Boca-Vélez, Copa de la Superliga: el equipo de Alfaro ganó por penales y es semifinalista

Argentina Copa de la Superliga Cuartos de final
  • 0 P5
Boca Juniors

Boca Juniors

  • 0 P4
Vélez Sarsfield

Vélez Sarsfield

Pablo Lisotto
(0)
16 de mayo de 2019  • 23:30

Boca sigue fortaleciendo su mente y engrosando su temple. Victorias como la de anoche suman muchísimo más que tres puntos o que, en este caso, una clasificación a las semifinales de un torneo. Ser uno de los cuatro mejores de la Copa de la Superliga es una gran noticia, pero no es lo principal.

El triunfo por penales sobre Vélez le permite disputar una de las semifinales, el próximo domingo frente a Argentinos. Pero a la vez le aporta otra dosis de confianza. De autosuficiencia. El equipo conducido por Gustavo Alfaro se afianza y gana en carácter, una materia que debía desde hace tiempo, que tanto se le reclama y que parece estar cada vez más cerca de aprobar.

No solo sentía la obligación de ganar Boca, sino también de hacerlo con actitud. Y estuvo a la atura de las circunstancias. Atento y concentrado desde el primer instante, con un planteo que requirió mucha intensidad y compromiso frente a un rival que sabe a lo que juega desde que asumió Gabriel Heinze como entrenador, hace ya un año y medio, y que esta vez se va con las manos vacías desde el resultado, pero con la frente bien alta.

Al igual que en Liniers, Mauro Zárate fue uno de los focos de la noche. Esta vez, la Bombonera lo mimó desde que anunciaron su nombre desde los parlantes. El "Olé, olé olé olé, Mauro, Mauro", se hizo escuchar con fuerza en varios tramos del encuentro. El delantero, en tanto, jugó su propio partido personal frente a su exclub: metió un tiro libre en el travesaño, participó activamente en las jugadas ofensivas, le reclamó a los hinchas más aliento con gestos ampulosos y se peleó con varios excompañeros por una diferencia de centímetros en la ejecución de un tiro libre a favor de los de Liniers, y en la definición por penales, acertó su remate y gritó con ganas el gol.

Más allá del número 19, también se destacaron en Boca Nandez y Villa. El uruguayo copó el mediocampo con la garra charrúa que lo caracteriza y que tanto le celebra el público azul y oro, y el colombiano ofreciendo un despliegue notable, sobre todo en el primer tiempo, donde justificó a cada instante por qué le ganó el puesto a Cristian Pavón. Carlos Tevez exhibió un ritmo muy bueno, con protagonismo en el ataque xeneize, sobre todo en la primera etapa. Pero con lucidez para hacerse cargo del equipo, poner el pecho, ganar con el cuerpo e imponerse desde la jerarquía que ofrece su experiencia.

Llegada de Boca: Villa no puede contra Hoyos
Llegada de Boca: Villa no puede contra Hoyos Fuente: LA NACION - Crédito: Mauro Alfieri

La inédita línea de cinco defensores (que en la práctica fue de tres, con Buffarini y Mas, mucho más cerca del mediocampo) ofreció demasiado espacio atrás. Pero como lo viene haciendo desde hace tiempo, Esteban Andrada fue una garantía de confianza, aún cuando por momentos arriesgó más de lo recomendable con los pies. Pero el arquero mendocino fue la figura de la noche, con tres intervenciones decisivas para mantener el cero en la valla local.

Sobre el final del primer tiempo hubo un claro penal de Mas a Laso (lo agarró de la camiseta en un centro), pero el juez Fernando Espinoza no lo sancionó. Por momentos hubo más fricción que acción. Como si ambos equipos hubieran preferido ganar a lo guapo que con fútbol. Y en esa, con la gente a favor, también ganó Boca.

En el complemento, ni siquiera el ingreso de Benedetto en lugar de Junior Alonso pudo equilibrar una balanza que se desniveló para el lado de Liniers en lo referido a posesión y a situaciones claras de gol. Sin embargo, chocó una y otra vez con Andrada.

En Mendoza, tras ganar la Supercopa, Alfaro había hecho hincapié en volver a ganar pronto algo más, para ratificar que el club había iniciado el camino de la recuperación y evitar que la victoria por penales frente a Rosario Central sea solo un espejismo. Este triunfo camina por esa vereda. Por eso vale más que la propia clasificación. Que al mismo tiempo, y sin desmerecer a los otros equipos que siguen en competencia, ilusiona con la cercanía de una nueva estrella.

ADEMÁS

MÁS LEÍDAS DE Deportes

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.