Implica la obligatoriedad de informar un domicilio electrónico para poder avanzar con el trámite; todas las modificaciones que se hicieron sobre la documentación para manejar
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La Licencia Nacional de Conducir incorporó una nueva modificación en su respectiva tramitación, formalizada a través de la Disposición 59/2026 de la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV), publicada este viernes en el Boletín Oficial.
Cabe recordar que este documento viene atravesando distintos cambios en el último tiempo; uno de los más relevantes fue la posibilidad de contar con la licencia en formato digital a través de la aplicación Mi Argentina, como también el nuevo diseño que adoptó. Sin embargo, esta nueva modificación gira en torno a la tramitación.
En concreto, la disposición establece que el domicilio electrónico pasa a ser obligatorio y deberá declararse en carácter de declaración jurada. Sin cumplir con este requisito, el trámite de la licencia no podrá realizarse de manera exitosa.

El objetivo de incorporar el domicilio electrónico es que allí tengan validez legal todas las notificaciones vinculadas al estado de la Licencia Nacional de Conducir, como también los antecedentes que se generen con motivo y en ocasión del tránsito en la Argentina.
Además, en los fundamentos de la medida, la ANSV señaló que la creciente incorporación de herramientas digitales en los procesos administrativos obliga a reforzar la seguridad jurídica de las notificaciones, asegurando el debido proceso y el derecho de defensa de las personas alcanzadas.
En ese contexto, el organismo explicó que la implementación del domicilio electrónico apunta a agilizar los trámites y optimizar recursos, sin vulnerar los derechos establecidos por la normativa vigente en la Argentina.
Cambios anteriores en la Licencia Nacional de Conducir (LNC)
Durante el transcurso del año pasado, el Gobierno nacional introdujo una serie de cambios en la Ley Nacional de Tránsito (N° 24.449), que impactaron directamente en el sistema de licencias de conducir.
Uno de los más relevantes —ya mencionado— fue la reglamentación de la validez de la licencia digital en todo el país, disponible a través de la aplicación Mi Argentina. Además, se estableció que las licencias particulares (A, B y G) podrían renovarse de manera remota, permitiendo que los exámenes psicofísicos sean realizados por prestadores médicos registrados ante la ANSV.

No obstante, la implementación de este esquema quedó sujeta a la adhesión de cada jurisdicción. Según pudo saber LA NACION, hasta el momento no se registraron avances en ese sentido, por lo que la renovación continúa siendo, en la práctica, un trámite semipresencial: se inicia de forma online, pero exige la presentación posterior en un centro de emisión de licencias.
La norma contemplaba que los conductores pudieran realizar el examen médico en centros adheridos a la red de la ANSV, evitando así concurrir a una sede oficial. Sin embargo, al menos en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), esa modalidad no se vio reflejada en la práctica.
Por otro lado, también se dispuso la eliminación de la Licencia Nacional de Transporte Interjurisdiccional (LiNTI). A partir de ese cambio, las licencias nacionales de las categorías C, D y E pasaron a ser válidas para el transporte interjurisdiccional de cargas y pasajeros, siempre que sean emitidas por jurisdicciones autorizadas por la ANSV.










