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Los goles de Javier Toledo, como tantas veces, fue el argumento de Atlético Tucumán para ganar un partido. Con todo en contra, después de la expulsión de un compañero y de estar perdiendo 1-0, la aparición del delantero de 34 años dió un giro al guión y al resultado: los tucumanos le ganaron por 2-1 a Sarmiento, en Junín, y alcanzaron así su segundo triunfo en la Copa de la Liga, en la fecha 8.
Toledo fue el principio y final del equipo de Omar De Felippe. Guillermo Acosta había sido expulsado a los 29 minutos del primer tiempo, cuando ya los tucumanos perdían por una buena definición de Marcelo Herrera (a los 12 resolvió de media vuelta a la salida de un córner). Es que ese primer tiempo había favorecido al equipo de Mario Sciaqua, que venía de sumar cuatro puntos de los últimos seis que había disputado.
No encontraba los caminos el visitante, incomodado por la presión del equipo juninense, que de a poco recupera futbolistas luego del brote de coronavirus que asoló al plantel. Toledo, que jugó en Sarmiento entre 2007 y 2008, esperaba en el banco... El entrenador lo mandó a la cancha a los 13 minutos de la segunda etapa, y cinco minutos después, el atacante le ponía su cabeza a una buena asistencia de Ramiro Carrera para establecer el 1-1. Quedó la duda de si estaba en posición adelantada, pero en la Argentina no hay VAR que ayude a resolver estos dilemas.
Tras convertir, Toledo juntó las manos sobre su cabeza en señal de disculpas por haber anotado contra uno de sus exequipos. Esa costumbre de los futbolistas, en su caso, podría complicarlo a menudo: Atlético Tucumán es su club número 13...
A Toledo, y a Atlético, les quedaba una carta más. A los 42 minutos, cuando la igualdad empezaba a ser un buen negocio, una buena maniobra colectiva que encadenaron Mussis, Aguirre y Marcelo Ortiz terminó con un cabezazo fantástico de Toledo, que se coló en el ángulo izquierdo de Vicentini. Ya no pidió perdón: lo gritó con todas las ganas.
El triunfo, al cabo, es un respiro para los tucumanos, que el miércoles irán en busca de un premio más grande: eliminar a River de la Copa Argentina.



