Athletic Bilbao y Atlético Madrid, tan iguales y tan diferentes

Una postal de Bucarest y color de los hinchas, que vibraron con la gran final de la Europa League.
Claudio Mauri
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9 de mayo de 2012  • 18:08

La vista del National Arena de Bucarest. minutos antes de la gran final
La vista del National Arena de Bucarest. minutos antes de la gran final Fuente: EFE

BUCAREST.- Lucen los mismos colores, los escudos de ambos clubes son similares, llegaron en representación de un único país, las fisonomías de sus hinchas tienen más puntos en común que diferencias… Hasta ahí llegan los aspectos que pueden compartir los simpatizantes del Atlético de Madrid y del Athletic Bilbao. No son pocos ni insustanciales, pero la final de la Europa League escenificó los contrastes entre unos y otros, que van más allá de la rivalidad futbolística y se adentran en cuestiones más profundas, como las tensiones políticas y sociales que enfrentan a ambos grupos. El centralismo madrileño contra el regionalismo vasco. El afán hegemónico de los capitalinos contra la especificidad que defienden los que están a orillas del Mar Cantábrico. El castellano contra el euskera.

Mucho más que en los dos días anteriores, las calles de Bucarest asistieron ayer, desde temprano, a una verdadera invasión de hinchas de los dos equipos. Alrededor de 22.000 personas cubrieron desde la mañana el casco céntrico hasta convertir a los transeúntes rumanos en algo casi imperceptible, en unos intrusos tapados por la omnipresente marea rojiblanca.

La "Fan Zone" del Atlético de Madrid estuvo ubicada en la plaza Enescu, donde muchos, en medio de una garúa matinal, se reunieron para amenizar la espera entre bebidas, comidas y la música típica rumana que un grupo interpretaba desde un escenario cubierto. Los del Athletic Bilbao se mimetizaron en la ciudad vieja, en la zona de pubs de estilo británico –influencia muy bien recibida por los vascos en lo futbolístico-, sobre la empedrada peatonal Lipscani y las callejuelas que la cruzan. Todo en un ambiente muy concentrado, de reducto, mientras por las mesas y en las barras corrían ríos de cerveza. No faltaron los que pidieron una garrafa con cerveza desde la que se servían directamente.

Por allí pasó un grupo del Frente Atlético, los ultras, los hinchas más radicales, seguidos por no menos de 10 policías locales. "No vinieron todos. Faltan por lo menos 500 ultras. La crisis económica está pegando duro en España y los precios para viajar aumentaron por la alta demanda. Yo me dejé la mitad del alquiler de mi apartamento, 400 euros, para acompañar al equipo", le explica a canchallena.com un joven del Frente Atlético.

Frente al pub The Gin Factory se produce un enfrentamiento. Vuela un vaso con cerveza y algún salivazo. En el medio quedan unas pocas mujeres. De un ambo y otro se señalan, como convocándose a pelear. "¡Asesinos, esos son ustedes, putos asesinos de la ETA. Matan por la espalda y ponen bombas, cagones!", son algunos de los gritos desafiantes, mientras buscan sin encontrar a los cabecillas del grupo vasco. "No han venido, se esconden", vocifera otro. "Fuera, fuera de aquí, que éste no es vuestro sitio", responden, más tranquilos, los hinchas del Athletic.

La policía rodea a los del Frente Atlético y entre empujones los aleja de la zona. "¿Quién es el jefe de ustedes", pregunta en inglés un agente, que por toda respuesta obtiene una provocadora evasiva en castellano: "Pues todos somos jefes aquí, joder. Y no te hagáis el listillo y devuélveme el cuchillo". El policía lo miró sin comprender una palabra y siguió en lo suyo: "Debemos esperar cinco minutos aquí".

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