Conceptos y llantos, de New Jersey a París

Juan Pablo Varsky
Juan Pablo Varsky PARA LA NACION
Fuente: EFE
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11 de julio de 2016  • 07:51

Es la 1.30 AM del lunes 11 de julio. Estoy en un departamento de París. Rue de Saint Antoine, a dos cuadras de la Bastilla. Hay muchos portugueses en la zona. Se escuchan bocinazos y gritos. Van a festejar toda la noche. La historia les ha devuelto lo que les había quitado hace 12 años. En 2004, Grecia había silenciado a Portugal en Lisboa. Anoche Portugal silenció a Francia en París, con un entrenador que dirigió tres clubes y al seleccionado nacional en…Grecia.

Fernando Santos tiene 61 años y es abuelo. Se recibió de ingeniero electrónico y en telecomunicaciones a los 23 cuando jugaba en Benfica como mediocampista defensivo. El padre le había advertido que sólo sería futbolista si avanzaba en la facultad. Ferviente católico, cree en la reencarnación y asegura que encontrar a Cristo ha sido su suerte. "El fútbol no es nada si lo comparamos con la amistad o la paternidad", ha dicho en varios reportajes.

Un inglés llamado Jimmy Hagan influyó en su carrera más que nadie. Hagan había sido contratado por Benfica en 1970 para dirigir al primer equipo. Buscaban un inglés que les llevara de nuevo a la élite tras perder la final de Europa de 1968 contra Manchester United. Alf Ramsey, campeón mundial con Inglaterra en 1966, les dijo que no. Contrataron a Hagan, un mano dura ex West Ham. Obligaba a usar pantalones cortos en los entrenamientos aun con temperaturas negativas. Muchos años después, en Grecia, Santos les pidió a sus jugadores entrenarse temprano a las 8 AM porque cree que el cuerpo es más reactivo a esa hora del día. "Hay mucho tránsito a esa hora" le respondieron. "Bueno, entonces vengan a las 7", ordenó el DT. Acordaron a las 8.

Dirigió a los tres grandes de Portugal: Porto, Sporting y Benfica. Adoptó los principios de la periodización táctica, creada por Victor Frade y esparcida al mundo por José Mourinho. Bajo esta corriente, se entrena lo que se juega. No se fragmenta más entre físico y fútbol. "La ciencia se metió en mi carrera de técnico", resumió Santos. Luego se mudó a Grecia: AEK, PAOK, Panathinaikos y la Selección, reemplazando al alemán Otto Rehhagel el DT campeón de la Euro 2004. Llegó a cuartos en la Euro 2012 y a octavos en Brasil 2014, eliminado por Costa Rica por penales.

Paulo Bento fue el DT de Portugal durante el Mundial. No pasó la fase de grupos ante Alemania, Ghana y Estados Unidos. Arrancó muy mal el camino hacia esta Eurocopa. Tras perder con Albania en septiembre de 2014, la Federación echó a Paulo Bento y llamó a Santos. Un mes después, Francia derrotó a Portugal 2 a 1 en un amistoso en Saint Denis. Desde el año 1975, Les Blues les ganaban todos los partidos a los lusos. Algunos muy importantes como las tres semifinales de Euro 1984, 2000 y Mundial 2006. Tras la derrota, el seleccionador les propuso volver a ese estadio y jugar la final de la Euro. Lo lograron.

A los 15 minutos del primer tiempo, la rodilla de Cristiano dijo basta tras un choque (sin foul) con Payet. Las lágrimas de CR7 presagiaban lo peor para Portugal, el único grande de Europa sin títulos en la Mayor. Tienen una colección en juveniles. Por ejemplo, en los últimos cinco años fue subcampeón mundial Sub 20, subcampeón europeo Sub 19 y Sub 21 y campeón europeo Sub 17. Pero nada con la Absoluta.

¿Ganarle la final a la bestia negra Francia sin Ronaldo? Imposible, menos para Santos. Entró Quaresma de wing derecho. El chico Joao Mario pasó de wing izquierdo. Armó un triángulo en el medio con William Carvalho, Adrien Silva y Renato Sanches, quien se hizo cargo del juego. El equipo se ordenó alrededor de la pelota. Volvieron a cuidar el balón como en la fase de grupos. Rui Patricio y el imperial Pepe, MVP del partido, jamás lo revolearon.

La reacción de juego y espíritu fue notable. Dictó las condiciones del partido. Francia recurrió a acciones individuales. Deschamps apeló a Coman y Gignac para ganarlo con una inspiración personal. A falta de funcionamiento, Sissoko sacaba la cara por Pogba, Payet, Griezmann y Giroud. Cuando el local comenzó a presionar, Santos puso a Moutinho para activar la circulación con pases cortos.

Y cuando el circuito del medio estaba definitivamente roto, dio entrada a Eder. Un mueble. Un 9 a años luz de Pauleta, Nuno Gomes y Sa Pinto por citar casos recientes. No la tocaba en Swansea y se fue a préstamo a Lille, donde marcó 6 goles en un semestre. Nacido en Guinea Bissau, Ederzito había jugado apenas 15 minutos en esta Euro. Nani y Cristiano eran inamovibles en este equipo. Por la falta de un delantero centro confiable, Santos los había sacado de los costados para armar una dupla de ataque sin referencias a los centrales rivales. Pero en ese momento necesitaba un faro para aguantar la pelota por arriba y por abajo, fajarse con Koscielny y Umtiti y fabricar faltas. Eder hizo todo eso. Y todo bien. Arrancó las amarillas de Umtiti y Matuidi. Una revelación, otro acierto de Santos.

Igual, no va a ganar Portugal con gol de Eder, ¿no?. ¿Eder? ¿En la final? Sí, Eder. Aguantó y giró sobre Koscielny y antes de que lo bloqueara Umtiti le prendió cartucho desde afuera del área. Derechazo fuerte, seco y rasante. Imposible para Lloris. Eder. Golazo de Eder. En esta rara Eurocopa (Griezmann, Gales, Islandia, Will Grigg on fire, el papelón inglés, la frustración belga, el penal de Zaza, la brava Italia, la gran Alemania colectiva pero sin crack), el gol del campeonato lo hizo Eder. Increíble.

Cristiano levanta la Copa y vuelve a llorar. Sabe que entra en otra liga a partir de este título con su selección. Sus compañeros lo hicieron posible en una enorme demostración de rebeldía ante la adversidad. Pantalla dividida con las lágrimas de Leo de hace dos semanas. Fui testigo de ambos llantos en New Jersey y en París.

Es hora de volver a casa. Mi viaje empezó el 1 de junio. Arrancó en Santa Clara y terminó en Saint Denis, gracias a este Mundial desdoblado entre Estados Unidos y Francia. Aprendí a ser menos exigente con los torneos de selecciones. Se juegan después de temporadas muy intensas para los mejores futbolistas, con 60/65 partidos encima. No dan más a esta altura del año. Los jugadores y los entrenadores hacen lo que pueden. Las fases de grupos pueden engañarnos con partidos abiertos y festivos. La eliminación directa alimenta la cautela. Las prórrogas expone el cansancio físico y mental. Venimos a estas competiciones para descubrir a algunos futbolistas y a develar la incógnita de quién saldrá campeón. Nada más.

El fútbol está en los clubes, donde los técnicos se entrenan con los jugadores todos los días y se respetan los tiempos de formación de un equipo. En este contexto, Alemania lleva la ventaja de diez años interpretando un modelo de juego del que está plenamente convencido. Aun con ajustes, Chile ejecuta su propia idea hace un buen rato. Desde Brasil 2014, España perdió la suya. Argentina estaba encontrando un camino y se quedó sin nada.

En estos cuarenta días, he visto con conceptos claros a Gales, Italia, Venezuela, Islandia, Colombia, Croacia, Polonia y Estados Unidos. Hablo de un plan, de saber lo que quieren hacer dentro de la cancha. Algunos me gustan más que otros y siempre dependen de los recursos disponibles pero, como dice Jimmy Connors, la opinión es como un par de zapatos: cada uno tiene una. Luego de tres años muy intensos a nivel de selecciones con el Mundial, dos Copas América y la Euro, habrá descanso para la mayoría.

En el receso de 2017 apenas tendremos la Copa Confederaciones en Rusia con los ocho países representando a los seis continentes. Mientras tanto todos los equipos buscarán la clasificación al Mundial. Será mucho más difícil para los europeos. Solamente hay 13 plazas contra las 23 que otorgaba esta Eurocopa ampliada. Por suerte se acabó el ruido. La fiesta se mudó. Son las 3.40 AM. Es la hora de mandar el mail con esta crónica y cerrar la computadora.

jpv/jt

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