completó la prueba. En 1901, Snail corrió la París-Berlín, pero desertó por problemas mecánicos. Mejor suerte tuvo la otra mujer en la carrera, Camille du Gast, que largó última y llegó 33ra.
Genevra Delphine Mudge (1881-1964)
De este lado del Atlántico, esta bella mujer (luego actriz de cine con el nombre de Eva Mudge) fue la primera en obtener la licencia de conducir en Nueva York en 1898 (tenía un Waverly eléctrico), y un año más tarde se involucró en carreras de aficionados en las que manejaba un Locomobile naftero. Aunque nunca participó en competencias tradicionales, muchos la consideran la primera piloto de la historia. También fue la primera mujer envuelta en un incidente de tránsito: en una carrera, por eludir un parche de hielo, atropelló a cinco peatones, pero ninguno resultó herido de seriedad. Antes de volver a Europa, un reconocimiento para Mary Anderson, que inventó el limpiaparabrisas en 1903.
Clärenore Stinnes (1901-1990)
Esta piloto de carreras (17 triunfos en su Alemania natal durante la década del ’20) y aventurera, logró una hazaña que pocos hombres intentaron: dio la vuelta al mundo en un automóvil. Inició su periplo en Frankfurt el 25 de mayo de 1927 en su Adler Standard 6 de 45 CV, acompañada por dos mecánicos y el fotógrafo sueco Carl-Axel Söderström (a quien conoció dos días antes de empezar el viaje y fue el único que lo completó con ella) en un vehículo auxiliar. Así pasó por los Balcanes, Líbano, Siria, Teherán, Moscú, un duro cruce de Siberia en invierno (allí la abandonaron sus mecánicos) y el cruce del desierto de Gobi (Mongolia y China). En barco pasaron a Japón, Hawai y llegaron a Lima. América del Sur tampoco fue un lecho de rosas (estuvieron un mes esperando un repuesto de Alemania), pero llegaron a Buenos Aires y desde aquí a América Central, Estados Unidos y Canadá para regresar a Alemania, finalizando su odisea el 24 de junio de 1929 en Berlín, tras recorrer 49.244 km por 23 países en 761 días (un promedio de 2,69 km/h). El viaje fue seguido por el público con avidez a través de los periódicos y quedó plasmados en el libro En auto a través de los continentes. Una mujer demostró que el automóvil podía superar cualquier terreno y condiciones extremas de temperatura. En 1930, se casó con Söderström y tuvieron tres hijos.
Delia Borges
¿El Turismo Carretera era solo para hombres en sus épicos comienzos? Para nada: en el Gran Premio que inició la historia de la categoría en 1937, Martha C. de Alegre acompañó a su marido Fermín a bordo del Lincoln Z Nro. 13; lo mismo hizo Esperanza Collado de Lecoent con su esposo José (Ford Coupé nro.26). Sin embargo, Delia Borges fue la primera mujer tras el volante de un TC cuando debutó en el XXX Gran Premio Argentino 1951, que se corrió entre el 20 de octubre y el 4 de noviembre sobre nueve etapas, que completó a bordo del Chevrolet Nro. 204. A fines de ese año, en la IX edición de las clásicas Mil Millas Argentinas (16/12/51), Delia consiguió su mejor resultado en las siete competencias que disputó entre 1951 y 1953, llegando en la 21ra. posición de la competencia ganada por el gran Juan Gálvez. Pasaron casi veinte años, antes que Dora María Bavio debutara en el TC al comando de un Peugeot 404 en la Vuelta de Salto de 1970 con un magnífico 8vo. puesto. También corrió siete carreras hasta 1972, siempre con el 404. En las 2 horas de 1996, Marisa Panagópulo (destacada piloto de karting y fórmula) debutó en el TC compartiendo el Falcon de José Larroude y arribando en el 16to. escalón. En 2018 se sumó a la lista Julia Ballario que corrió como invitada los 1000 Km de Buenos Aires.
Maria Terea De Filippis (1926-2016)
Nada menos que la primera dama en correr en Fórmula 1. Aunque con una vasta experiencia en autos Sport desde 1948, no le fue fácil a la italiana: en 1958, cuando quiso correr el GP de Francia, el director de la prueba la discriminó diciéndole que “el único casco que le vale a una mujer es el de la peluquería”. Esto, a pesar que De Filippis ya había participado en el GP de Mónaco de ese año, en el que se presentó al comando de una Maserati 250F tan poco competitiva que no logró clasificar para la carrera. La revancha llegó en Bélgica, donde en el mítico Spa-Francorchamps no solo largó el GP sino que llegó en 10ma. posición (su mejor actuación en la máxima categoría). Tras su fallido intento en Francia, corrió y abandonó en Portugal e Italia. En 1959 estaba a las órdenes de Jean Behra en el equipo Porsche, pero tras no clasificar en Argentina y morir su jefe de escuadra, abandonó el automovilismo.

Ewy Rosqvist (1929)
Los Grandes Premios de Turismo, en especial durante la década del ’60, eran inmensamente populares en nuestro país. Y no faltaban figuras internacionales. La gran sensación del GP de Turismo de 1962 fueron “Las suecas” como llamó la gente a la dupla formada por las nórdicas Ewy Rosqvist y su navegante Ursula Wirth (1934-2019), que fascinaron a los argentinos y al mundo al ganar la General del GP que constó de 4624 km en 6 etapas (entre el 25/10 y el 4/11) y 287 competidores, a los mandos de un Mercedes-Benz 220 SE (W111) oficial, sacándole 3h8m al chileno Boris Garafulic. Rosqvist (Jönsson, de soltera) no era ninguna improvisada: como veterinaria recorría entre 150 y 200 km por el campo. En 1954 se casó con Ingve Rosqvist, que corría en Rally y le dejó probar el auto. En 1956, era ella la que estaba tras el volante, ganando el título europeo de Damas en 1959, 1960 y 1961, así como su categoría en Montecarlo 1959 y 1961. En 1962, Mercedes-Benz la fue a buscar para su equipo oficial y formar la dupla con Wirth. Su última carrera antes de retirarse fue el GP de Turismo de Argentina de 1964, en el que quedó tercera (navegada por Eva-Maria Falk) en un impecable 1-2-3 del equipo Mercedes. Hoy, la baronesa Rosqvist-von Korff es embajadora deportiva de Mercedes-Benz.
Janet Guthrie (1938)
Esta física e ingeniera aeroespacial estadounidense tiene un mérito que solo igualó en 2014 Danica Patrick: fue la primera mujer en correr las 500 Millas de Indianápolis (monopostos) y las 500 Millas de Daytona (stock cars), ambas carreras en 1977. Luego, participó en las Indy 500 de 1978 y 1979, y además fue también la primera mujer en puntear una carrera de la Nascar. Siempre alzó su voz sobre que los sponsors no les prestan la debida atención a las mujeres en el automovilismo y contra la prohibición a las mujeres saudíes.

Michèle Mouton (1951), la “Reina del velocidad”.
Con los “salvajes” autos del Grupo B (más de 500 CV de potencia y aerodinámica de Fórmula 1:tan rápidos como peligrosos), la francesa (y su fiel navegante Fabrizia Pons), puso en jaque a los mejores pilotos masculinos del planeta, a puro talento y capacidad, durante varios años en el Campeonato Mundial de Rally, en el que ganó cuatro competencias (la primera y única mujer en lograrlo), subió nueve veces al podio y resultó subcampeona del mundo en 1982. Debuto en el Mundial de Rally en el Tour de Córcega 1974 (Alpine A110) y tras correr también con Lancia Stratos y Fiat 131 Abarth, en 1981 le llegó su gran oportunidad en el equipo oficial Audi (en el que estuvo hasta 1985). Con los cuatro anillos hizo lo mejor de su campaña, ganando los Rally de San Remo 1981, Portugal, Acrópolis (Grecia) y Brasil de 1982, resultando subcampeona, con 97 puntos, de su compañero de equipo, el fabuloso Walter Röhrl (109 unidades). En 1986 se despidió en el Tour de Córcega al mando de un Peugeot 205 Turbo 16. También ganó en la trepada de Pikes Peak 1985 con un Audi S1 y triunfó en su categoría en las 24 Horas de Le Mans de 1975. Sin duda, la reina.

Lella Lombardi (1941-1992)
Maria Grazia es la más famosa de las cinco mujeres que participaron en la Fórmula 1. Veloz y talentosa, fue la primera y única dama en sumar puntos para el Campeonato Mundial con su sexto puesto en el accidentado GP de España de 1975 en el circuito urbano de Montjuich (Barcelona), que finalizó con bandera roja por el accidente en el que Rolf Stommelen se despistó, pasó las defensas y mató a cinco personas. Por esa razón, Lella sumó solo 0,5 puntos. La trayectoria de la italiana comenzó en el GP de Gran Bretaña de 1974 con un Brabham BT44-Cosworth con el insólito Nro. 208 (por su auspiciante, una radio de Luxemburgo), pero no logró clasificar. En 1975, el conde italiano “Guggi” Zanon la sumó a Vittorio Brambilla a su equipo con autos March 761-Cosworth. Se inscribió en 17 GG.PP. y largó 12, siendo la de España 75 su mejor posición final. Lella no lo tuvo fácil: esa era una F1 peligrosa y muy competitiva, pero demostró mucho talento.

Jutta Kleinschmidt (1962)
No cabe duda que el Dakar es hoy la competencia más dura del mundo. Para personas de carácter: exactamente como la alemana que, igual que a Rosqvist y Mouton, el off-road le sienta muy bien: tanto que ganó el París-Dakar 2001, siendo la primera y única mujer en lograrlo, al comando de un Mitsubishi Pajero del equipo Ralliart, imponiéndose a su compañero de escuadra Hiroshi Masuoka y a su exmarido Jean-Louis Schlesser, del que se divorció y dejó su equipo porque al francés no le gustaba que su esposa lo superara en no pocas ocasiones. Física e ingeniera, entre 1987 y 1994 alternó Rally Cross-Country en motos y autos hasta 1995. En 1997 fue 5ta. en el Dakar ganando dos etapas (primera mujer en lograrlo) y ganó las 24 Horas de Nürburgring; en 1999 fue la primera mujer en el podio general del Dakar con su tercer puesto y en el 2000 fue subcampeona del Mundial de Rally Cross-Country. En 2002 sumó su tercer podio en el Dakar con un segundo lugar. Otra gran estrella.
Danica Patrick (1982)
La piloto más exitosa del automovilismo de Estados Unidos y sus superveloces óvalos de más de 300 km/h. Corrió seis años con los monopostos de la IndyCar (2005-2011) para luego pasarse a la popular Nascar hasta su retiro. En su año debut en la IndyCar fue la Rookie (debutante) del año y resultó 4ta. en las Indy 500. En 2008 se convirtió en la primera mujer en ganar una carrera de esta categoría al imponerse en el óvalo del Twin Ring Motegi. Obtuvo un total de ocho podios, incluyendo el tercer escalón de las 500 Millas de Indianápolis 2009, siendo la única en lograrlo. Entre los stock cars tiene el mejor resultado alcanzado por una mujer tanto en la división menor (4ta. en Las Vegas 2011) como en la mayor del Nascar (Clash At Daytona 2017) y en puntear las legendarias 500 Millas de Daytona.
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