Boca fue más eficaz y dejó sin punta y sin invicto a Defensa y Justicia

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Defensa y Justicia

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Boca Juniors

Boca Juniors

  • Carlos Tévez
Matías Baldo
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24 de febrero de 2019  • 23:00

Era un duelo antagónico entre el perfecto y trabajado engranaje colectivo ideado por Sebastián Beccacece y un incipiente Boca de Gustavo Alfaro que sigue dependiendo de la jerarquía individual y de la capacidad goleadora de nombres propios que, como genios salidos de la lámpara, pueden convertir un gol en cualquier momento, sin merecerlo, sin justificarlo. Y eso ocurrió cuando Carlos Tevez , desde afuera del área, anotó el 1 a 0 cuando se jugaban 4 minutos del complemento. Inexplicable.

Defensa y Justicia , que venía de remontada en remontada con más corazón que fútbol, jugó su mejor primer tiempo del año. Ignacio Aliseda, surgido de las inferiores del club y reemplazo de urgencia por la lesión de Gastón Togni, enloquecía a Julio Buffarini. Domingo Blanco replicaba por la derecha frente a Emanuel Más, destinado a sufrir una y otra vez durante los cuarenta y cinco minutos iniciales.

El gol de Tevez

Pero Boca era una sombra de la sombra de sí mismo. Nunca antes durante la era de Gustavo Alfaro, ni siquiera en los últimos años de la etapa de Guillermo Barros Schelotto, el vigente bicampeón del fútbol argentino y último subcampeón de América había sido tan superado. Iván Marcone, el refuerzo estrella que llegó para equilibrar el mediocampo de La Ribera, se veía superado por todos los flancos ante la intensidad física, la precisión y el circuito del Halcón.

La supremacía era tal que los hinchas del Halcón se animaron al sacrilegio futbolístico: ante cada toque en continuado, desde los cuatro costados una misma voz ridiculizaba a los desdibujados jugadores de Boca que bailaban, como hipnotizados, al son del toqueteo local. Ole tras ole, pase tras pase, una misma banda sonora.

Defensa parecía consagrarse desde lo futbolístico y la ovación se repetía en cada acción individual. El único lunar fue su ineficacia, una virtud que frente a equipos como Boca es innegociable. Las chances se acumulaban con el correr de los minutos: el cabezazo cruzado de Fernando Márquez en los primeros minutos, los remates lejanos de Blanco y Matías Rojas que obligaron a la respuesta esforzada de Esteban Andrada, la apilada de Blanco con caño incluido a Campuzano que Lisandro López evitó sobre la línea tras el remate de Fernando Márquez. Boca, vulnerable y desbordado, sufría jugada tras jugada, no encontraba la pelota y le costaba identificar el antídoto para solucionar la abrumadora superioridad de un Defensa que se fue aplaudido al vestuario.

Tevez, tras el partido

Boca volvió a ser partenaire en un hito histórico en la historia del conjunto de Florencio Varela. La tercera del Xeneize, un equipo que contaba con Ricardo Gareca entre sus filas, fue coprotagonista un 26 de febrero hace 41 años en la inauguración del Norberto Tomaghello, por entonces llamado Libertador General Don José de San Martín. Aquel conjunto se quedó con el triunfo gracias a un doblete de Mario Husillos, ante 3.000 fanáticos en un estadio que apenas contaba con los vestuarios, un alambrado olímpico y montículos de cemento, antes del debut de Defensa y Justicia en la Primera D un par de semanas más tarde frente a Cañuelas en una victoria que rubricó por 2-1.

Cuatro décadas después, la primera visitó por primera vez la casa del Halcón, otra vez en un rol secundario y con los papeles invertidos: Defensa y Justicia, el David de siempre convertido en Goliat de ocasión, necesitaba aprobar un último examen para abandonar la cautela y embarcarse definitivamente en el mano a mano frente a Racing por el título.

En su épica travesía, el conjunto de Sebastián Beccacece derrotó a Independiente, River y San Lorenzo pero no pudo con Boca, el último escollo para respaldar sus sueños de campeonato.

Pero el fútbol es fútbol. Después de una primera mitad enciclopédica de Defensa y un calvario Xeneize, Jorman Campuzano quebró la monotonía del mediocampo azul y oro, Darío Benedetto abrió sus piernas para dejar pasar la pelota y Carlos Tevez, de frente al arco, en el primer remate de Boca en todo el encuentro, ejecutó un tiro envenenado que Ezequiel Unsain no pudo despejar, el segundo capítulo entre ambos después de aquella fractura de mandíbula que sufrió el por entonces arquero de Newell’s.

Tevez, quien apenas había tocado la pelota en el primer tiempo, destrabó en favor de Boca un trámite en el que no había sembrado méritos durante la primera mitad. Defensa acusó el golpe y se fue quedando físicamente durante la segunda etapa. Domingo Blanco se mantuvo como la gran figura de la cancha, imparable por la banda derecha.

Beccacece intentó revolucionar el encuentro desde el banco de suplentes con un plantel que le quedó corto por las ausencias de Nicolás Fernández y Gastón Togni, quien sufrió la rotura del ligamento cruzado anterior de la rodilla izquierda. Acostumbrado a impactar en el resultado desde sus cambios, el entrenador de Defensa no pudo replicar la fórmula frente al Xeneize. Defensa siguió siendo superior y Boca se fue encerrando contra Andrada, la resistencia Xeneize en el primer tiempo y figura del visitante.

Después del triunfo de Racing en el clásico de Avellaneda frente a Independiente y la derrota ante Boca, Defensa quedó tres puntos de la Academia y tendrá que seguir batallando hasta el final, en donde tendrá una chance más: enfrentará a Racing en el Cilindro de Avellaneda.

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