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CHAPECÓ, Brasil.- "Compre seu bilhete para o jogo", dice un cartel que está unas cuadras antes de llegar al cruce de las calles Condá y Clevelandia. Allí aparece el estadio Arena Vitorio Condá, la cancha de Chapecoense, rival de River esta noche, a las 21, por los cuartos de final de la Copa Sudamericana, tras la victoria millonaria por 3-1 en el Monumental. En esa esquina se venden las entradas. Apenas una ventanilla abierta, una mujer que atiende y un guardia de seguridad que charla con ella, mientras algún transúnte interrumpe la charla para averiguar el precio de las localidades.
Algunos se quejan por lo caro y siguen. Otros se van con su ticket en la mano. "Escriba que son caras las entradas. 200 reales (50 dólares), cuando un fin de semana cuestan 50", dice Fábio a canchallena.com. "Muy caras, muy caras", repite en un español que poco se entiende. Ofendido se va... con dos entradas en la mano. Esta noche, se esperan 20 mil hinchas en el estadio de Chapcoense, que debe su nombre a Vitorio Condá, un aborígen de la región de Santa Catarina. En el escenario, se lo recuerda con una estatua.

El estadio en el que River jugará ante Chapecoense fue construido en 1976. Hace ocho años lo demolieron para armar uno más grande. De esa primera estructura, se mantiene una de las tribunas, a la que le dan la espalda los bancos de suplentes. En los alrededores de la cancha, todo sigue en construcción. Incluso en partes de las tribunas aún se ven los ladrillos naranjas, que parecen recién puestos.
Los hinchas millonarios se ubicarán detrás de uno de los arcos. "Esperamos 2000 hinchas de River", dice a canchallena.com Chiva, uno de los encargados de prensa del club. "El estadio va a estar lleno, todavía seguimos vendiendo entradas", dice.
El campo de juego luce en perfectas condiciones. El pasto, corto, parece una verdadera alfombra comparado con las viejas paredes y las construcciones que hay alrededor del estadio.

Como no sucede en otras partes del mundo, una de las salas de prensa está ubicada en un lugar poco habitual: detrás de uno de los arcos y debajo de la tribuna donde estarán los hinchas de River. Allí, apenas hay lugar para diez periodistas. Por eso para el partido de hoy, abrieron otra para la gran cantidad de medios que esperan por la presencia del equipo de Gallardo.
El vestuario del equipo local luce a punto para el duelo de esta noche. Hay una cruz en el medio, que los jugadores suelen tocar al pasar. En los puestos para cada uno de los futbolistas dentro del vestuario, se vislumbran fotos de ellos. Abajo, los botines. Un corto y techado pasillo conduce al campo de juego, donde esta noche River se medirá ante Chapecoense, un rival inédito para los millonarios, un club fundado en 1973, que la temporada pasada volvió a Primera tras 35 años y hoy jugará su partido más importante como local en su primera copa internacional.
tb/ph

