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MONTEVIDEO.- “La suerte es amiga de la acción”. La musicalización de Los Cafres en los videos de pretemporada de River no es casual: Marcelo Gallardo utilizó la reconocida frase de la banda argentina de reggae para cerrar uno de los tantos entrenamientos del segundo tramo de la pretemporada, en San Martín de Los Andes. Las redes sociales del club captaron el momento, que rápidamente se volvió viral, y el mensaje está lejos de ser casual. El técnico decidió volver a las prácticas el 20 de diciembre para tener más de un mes de preparación para el comienzo de un 2026 crucial. Luego de un año repleto de cachetazos que hasta lo marginó de la Copa Libertadores, su equipo deberá renacer, mientras sus obligaciones se potenciaron al máximo. Cambios, decisiones, movimientos, regresos y un grupo que empieza a tener nuevos líderes. River debe volver a ser River. La tarea ya está en marcha.
Recuperar ese gen absolutamente competitivo y ganador es una de las tareas primordiales del entrenador, que ya en los primeros movimientos en el sur dio un indicio de las variantes que traerá este año. Al regresar tempranamente al trabajo en Ezeiza, el plantel llegó a San Martín sin la necesidad de imponer una carga física tan importante, por eso el cuerpo técnico pudo profundizar en los contenidos futbolísticos, tácticos, más allá de la intensidad en las jornadas de doble turno. Habitualmente, por la mañana se realizan movimientos con pelota, enfocados en la idea y estrategia de juego, y por la tarde se vuelve a poner el foco en lo físico, pero también con la pelota encima. El primer objetivo fue generar un cambio para recuperar versiones y ánimos colectivos con un entorno que transmitiera inercia positiva. Los dos primeros amistosos en Uruguay -hoy ante Millonarios, en Monteevideo y el próximo sábado contra Peñarol, en Maldonado- serán el primer indicio.
A lo largo de 2025, el Muñeco no pudo construir un equipo fiable, reconocible. Pocos futbolistas tuvieron momentos en alza, las compras en el mercado no trajeron soluciones y la dependencia de Franco Mastantuono se evidenció en el segundo semestre -cuando el juvenil partió a Real Madrid-. El tramo entre septiembre y noviembre, con la derrota en el superclásico y las eliminaciones consecutivas entre Copa Libertadores, Copa Argentina y Torneo Clausura fue el golpe final. Sin resultados ni rendimientos ni respuestas anímicas. Así terminó un traumático año para River, que con la asunción del nuevo presidente, Stefano Di Carlo, en noviembre, renovó expectativas y confianza y decidió extender por un año el contrato del entrenador.
¿Qué River busca el Muñeco ahora? La idea madre es tener un estilo similar al que lo catapultó a la cima: dinámico, agresivo, con velocidad, presión alta, apertura del campo, asociación… esa identidad que se diluyó con el tiempo. Puertas adentro aseguran que se observa un Gallardo contento con el trabajo de estos primeros días, enérgico, con mucha más intensidad, encima de las tareas, exigiendo, presionando a sus dirigidos para alcanzar el mejor nivel posible, sin atarse a un sistema táctico.
Luego de incorporar 16 jugadores por 70 millones de dólares en los últimos tres mercados, el nuevo libro de pases también marca un quiebre. Una política institucional marcada por ítems innegociables: reducir el presupuesto, firmar contratos por productividad, apuntar varios nombres para un mismo puesto para evitar precios excesivos e intentar incorporaciones a préstamo con opciones u obligaciones de compra. En ese contexto, se invirtieron ocho millones para tener a Fausto Vera, Aníbal Moreno y Matías Viña, las tres primeras caras nuevas de un equipo que espera además por al menos otros dos refuerzos -Jhohan Romaña y Maher Carrizo, los apuntados- y que ya tuvo dos nuevas bajas: Jeremías Ledesma regresó a Rosario Central y Sebastián Boselli acordó con Getafe.
Junto al Presidente @stefanocdicarlo, Matías Viña firmó su contrato y se transformó en nuevo jugador del Club. Llega a préstamo hasta diciembre de 2026, con opción de compra voluntaria que podrá transformarse en obligatoria según objetivos. #River2026 ⚪🔴⚪ pic.twitter.com/9C1jkU5ceX
— River Plate (@RiverPlate) January 7, 2026
Además, la reconfiguración del plantel tuvo un giro trascendental con el cierre de una histórica etapa: las salidas de Enzo Pérez, Milton Casco, Nacho Fernández y Pity Martínez. Una renovación que ya había comenzado a principios de 2025, pero que se completó con la partida de cuatro emblemas multicampeones. Entre el dolor y la tensión, se trató de una decisión analizada, procesada y hablada también con los futbolistas. Por lo que ahora aparece una línea de jugadores que tomarán el liderazgo que el DT necesita y ya comunicó internamente, entre los que surgieron en la casa y los que apadrinó bajo su ala: Franco Armani seguirá siendo capitán y cabeza de grupo, pero darán un paso adelante Germán Pezzella, Gonzalo Montiel, Lucas Martínez Quarta, Sebastián Driussi y Juanfer Quintero, a los que también se pueden sumar Marcos Acuña pese a no tener historial riverplatense.
Además, 17 de los 33 citados a la pretemporada surgieron de las divisiones inferiores del club y, entre toda la lista, solo seis superan la barrera de los 30 años: Armani (39), Paulo Díaz (31), Acuña (34), Pezzella (34), Maxi Meza (34) y Quintero (32). Eso genera también una menor diferencia etaria, lo que puede homogeneizar mejor el grupo y crear mayor intimidad entre los futbolistas. Por eso, por fuera de la recepción a los nuevos, el DT aprovechó para momentos de charlas puntuales con cada uno de ellos entre Ezeiza y San Martín de Los Andes.
🎥⛰️ Acción en San Martín de los Andes. 💪#River2026 pic.twitter.com/GZUJ2fhxeK
— River Plate (@RiverPlate) January 4, 2026
Más allá de las conversaciones individuales, el mensaje colectivo que se impone desde el cuerpo técnico apunta a una vieja premisa que siempre fue un sello indeleble de cada uno de sus recordados equipos: la importancia del compromiso, la trascendencia de jugar por el otro y hacer propia la idea y la meta. Por eso también se realizaron diversas actividades recreativas con la misión de fortalecer al grupo. Y otro punto en el que se ha hecho foco a lo largo de estos días es poder recuperar la fuerte competitividad por el puesto, trabajando para que en todas las posiciones haya alternativas firmes y de calidad. Así se entiende, por ejemplo, la llegada del uruguayo Viña pese a la consolidación de Acuña. Más competencia, más búsquedas internas, más respuestas a futuro.
El Torneo Apertura será el primer objetivo, con las instancias iniciales de la Copa Sudamericana y la Copa Argentina en el calendario. Luego de los amistosos, River jugará tres partidos en ocho días: debut con Barracas el sábado 24 como visitante, regreso al Monumental el miércoles 28 ante Gimnasia y visita a Rosario Central el domingo 1 de febrero. Gallardo necesita empezar con el pie derecho para evitar reavivar las recientes heridas, que lo comprometen al máximo para este 2026: luego de perder los seis certámenes que disputó el año pasado, la obligación llegó a su tope. Ahora necesita responder.



