Boca terminó la preparación: el análisis de Alfaro y el uno por uno de los refuerzos

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21 de enero de 2019  • 05:58

Anoche, Boca le puso fin a la puesta a punto. Con la victoria ante Aldosivi (2-1), en el último amistoso de los dos que jugó en Mar del Plata (el anterior fue derrota ante Unión), cerró la pretemporada y a partir de mañana, cuando vuelvan a las prácticas, empezarán a poner la cabeza en Newell’s, el rival con el que reiniciará la Superliga cuando se enfrenten el domingo, desde las 21.30 hs, en el Parque de la Independencia.

La primera versión del Boca 2019 no había sido auspiciosa: al contrario, había retrocedido aún más con respecto a cómo había terminado el año pasado. No obstante, ayer en el estadio José María Minella hubo notables mejorías. Sobre todo en el primer tiempo, en el que Boca dominó el trámite a gusto y piacere, con varias situaciones de gol y un progreso en el juego. Es acaso esa etapa la que más conforme dejó al nuevo entrenador xeneize, que para el duelo ante el Tiburón cambió piezas. Por ejemplo, el ingreso de Mauro Zárate por Carlos Tevez, su "abanderado".

"El problema que tuvimos con Tevez es que no le llevamos la pelota. Entonces ahí le pedimos a Zárate, de delantero, que se juntara con "Bebelo" (Reynoso) para la gestación de juego. Pudimos saca la pelota más limpia en mitad de cancha y jugar más a la espalda de los defensores", expresó Alfaro, según su punto de vista, la diferencia entre un partido y otro.

"Hubo cosas positivas y otras a corregir. El equipo estuvo mejor parado entre líneas, más compensado. Pudo presionar más armónicamente arriba y tuvo manejo de pelota para imponerse", hizo un primer análisis general el entrenador rafaelino, de 56 años. Aunque no anduvo con vueltas para expresar qué momento del partido se sintió más satisfecho: "Hubo buenos momentos. En especial los primeros 45 minutos, en los que fuimos un equipo más corto, con manejo de pelota, recuperación y supimos romper la presión de Aldosivi. Ahí estuvo lo mejor del equipo, porque el primer tiempo pudo haber terminado 3-0".

También hizo hincapié en el bajón que sufrió Boca en la segunda parte. No fue el mismo equipo y le cedió el protagonismo al conjunto marplatense con errores puntuales en defensa que pudieron costar caro. Aunque Alfaro se fue más preocupado por otra cuestión. "Les dije a los muchachos que hay que prepararse para cuando los partidos sean incómodos, esos en los que no podés imponer lo tuyo. Como hoy (por ayer). Aldosivi, con su presión del segundo tiempo, nos hizo retroceder, jugar pelotas largas y no pudimos hacer la sociedad Zárate-Bebelo", sostuvo. Y agregó para finalizar: "Más allá de los errores en defensa que tuvimos, el rival se puso a tiro del resultado. Entonces, el equipo debe mejorar eso. Habrán momentos en los que podamos imponer, pero en otros se darán esta clase de partidos".

La presentación de los refuerzos

Gran parte de esa mejoría boquense la proporcionaron dos de los cuatro refuerzos que, hasta acá, arribaron a la Ribera en este mercado de pases que aún sigue abierto. Porque anoche hicieron su primera presentación con la camiseta azul y oro tanto Iván Marcone como Jorman Campuzano, una dupla que va ganando protagonismo y puede dejar fuera a Wilmar Barrios: sobriedad, salida, equilibrio y dinámica en una mitad del campo que necesitaba un cambio importante con respecto al anterior ciclo. Ellos dos ya dejaron buenas sensaciones, acrecentadas aún más en el primer tiempo por la buena labor colectiva.

"El trabajo de los volantes centrales fue clave, en la compensación y en la asistencia en la salida. Con ellos tuvimos salida limpia en la mitad de la cancha en la primera mitad", los elogió el técnico.

El exLanús, ya conocido por su orden en el círculo central, brindó quites y no le escapó al manejo de pelota, sobre todo para salir de la zona defensiva. Tuvo un cruce magnífico en la puerta del área, durante el primer tiempo, en el que barrió con lo justo al atacante, pero limpiamente: su pierna derecha interceptó un balón que se metía peligrosamente en el área. El colombiano, por otro lado, evidenció la técnica y calidad que lleva en sus genes para conducir en la primera zona de gestación. Eso derivó en la desesperación de los jugadores de Aldosivi, que le cometieron varias infracciones duras.

Además, se produjo el debut de Marcos Díaz, el arquero debilidad de Alfaro. Aunque solo fueron los 45 minutos del complemento. "Entró porque quería que conociera el arco de Boca para prevenir un escenario complejo en el futuro. Le di más actividad a Andrada porque para mí es el titular", sentenció el entrenador.

La salvada de Marcos Díaz

Díaz recibió el gol marplatense, aunque no tuvo responsabilidades en una acción en la que el error fue todo de un confiado Julio Buffarini. Y aunque tuvo una mala salida en un córner, luego se reivindicó con una veloz corrida para tapar, fuera del área, un mano a mano tras una pifia de Carlos Izquierdoz.

En definitiva, cosas buenas y malas en un nuevo Boca que ya se prepara para reanudar la Superliga.

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