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En el circuito de Le Mans, en Francia, este fin de semana se corría la quinta fecha del campeonato MotoGP, la competencia número uno para estos vehículos de dos ruedas. La carrera estaba a unas 23 vueltas de concluir cuando los espectadores pudieron ser testigos de un espectáculo muy poco elegante en el que dos de los corredores salieron de la pista y casi terminan a las trompadas luego del incidente.
Ocurrió que dos competidores de MotoGP, el italiano Francesco Pecco Bagnaia y el español Maverick Viñales, quienes tuvieron una colisión en el centro de la pista cuando se disputaban el tercer lugar de la carrera. Los dos se aproximaron demasiado el uno al otro, se tocaron en una curva, uno de ellos, Viñales, perdió el equilibrio y volvió a rozar a su compañero, de manera que ambos cayeron y salieron de la pista. Acabaron ambos con sus motos tiradas y rodando por el pasto que está fuera de los límites del circuito asfaltado.

Pero la cosa no acabó ahí. Lejos de amedrentarse por la caída, el piloto español se acercó casi corriendo a su colega italiano, que es el actual campeón y líder del torneo, y lo encaró mientras el otro estaba todavía en el piso. En el momento más tenso de esta discusión, Maverick Viñale le tiró incluso un cachetazo al italiano, que se levantó dispuesto a responderle la agresiva acción de su colega.
Afortunadamente, cuando la cosa estaba por llegar a mayores entre los dos alterados corredores, un auxiliar de pista de Le Mans se acercó para separarlos. Un rato después, ambos competidores regresaban más tranquilos en una misma moto a la zona de boxes, donde ambos dejaron atrás el incidente con un apretón de manos.

“Claramente fue un accidente de carrera, una circunstancia desafortunada, aunque evitable en ambos lados. Cambié de dirección en el punto donde hubiera cambiado de todos modos, nos tocamos y el golpe fue bastante violento. No me gustó mucho su reacción después de la caída, pero la adrenalina a veces juega malas pasadas y el miedo tiende a ponerte agresivo”, dijo Bagnaia, piloto de la escudería Ducati, en declaraciones que recogió ESPN.
Por su parte, el motociclista español, que compite con Aprilia, ya mucho más calmado, ofreció su versión de los hechos. “Los dos somos pilotos con un gran juego limpio, pero en estas carreras tenemos que calmarnos un poco. De lo contrario nadie llegará al final de la temporada”, dijo. Y luego, con un gran espíritu autocrítico, añadió: “¿Si perdí un poco los nervios? Llevo semanas intentando ganar. Había mucha adrenalina. Muchos necesitan calmarse, no lo digo solo por Pecco (así le dicen a Bagnaia). Tenemos que ser un ejemplo para los chicos de Moto3″.
“Lo que pasa en la pista, se queda en la pista”, reflexionó, finalmente, el piloto español, conocido como Mack por sus fanáticos.



