Qué se sabe de la nave espacial que está fuera de control e impactará contra la Tierra
El Kosmos 482, una antigua sonda rusa lanzada en 1972, se precipita sin rumbo hacia el planeta y se espera que reingrese a la atmósfera terrestre en los próximos días
3 minutos de lectura'

Una nave espacial soviética de 53 años, identificada como Kosmos 482, se encuentra en su fase final de caída hacia la Tierra y se prevé que reingrese a la atmósfera terrestre en algún momento de esta semana. Así lo informaron los rastreadores de desechos espaciales, lo que generó preocupación por su destino incierto. Según los especialistas, podría producir daños materiales o a las personas en su descenso, pero las probabilidades son bajas.
Lanzada originalmente en 1972 con la ambición de alcanzar Venus, la sonda no logró su cometido y falló poco después del despegue, por lo que quedó atrapada en la órbita terrestre desde entonces. Ahora, tras más de medio siglo como chatarra espacial, la gravedad del planeta la atrae inexorablemente a su lugar de descanso final, que terminará con décadas de vagar por el cosmos.
La particularidad del Kosmos 482 reside en su diseño. A diferencia de las naves espaciales modernas, que están construidas para desintegrarse completamente al reingresar, esta sonda incluyó un módulo de descenso. Este componente fue concebido para soportar las extremas temperaturas y presiones de la atmósfera de Venus, lo que implica una alta probabilidad de que fragmentos significativos del módulo sobrevivan a la reentrada terrestre e impacten el planeta. Este escenario, según los expertos, podría asemejarse al impacto de un meteorito.

Aunque la probabilidad de que estos desechos caigan en áreas pobladas es baja, la posibilidad no se descarta por completo. Predecir la ubicación precisa de aterrizaje de este tipo de basura espacial es un desafío considerable y aun sin solución, especialmente en el caso de una caída no controlada como la del Kosmos 482. No obstante, los especialistas monitorean la nave en un intento por anticipar su destino final.
Jonathan McDowell, astrónomo del Centro Harvard y Smithsonian de Astrofísica, declaró a NPR que “existe una probabilidad de que pueda impactar en algún lugar donde dañe propiedades”. Asimismo, añadió que hay “una pequeña probabilidad —pero es como una entre miles— de que pueda herir a alguien”, lo que destaca la imprevisibilidad del evento.

El doctor Marco Langbroek, investigador de satélites en la estación holandesa de seguimiento SatTrackCam Leiden, utilizó la plataforma X para ofrecer una cronología más detallada y en su blog advirtió que “probablemente será un impacto fuerte”. Langbroek expresó sus dudas sobre el funcionamiento del sistema de despliegue del paracaídas de la nave, dado que las baterías habrían estado agotadas durante 53 años. El investigador, quien desarrolló un modelo de reingreso, afirmó que esta nave de 500 kilogramos y un metro de tamaño representa un riesgo similar al impacto de un meteorito.
El modelo elaborado por Langbroek sitúa el posible aterrizaje en un amplio rango geográfico que abarca desde Canadá hasta Rusia y el extremo sur de Sudamérica. Otras estimaciones, en tanto, sugieren que el Kosmos 482 podría terminar su trayectoria en el océano, minimizando así los riesgos terrestres. Este reingreso forzoso del Kosmos 482 no solo es un evento físico, sino también un recordatorio de la ambición científica truncada y los desafíos que la humanidad enfrenta en su relación con la tecnología y el espacio.
Este contenido fue producido por un equipo de LA NACION con la asistencia de la IA
Otras noticias de Astronomía
1Un hallazgo científico cambió todo lo que se sabía sobre el océano escondido bajo Júpiter
2Las imágenes que muestran el microscópico y poco conocido mundo de los mohos deslizantes
3Sudáfrica: un nuevo estudio identificó las armas venenosas más antiguas de la humanidad
4¿Puede la estimulación tecnológica mejorar el funcionamiento de nuestro cerebro?







