La Primera B Metropolitana, entre arbitrajes tendenciosos y el escándalo reglamentario

El ascenso de Barracas Central a la B Nacional (aquí, frente a Riestra) se dio siete fechas antes del final del certamen
El ascenso de Barracas Central a la B Nacional (aquí, frente a Riestra) se dio siete fechas antes del final del certamen Fuente: LA NACION - Crédito: Rodrigo Néspolo
Fernando Vergara
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3 de mayo de 2019  • 00:29

Se acerca el desenlace de un torneo que estuvo al rojo vivo de principio a fin. Modificaciones insólitas en el reglamento y distintas polémicas arbitrales alimentaron varias sospechas contra la AFA en el actual certamen de la Primera B Metropolitana . A falta de tres fechas para el cierre ya ascendieron Barracas Central, el equipo de Claudio Tapia, y Estudiantes de Buenos Aires, presidido por Jorge Barrios, un hombre cercano a Chiqui. En el tercer lugar se ubica Riestra (gerenciado por el abogado Víctor Stinfale), cuarto figura Atlanta y Acassuso (dirigido por Javier Pipo Marín, exladero de Julio Grondona) está en el quinto puesto. Dudas, suspicacias y controversias envuelven a una de las competencias más apasionantes de nuestro fútbol.

Las quejas se alzaron desde hace varios meses. Finalizada la primera ronda y en medio del receso de verano, la AFA decidió una extraña modificación. Los cuatro mejores equipos de este campeonato más el ganador de un Reducido entre el quinto, sexto, séptimo y octavo de la tabla de posiciones ascenderán a la B Nacional, que a partir de la próxima temporada pasará a tener 32 equipos. Pero también hubo otra decisión de la entidad de la calle Viamonte que abonó la indignación: en el próximo campeonato no habrá promedios en las categorías de ascenso, lo que en principio será un alivio para los clubes ascendidos. Un costado más para analizar en la película de los desatinos.

Carlos Varela, presidente de Barracas Central tras el pedido de licencia efectiva de Tapia, aporta su mirada y desmiente los posibles favoritismos. "Siempre se comentan estas cosas cuando hay alguien importante de un club que ocupa otro cargo relevante a nivel nacional. Personalmente, sé que el equipo se consolidó y jugó bien. El mérito es de ellos y del entrenador Salvador Daniele. Hoy cosechamos todo lo que hizo Chiqui, pero no en relación al poder que ostenta, sino que le dio una impronta al club y marcó una línea. El resto es folklore", le asegura a LA NACION. El Guapo fue el primero en ascender a la segunda categoría del fútbol argentino y lo hizo con siete fechas de antelación.

Atlanta, que da batalla entre los denominados "clubes del poder" en la B Metro, se sintió perjudicado en la 28ª fecha cuando se enfrentó precisamente a Barracas Central. Aquella noche, el árbitro Yael Pérez Falcón anuló mal un gol para el Bohemio cuando el partido estaba 0-0 (terminó 1-1), dentro de un fallo inexplicable por una supuesta infracción del delantero Ignacio Colombini al arquero Elías Gómez. "Me molesta lo que se dice porque le sacan el mérito al plantel. Esto es todo nuestro, jugamos muy bien durante todo el año. Los que hablan lo hacen porque es gratis. Los jugadores estamos al margen y muy felices de lo que conseguimos", se defiende Gómez. "Yo intento aislarme porque se dice de todo, pero también es cierto que lo escucho y me duele", se suma Ezequiel Filipetto, marcador central del Guapo. "Algunos aseguran que logramos el ascenso porque mi papá está en la AFA y eso me da mucha bronca. Todos sabemos cómo juega este equipo", aporta el volante Iván Tapia, hijo de Chiqui, quien junto con su hermano Matías forman parte del plantel profesional del Camionero.

El mérito del ascenso es de los jugadores y el DT Daniele, el resto es folklore.
Carlos Varela, presidente de Barracas

Las visiones, desde ya, se contraponen. "Todo me hace ruido porque es un torneo irregular. Primero por haber modificado lo de los ascensos. Y luego porque vi cosas que no me gustaron. Tengo muchísimos años transitando el camino del fútbol. Me sentí impotente, hubo detalles mínimos que nos perjudicaron. Yo me hago cargo de que en su momento Atlanta bajó el rendimiento, pero no de lo otro. No tengo más ganas de dirigir. Quizás en inferiores, pero esto no me interesa", le remarca a este medio Fabián Pepe Castro, ídolo y emblema de Atlanta, que dirigió al equipo hasta la fecha 27ª. "Cuando algunas cosas toman estado público, cuando hay algo que se manifiesta en lugares donde no suele suceder, me llama la atención. Inclusive se suspendieron partidos de una forma rara. Hubo dos o tres clubes que se guardaron partidos para el inicio de 2019", añade Castro. Barracas Central contra Riestra, que debió jugarse en octubre de 2018, recién se disputó el 26 de febrero de este año. Aquella vez se postergó por la realización de los Juegos Olímpicos de la Juventud en Buenos Aires. Es uno de los ejemplos visibles.

Pero hubo más: el año pasado, en la 4ª fecha, el Bohemio perdió de local ante Riestra -a quien auspicia Speed, la conocida marca de bebidas energizantes- y la gran polémica se desató por el arbitraje del juez Lucas Comesaña, que expulsó a un jugador local y le dio un penal a los de Villa Soldati. Ese mismo día, el periodista Mariano Perusso (Solo Ascenso) denunció en Twitter que su nota sobre ese partido "fue censurada" por presiones externas.

Ya en la segunda ronda, Acassuso jugó ante Flandria con el arbitraje de Américo Monsalvo. El conjunto quemero perdía 2-0 a los 43 minutos del segundo tiempo. Pero le cobraron dos penales y dos jugadores del rival fueron expulsados. Lo empató. "Nos chocamos con la impunidad, la corrupción y la falta de dignidad. Solo nosotros sabemos por lo que pasamos. La impotencia se apoderó de nosotros", disparó Mauro Ruggiero, arquero del Canario. Es decir: las jugadas puntuales discutidas favorecieron alternativamente a la mayoría de los clubes que lideran la tabla. Desde Acassuso se defienden: "Somos uno de los mejores equipos de esta categoría desde hace dos años y peleamos contra los más grandes de la B Metro. Parece que eso a muchos les molesta", sostienen.

Las quejas se multiplicaron a lo largo de todo el torneo. En la 21ª fecha Riestra se lo empató de local a Talleres de Escalada en el último minuto, en un cierre que dejó varias jugadas muy discutidas. Jorge Broggi fue el árbitro. Gustavo Noto, el DT visitante, explotó: "No tengo armas para luchar contra esto y contra las injusticias en el fútbol. Hablamos de fútbol y de ascenso unido... ¡las pelotas unidas!", dijo en Bundeslumpen.

Todo me hace ruido porque es un torneo irregular, vi cosas que no me gustaron, me sentí impotente.
Fabián Pepe Castro, ex DT de Atlanta

El derrotero del torneo convirtió todo en una olla en ebullición. A tal punto de que el presidente de uno de los clubes que se sintió más vulnerados explotó contra sus pares en un grupo de Whatsapp. "Son una vergüenza, déjennos jugar un campeonato digno", escribió el dirigente, según trascendió.

Quedan dos ascensos por definir. Riestra, que tiene uno de los presupuestos más altos en la tercera categoría del fútbol argentino, está a punto de regresar a la B Nacional un año después de haber descendido. ¿Cómo ascendió Riestra en agosto de 2017? Entre agresiones, multas y sanciones, en el medio de aquella recordada definición contra Comunicaciones en la cancha de Defensores de Belgrano.

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