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ATLANTA (enviado especial).- En la previa del decisivo choque contra Argentina en busca del pasaje a los cuartos de final del Mundial, la selección de Egipto entrenó este lunes al mediodía en las instalaciones del Atlanta United.
El conjunto del norte de África llegó el domingo por la tarde a esta ciudad y debió suspender antes de tiempo la primera práctica por una fuerte tormenta eléctrica. El entrenamiento de este lunes empezó a las 12, el mismo horario en el que este martes arrancará el choque por los dieciseisavos de final. El clima en Atlanta por estas horas es más benévolo que el calor sofocante y la humedad que el equipo de Scaloni debió enfrentar en Miami contra Cabo Verde. Además, estará el atenuante del impresionante estadio de la ciudad, techado y refrigerado.

Varios de los periodistas egipcios que cubrieron el entrenamiento en las afueras de Atlanta le contaron a LA NACION las virtudes de un equipo que nunca había llegado tan lejos en una Copa del Mundo. Creen que pueden vencer a los campeones y citan como ejemplo a Cabo Verde, que complicó a la selección hasta el tiempo suplementario. Egipto enfrentó cuatro veces en los últimos dos años a los caboverdianos, con dos triunfos para los faraones y dos empates.
“Eso nos hace soñar. Si nos guiamos por la realidad, Argentina tiene más oportunidades, pero podemos ganar”, se ilusiona Waleed Elhadidy, de la cadena MBC. Como antecedentes, Egipto es protagonista de la Copa Africana y en el país recuerdan la actuación de la Copa Confederaciones de 2009, donde le ganaron a Italia 1-0 y perdieron con Brasil 4-3.

La figura egipcia, Mohamed Salah, entrenó junto a sus compañeros aquí en Atlanta y es la gran esperanza. El DT Hossam Hassan trabajó para que el equipo no solo dependa de la leyenda del Liverpool. Los africanos apuestan también por Omar Marmoush, delantero del Manchester City que hasta ahora no demostró todo su potencial.
“Argentina es el equipo más fuerte del mundo, junto con Francia y España. Debemos prepararnos bien y detener a Messi. Si podemos hacerlo, detendremos el 50% de la fuerza de Argentina”, analiza.
El análisis de Hossam Hassan estuvo en línea con lo que se esperaba para un duelo de esta magnitud. En la conferencia de prensa previa al cruce de octavos de final, realizada en el Mercedes-Benz Stadium de Atlanta, el entrenador de Egipto aseguró sentir un “gran respeto” por el seleccionado dirigido por Lionel Scaloni, aunque dejó en claro que eso no implica resignar ambición. “No le tenemos miedo a nadie. En el fútbol, si uno afronta al rival con una mentalidad negativa, no consigue nada. Nuestra principal preocupación es lo que nosotros vamos a hacer en la cancha”, afirmó.
Frente a una sala repleta de periodistas, Hassan comenzó haciendo un balance de la preparación de su equipo y explicó que las condiciones climáticas complicaron parte del trabajo durante los últimos días. “El tiempo entre un partido y otro ha sido muy corto. Las lluvias y las malas condiciones climáticas afectaron el entrenamiento, pero gracias a Dios sabemos cómo manejar estas situaciones y ya estamos acostumbrados. Antes del Mundial ya habíamos preparado a los jugadores para afrontar este tipo de circunstancias. Estoy satisfecho con la preparación”, señaló.
Al referirse específicamente a la Argentina, insistió en que el foco de su equipo estará puesto en su propio rendimiento. “Tenemos un gran respeto por el rival. Es una selección importante. Sin embargo, nuestra principal preocupación es lo que nosotros vamos a hacer, nuestro trabajo”, remarcó.
La figura de Lionel Messi también ocupó un lugar central durante la conferencia. Consultado sobre el capitán argentino, Hassan volvió a destacar el reconocimiento que le merece el rival, pero reiteró que su equipo no cambiará su manera de afrontar el encuentro. “Vamos a enfrentar a un rival, sea cual sea. Tenemos todo el reconocimiento por ella, por sus jugadores, y por supuesto por una leyenda y un ícono del fútbol mundial como Messi. Pero, aunque respetamos al rival, no le tenemos miedo a nadie. En el fútbol, si uno afronta al rival con una mentalidad negativa, no consigue nada. Queremos jugar a nuestra manera, sin pensar en el color de la camiseta del rival, en el nombre del adversario o en las grandes figuras que pueda tener”.

Más adelante, el técnico reveló que el cuerpo técnico analizó en detalle distintos aspectos del juego argentino, incluidos los posibles penales. “Es normal que les mostremos a los jugadores videos del rival, cómo se mueve el arquero, cómo juega el adversario y todos los detalles que consideramos importantes”, explicó.
Sobre el final de la conferencia también fue consultado por los cuestionamientos surgidos en la Argentina en torno al árbitro designado para el partido, el francés François Letexier, que dirigirá el encuentro programado para las 13 (hora de la Argentina). Hassan evitó profundizar en la polémica, aunque dejó clara su postura. “No sé exactamente por qué protestan, pero cada uno tiene derecho a expresar su opinión. Yo no puedo juzgar lo que diga el rival. Nosotros respetamos a todos los árbitros”, respondió.
Y finalizó: “Contra Bélgica hubo dos penales que, en nuestra opinión, debieron cobrarse a favor de Egipto y habrían cambiado el desarrollo del partido. Sin embargo, no protestamos. Tenemos todo el respeto por el arbitraje y por nuestros rivales. Si ellos quieren reclamar, están en su derecho. Nosotros no cuestionamos a los árbitros”.
Entre tantas frustraciones y eliminaciones, Egipto llega envalentonado a esta instancia contra Argentina. En la fase de grupos rompió varios récords: obtuvo su primera victoria en un Mundial, 3-1 ante Nueva Zelanda, llega invicto y pasó una fase eliminatoria al dejar afuera por penales a Australia en los dieciseisavos de final.
Rusia 2018 fue su última participación mundialista. Cita a la que llegó tras 28 años de ausencias y dolorosas eliminaciones en África. Mohamed Salah, el mejor futbolista egipcio de todos los tiempos, había llegado en su mejor nivel. Goleador en las eliminatorias y finalista de la Champions League con Liverpool. Pero una lesión en el hombro en el partido decisivo que su equipo perdió ante Real Madrid lo privó de una buena preparación y su selección se despidió con tres derrotas ante los locales, Rusia, Uruguay y Arabia Saudita.

Egipto se había transformado en la primera selección africana y del mundo árabe en disputar un Mundial, en Italia 1934. Su siguiente participación fue en Italia 90, donde quedaron afuera también en fase de grupos.
Salah es la figura. Pero la base de este equipo es la liga local, donde juegan 17 de los 26 convocados por el DT Hossam Hassan. La base de la selección surge del popular Al Ahly, que el año pasado jugó el partido inaugural del Mundial de Clubes contra el Inter Miami de Leo Messi. Hay ocho convocados del gigante egipcio y cinco fueron titulares en el último partido frente a Australia. Entre ellos el goleador Emam Ashour.

En los últimos minutos ingresó otro jugador del Al Ahly: Mahmoud Ahmed Ibrahim Hassan. Su sobrenombre es “Trezeguet”, en honor al jugador argentino que fue campeón con Francia en el Mundial de 1998 y en el fútbol argentino tuvo sus inicios en Platense y un final de carrera en River y Newell’s. Un entrenador lo bautizó así debido a su gran parecido físico y similitud en su estilo de juego con el delantero.




