Segmentos en crecimiento, su elección varía según el uso que se le quiera dar
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En la industria automotriz de la Argentina, las pickups tienen un rol protagónico. No sólo porque el país es el cuarto productor mundial de camionetas, sino también por la fuerte demanda interna: actualmente, uno de cada seis vehículos 0km vendidos pertenece a ese segmento.
En paralelo, la tendencia global hacia los SUV, que comenzó hace varios años, también se consolidó en la Argentina. Los utilitarios deportivos, en sus distintos subsegmentos (compactos, medianos y grandes), registran un importante volumen de ventas y se posicionan entre los vehículos más elegidos.
Entonces, ante el crecimiento de estos dos segmentos, que concentran una importante porción del mercado, resulta necesario entender cuáles son las diferencias entre ambos, más allá de que en algunos casos pueden cruzarse entre sí.
Por ejemplo, la Ford Everest es un SUV desarrollado sobre la plataforma de la Ford Ranger. Lo mismo ocurre con la Toyota SW4, que comparte estructura y línea de montaje con la Toyota Hilux.
Las principales diferencias
En principio, podría decirse que un SUV está más orientado a un uso urbano, mientras que una pickup suele asociarse a tareas rurales o laborales. Sin embargo, esa diferencia, que años atrás era mucho más marcada, hoy perdió fuerza.

Las pickups se modernizaron al punto de convertirse también en vehículos de uso mixto, aptos tanto para la ciudad como para el trabajo o actividades fuera del asfalto. El mayor confort de marcha, la incorporación de más tecnología y mejores niveles de equipamiento hicieron que cada vez más usuarios las elijan incluso como vehículo de uso cotidiano.
Donde sí hay una distinción entre los segmentos es en la comodidad interior, ya que los SUV suelen ofrecer una experiencia más cercana a la de un auto tradicional. Generalmente cuentan con suspensiones más blandas, y una posición de manejo más refinada, factores que favorecen el confort en viajes largos y en el uso diario. Mismo las plazas traseras son más espaciosas en un SUV respecto de una pickup.
De hecho, además de la comodidad interior, aparece un mayor espacio, ya que algunos SUV permiten configurar hasta siete plazas, algo que no suele encontrarse en las pickups.

Otra diferencia importante está en la capacidad de carga y remolque; las camionetas fueron desarrolladas para transportar objetos pesados y, dependiendo del modelo, pueden superar fácilmente los 1000 kilos de carga útil. Además, suelen ofrecer mejores capacidades de remolque, algo muy valorado en sectores rurales, industriales o recreativos.
En cambio, los SUV priorizan el espacio para pasajeros y equipaje dentro del habitáculo. Por eso, suelen contar con baúles más integrados al diseño general del vehículo y, en algunos casos, hasta tres filas de asientos para transportar más ocupantes.
También existen diferencias en la construcción. Muchas pickups utilizan un chasis de largueros, una estructura más resistente y preparada para trabajos exigentes o manejo fuera del asfalto. Los SUV, en cambio, suelen emplear plataformas monocasco, similares a las de un auto, que permiten reducir vibraciones y mejorar el comportamiento dinámico.

Las pickups suelen utilizar motores diésel por su mayor torque y capacidad de trabajo, mientras que los SUV tienen una mayor presencia de motorizaciones nafteras e híbridas orientadas al confort y al uso urbano.
Recién en los últimos años comenzaron a aparecer pickups híbridas, como la BYD Shark (que incluso es enchufable), aunque todavía no es habitual ver camionetas electrificadas. Si bien hoy es la única, el resto de las automotrices ya planifican sus pickups electrificadas, con proyectos incluso para fabricarlas en la Argentina.
En definitiva, si bien su uso se asemejó bastante en los últimos años, la diferencia suele ser clara. El SUV, al ser más versátil según el segmento en el que se encuentre, se orienta mucho más a un uso urbano y ocasionalmente en terrenos un poco más exigentes, sin ir al off-road extremo.
A pesar de que existen SUV pensados para el fuera de pista más exigente, suelen ser bajos sus procentajes de venta y apuntan a nichos mucho más específicos. Por eso, para el trabajo pesado y terrenos combativos, las pickups siguen siendo las ideales.










