En ese contexto, surge una duda frecuente: ¿para qué sirven realmente las luces antiniebla y cuándo hay que encenderlas?
3 minutos de lectura'

Los autos modernos incorporan cada vez más tecnología y sistemas de luces, pero no siempre los conductores conocen su función ni cuándo utilizarlas correctamente. Entre ellas, las luces antiniebla son uno de los elementos que con mayor frecuencia se utilizan de manera incorrecta, especialmente en situaciones en las que justamente no está indicado su uso.
En ese contexto, surge una duda frecuente: ¿para qué sirven realmente las luces antiniebla y cuándo corresponde encenderlas? Fabián Pons, presidente del Observatorio Vial Latinoamericano (Ovilam), explicó que su función es muy específica: “Las luces antiniebla generalmente son de iluminación simétrica y sirven para mejorar la visión de corta distancia y a baja altura cuando la niebla entorpece la visibilidad”.
Es decir, están diseñadas para situaciones puntuales en las que la visibilidad se reduce de forma considerable, como niebla densa, lluvia intensa o presencia de humo. Sin embargo, en la práctica es habitual ver vehículos circulando con las antinieblas encendidas sin necesidad.
La normativa es clara al respecto. El artículo 47 de la Ley Nacional de Tránsito 24.449 establece en su inciso F que las luces rompenieblas, junto con otras como las de giro o freno, “deben usarse solo para sus fines propios”. En otras palabras, si no hay niebla u otra condición que justifique su uso, no corresponde encenderlas.

“Quien las usa en forma indebida se expone a ser multado, aunque en la práctica y ante la falta de controles, esas infracciones casi nunca se labran”, señaló Pons.
En la provincia de Buenos Aires, por ejemplo, el uso indebido de estas luces está contemplado dentro del régimen sancionatorio vigente. Según la Ley 13.927, la infracción por no respetar las reglas de uso de iluminación puede sancionarse con multas que van de 300 a 1000 Unidades Fijas (UF), lo que equivale a valores que oscilan entre $568.800 y $1.896.000 en abril de 2026.
Además de implicar una sanción económica, el problema de mayor importancia es el impacto que tiene sobre el resto de los conductores.
El principal problema de usarlas cuando no corresponde
Las luces antiniebla, especialmente las traseras, tienen una intensidad superior a la de las luces convencionales, lo que puede encandilar o incomodar a quienes circulan detrás.

Esta situación se vuelve particularmente molesta durante la noche, cuando la visibilidad ya es limitada y el exceso de luz puede generar un efecto contraproducente.
En ese sentido, el uso incorrecto de este tipo de iluminación no sólo no aporta beneficios, sino que también puede afectar la seguridad vial. Aunque muchos conductores las encienden por una cuestión estética o por creer que mejoran la visibilidad en cualquier circunstancia, lo cierto es que su uso indebido puede provocar el efecto contrario como la fatiga visual.
La exposición constante a una luz innecesariamente intensa (sobre todo en rutas oscuras) obliga al ojo a adaptarse de forma permanente, lo que termina afectando la capacidad de concentración del conductor.

A su vez, por la intensidad que emiten, las luces antiniebla traseras pueden confundirse con las de freno, lo que puede llevar a interpretaciones erróneas por parte de quienes circulan detrás y derivar en situaciones de riesgo.
Entonces, a la hora de conducir, siempre resulta necesario observar el tablero instrumental para verificar que estas luces no estén encendidas si las condiciones externas no lo ameritan.
- 1
10 autos usados por menos de 15 millones en abril 2026: uno por uno, por marca y modelo
2La psicología dice que las personas que no usan el guiño cuando manejan son egocéntricos
3BMW lanza una moto deportiva que viene de Alemania con más de 200 CV
4Partieron una montaña a la mitad para construir una autopista





