El DT de los argentinos Dybala e Higuaín que era empleado de un banco y ahora es campeón

Sarri ganó su primer campeonato de Serie A con Juventus.
Sarri ganó su primer campeonato de Serie A con Juventus. Fuente: EFE
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29 de julio de 2020  • 19:18

Diecinueve años después de haber abandonado su puesto como directivo de un banco, Maurizio Sarri ganó, a los 61 años, su primer campeonato de Serie A en la temporada inaugural como DT de Juventus.

La Vecchia Signora celebró así su noveno scudetto de manera consecutiva y alcanzó un nuevo récord: el equipo dirigido por Sarri se convirtió en el primer conjunto europeo entre las cinco ligas más importantes, en alcanzar esa cantidad de trofeos en fila. El gran responsable de este logro fue su entrenador que contó entre sus estrellas a dos argentinos: Paulo Dybala y Gonzalo Higuaín.

La historia del DT que se coronó con Juventus

Sarri, que fue un modesto jugador amateur que jugaba de lateral izquierdo, hizo la gran mayoría de su larga trayectoria como entrenador en el ascenso italiano. Recién en la temporada 2013/14 pudo dirigir en la Serie A cuando terminó segundo con Empoli en la serie B y ascendió a la máxima categoría italiana.

Antes de ser DT, Sarri trabajó durante 18 años en el Banco Monte Paschi di Siena. Su empleo lo llevó a recorrer Inglaterra, Luxemburgo, Alemania y Suiza, y aunque los directivos esperaban una gran carrera financiera para él, Sarri nunca abandonó la pasión que sentía por el fútbol.

"Estaba a cargo de las transacciones entre grandes instituciones bancarias para Monte Paschi. Luego elegí ser entrenador, un trabajo que haría gratis. He trabajado duro y no he llegado hasta aquí por casualidad. Todavía hay quien me llama el exempleado. Como si fuera una culpa haber hecho otra cosa distinta al fútbol", confesó Sarri con orgullo su pasado.

Antes de saco y corbata, ahora informal y de jogging

Sus compañeros de banco recuerdan a Sarri como una persona con carácter fuerte y muy meticuloso. Virtudes que le sirvieron más tarde como entrenador. También lo recuerdan como un directivo al que le gustaba vestir con cierta elegancia. Por eso, habituado a usar saco y corbata como bancario, sorprende verlo hoy en el banco de suplentes de jogging. "Soy un entrenador, no un modelo", llegó a decir a los que critican su vestimenta.

Comenzó a dirigir a los 21 años en las divisiones regionales toscanas. En el año 2000, tuvo que adoptar una decisión: abandonar el banco para dedicarse de lleno a su sueño, el fútbol. "La experiencia en el banco es un valor añadido: aprendí el valor de la organización y la capacidad de toma de decisiones", afirmó Sarri sobre su exempleo.

Maurizio Sarri, años atrás. "El banquero que entrenó con una chaqueta en el banco".
Maurizio Sarri, años atrás. "El banquero que entrenó con una chaqueta en el banco". Crédito: Twitter

Su labor como DT se caracterizó siempre por el trabajo duro y la manía por la atención en los detalles. Esto le llevó a especializarse en esquemas de jugadas de pelota parada. Sus equipos tienen como virtud a la constancia y la meticulosidad.

Después de obtener buenos resultados en seis equipos regionales, llegó el salto en el año 2000 a Sansovino, un equipo ubicado en el municipio toscano de Arezzo, con el que logró dos ascensos para situarlo en la serie C2 en tres temporadas. Y allí conquistó la Copa Italia de la serie D.

En 2003, después de los buenos resultados con Sansovino, pegó el salto a Sangiovannese, también en la región de Toscana. Allí se encontró con Francesco Baiano, exjugador de Foggia, que fue entrenado por el checo Zdenek Zeman, que comenzó a hablar maravillas del método Sarri. "Es uno de los mejores entrenadores que tuve" dijo.

Líneas altas y presión

La fama de Sarri comenzó a trascender a nivel nacional. El entrenador maníaco en los detalles ya había hecho ganar media docena de promociones a equipos regionales. Durante el día movía millones de euros en las transacciones del banco, mientras que por la noche entrenaba y estudiaba sus esquemas con modestos jugadores.

Fuente: Reuters

Sarri empezó una etapa distinta a partir de 2005 que lo llevó a entrenar a Pescara, Arezzo, Avellino, Verona, Perugia, Grosseto, Alessandria, Sorrento y Empoli, donde en 2014 ganó la promoción a la serie A con un equipo muy joven cuyo gasto había sido solo de 600.000 euros en transferencias.

En Empoli logra un juego de líneas altas y presión asfixiante. Allí fundamenta su éxito en tres cualidades: "Personalidad, facilidad para hablar y conocimiento. El conocimiento hace que los dos primeros sean creíbles. Además, estudio trece horas por día", confesó en ese momento.

"Me pagan por lo que haría gratis"

El despegue en su carrera llegó cuando comenzaron a compararlo con Arrigo Sacchi, el entrenador que hizo historia en el Milan de Berlusconi.

Aurelio de Laurentiis, dueño de Napoli, lo contrató para que transformara al equipo en un conjunto ganador. Estuvo muy cerca de ganar el campeonato, pero Juventus continuó imponiendo su dominio (ya lleva nueve torneos consecutivos).

El éxito internacional de Sarri llegó con Chelsea cuando conquistó la Europa League en 2019. Este logro le abrió las puertas de un grande de Italia. Juventus lo contrató y allí también mostró el pragmatismo y la humildad que caracterizan su personalidad. "Soy hijo de obreros, con lo que gano, me sobra. Me pagan por hacer una cosa que la habría hecho por la noche, después del trabajo y gratis. Soy un afortunado", lanzó.

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