El impulso de los Jaguares chocó contra la dureza de los Sharks

La franquicia argentina sufrió una derrota dolorosa; no se capitalizó el momento de buen juego y luego se pareció mucho a la versión 2016
Alejo Miranda
(0)
9 de abril de 2017  

Senatore no puede con la marcación de los Sharks
Senatore no puede con la marcación de los Sharks Crédito: Prensa Jaguares

DURBAN.- Les tiene que haber dolido mucho esta derrota a los Jaguares. Un poco porque Sharks es un rival directo, un clásico a esta altura, y otro tanto porque tuvieron chances de ganar. Pero más porque, por primera vez en lo que va del año, su rendimiento ascendente sufrió un freno abrupto.

No mostraron mucho los sudafricanos, pero su dureza y frontalidad les alcanzó para frenar el envión de los Jaguares (18-13) y quedarse con cuatro puntos cuya valía se conocerá recién cuando el certamen, que recién va por la 7a fecha, empiece a definir los clasificados. Por lo pronto, los dirigidos por Raúl Pérez se bajaron de la zona de playoffs, aunque todavía falta mucho para esa instancia y hay oportunidades de más para recuperar terreno. Por lo pronto, lo que debe preocupar a los argentinos es recobrar la solidez que partido a partido habían edificado en el inicio de la temporada.

En el Growthpoint Kings Park de Durban, los Jaguares se parecieron más a la versión caótica de 2016 que la sólida de los primeros cinco encuentros de esta temporada. De hecho, el partido tuvo matices similares a los dos enfrentamientos previos ante los Sharks, que se definieron también por escaso margen (tres y cuatro puntos, respectivamente) y había estado hasta el final latente la posibilidad de quedarse con la victoria y que, más por errores propios que por aciertos del rival, terminó escurriéndose de las manos.

Tiene que doler que no se hayan capitalizado mejor los 20 minutos de dominio que los Jaguares tuvieron en el primer tiempo, en donde sí se parecieron al equipo que dominaba con el pack y desequilibraba con los backs de los primeros partidos. Faltó algo de atrevimiento para pedir scrum a cinco metros del in-goal en un momento dominaba esa formación como nunca antes en esta campaña y le faltó puntería a Nicolás Sánchez, que erró dos penales accesibles. Sólo alcanzó para adelantarse 6-5 luego de que el primer ataque argentino terminara en try de los locales cuando Cobus Reinach le birló de las manos la pelota a Pablo Matera y corrió 75 metros hasta el otro in-goal.

Debe doler, más que nada, el mal cuidado de la pelota: en definitiva, fue el mayor defecto de los argentinos. Acaso las lluvias en la previa hicieron complicado el manejo, pero los Jaguares no supieron jugar con esta circunstancia. El exceso de pases en el contacto derivó en pérdidas constantes y la utilización del pie fue deficitaria.

Sharks, en cambio, sin demasiadas luces, pero una potencia al fin, apeló a la frontalidad de su pack y de sus centros para poner en retroceso a la defensa de los Jaguares, que mostró algunos agujeros aunque en líneas generales fue efectiva. Nada que no se supiera de antemano. Ese argumento le bastó para ganar, aunque nunca tuvo el control del partido.

De hecho, cuando parecía que los locales se despegaban, los Jaguares golpearon con el try de Agustín Creevy, que coronó una buena intervención de Jerónimo de la Fuente. Poco antes, Esterhuizen había estirado la ventaja a un máximo de nueve puntos (15-6) y Sánchez miraba de afuera tras ser amonestado por un tackle sin pelota. Se bajó notablemente el número de penales (sólo siete), pero por sexta vez en seis partidos los Jaguares quedaban en inferioridad numérica. Aun así se pusieron a tiro.

Tiene que doler que en el último cuarto, cuando se definen los partidos cerrados, los Jaguares se hayan quedado sin obtención. El scrum se convirtió en un suplicio a partir de la salida de Ramiro Herrera y el y el fino hilo que sostenía al line-out se cortó cuando Creevy dejó la cancha. Y cuando recuperaban la pelota gracias a que el rival también cometió muchos errores no forzados, el caos volvía a nublar la mente de los argentinos. La conducción no fue atinada. El temple de las primeras fechas nunca apareció.

La misión ahora será hacer de este partido una excepción. En un certamen largo y demandante al máximo, que ayer demostró una vez más no dar la mínima tregua, es esperable que aparezca algún bache. Habrá que sanearlo lo antes posible, porque la exigencia no cesa. El peligro de caer en una espiral derrotista siempre está latente, como demostró la experiencia del año pasado.

Bulls, el rival del próximo sábado en el segundo partido de esta gira por Sudáfrica, el segmento más exigente en el calendario, tiene características similares a los Sharks. Representa, igualmente, una inmejorable oportunidad de reivindicación: llega de una áspera gira por Nueva Zelanda y Japón en la que acumularon tres derrotas, la última ayer ante Sunwolves. Los de Pretoria tendrán doble motivo para la revancha: de la derrota en Vélez el año último que los dejó afuera de los playoffs y de estas tres caídas. Lo peor sería confiarse. Será otra prueba para la madurez de los Jaguares.

Se devela el misterio

La Sanzaar dará a conocer hoy el formato para 2018. Se habla de reducir de 18 a 15 equipos, con Kings, Cheetahs y Force como candidatos a ser cortados.

MÁS LEÍDAS DE Deportes

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.