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El Ministerio de Seguridad de Santa Fe anunció que va a presentar una denuncia contra la barra brava de Newell’s por “intento de extorsión”, luego de los incidentes que se produjeron en el clásico rosarino que se jugó ayer en el Coloso del Parque Independencia.
Así lo confirmó a LA NACIÓN el ministro de Seguridad Maximiliano Pullaro, luego de que dirigentes de Newell’s afirmaran que fueron amedrentados por un sector de la hinchada.
El coordinador de Seguridad Deportiva de Santa Fe, Diego Maio, explicó que antes de que comenzara el clásico por la Copa Santa Fe “el presidente de Newell’s Eduardo Bermúdez y otros dirigentes recibieron amenazas de la barra porque no los recibieron”. El funcionario dijo que los miembros de un sector de la hinchada les advirtió a los dirigentes que si no los atendían “iba a haber incidentes en el partido”, como finalmente ocurrió.
Maio dijo que se reunió todo el material de imágenes de video de la cancha y hablaron con el fiscal Adrián Spelta para presentar una denuncia por intento de extorsión.
En medio del partido que Newell’s jugaba en el Coloso con Rosario Central comenzaron a producirse incidentes en la tribuna local, luego de que un grupo de hinchas colgara una bandera en honor a Matías Hernán Franchetti, conocido como Cuatrero, uno de los líderes de la barra que fue asesinado el 7 de junio pasado.
Franchetti tenía un largo historial vinculado al narcotráfico. En marzo de 2012 cayó preso en Portugal, junto con parte de una banda narco que ejecutó uno de los mayores contrabandos de la historia de cocaína a Europa: el caso Carbón Blanco.
A partir del crimen de Cuatrero, que se produjo en las inmediaciones de la puerta Nº6 del estadio, comenzó a gestarse un raid de venganzas que desencadenaron en otras muertes.
El segundo crimen vinculado a la barra leprosa fue el de Jonathan Rosales, de 25 años, quien fue acribillado en la zona sur de Rosario, donde fue interceptado por un VW Gol desde donde le dispararon tres tiros que le provocaron la muerte inmediata. Se sospecha que fue una venganza de los allegados a Cuatrero.
El tercer barra asesinado fue Maximiliano Larroca, de 25 años, quien fue acribillado por tres sicarios que se movían en un Fiat Palio color rojo. Lo mataron en avenida Pellegrini al 5300, después de que retornaba de la cancha. La muerte de Larroca, conocido como “Cabezón” en las tribunas del club del Parque Independencia y se alistaba para asumir en reemplazo de Cuatrero al frente de la barra.



