Marcelo Gallardo y la derrota en la final de la Copa Libertadores: "Es la manera más triste de perder"

Fuente: AP - Crédito: Fernando Vergara
Claudio Mauri
(0)
23 de noviembre de 2019  • 20:59

La imagen fue muy simbólica por infrecuente, porque no había un antecedente similar en su gestión de cinco años y medio. Si bien el ciclo de Marcelo Gallardo está trufado de triunfos, también tenía algunas derrotas duras, pero en ninguna se lo vio necesitado de un consuelo como la que sufrió ante Flamengo por la Copa Libertadores. Es cierto, había motivos: perder en los últimos tres minutos una final que tenía ganada, provoca un desconsuelo inconmensurable. Y ni este Gallardo que en River hace de jefe, cerebro y estratega lo pudo evitar. En la conferencia de prensa, con el semblante serio, pero sereno, Gallardo fue y vino varias veces con dos sensaciones: dolor y orgullo. "Es la manera más triste de perder", expresó el entrenador de River.

Pocos minutos después de consumada la derrota 2-1 ante Flamengo, el Muñeco tuvo fuerza para darle palabras de aliento a Gonzalo Montiel, el más afectado anímicamente. También le dio un beso a Arrmani. Pero en esa recorrida por el centro de la cancha, deambulando como un sonámbulo o alguien que está sumido en una pesadilla, Gallardo se quebró como nunca se lo había visto. Como un chico, apoyó su cabeza sobre el pectoral del preparador físico uruguayo Marcelo Tulbovitz, un personaje de baja exposición pública, pero dueño de un alto perfil dentro del plantel porque con sus arengas y vozarrón es un factor de motivación.

Gallardo, bajo del escenario, tras recibir la medalla

03:46
Video

Gallardo perdió su segunda final internacional (la primera había sido contra Barcelona en el Mundial de Clubes), la primera continental, y la cuarta (dos por la Supercopa Argentina ante Huracán y Lnaús) en total de las 14 que disputó.

Por estas horas, Gallardo queda emparejado con Ottmar Hitzfeld como el entrenador al que se le escapa insólitamente una final. En la definición de la Champions League 1999, el DT alemán ya saboreaba en el Camp Nou la victoria 1-0 de Bayern Munich sobre Manchester United, que en el cierre dio un vuelco inesperado con los goles de Sheringham y Solskjaer.

En la conferencia de prensa, con el semblante serio, pero sereno, Gallardo fue y vino varias veces con dos sensaciones: dolor y orgullo. Las siguientes son las principales declaraciones:

  • Desahogo. "La sensación claramente es de dolor. Teníamos el triunfo a pocos minutos... Dolor y entender que después del empate quedamos golpeados. Estuvimos cerca y nos quedamos sin nada. Es una sensación dura que hay que digerir. Siento orgullo por mis jugadores, por la gente que trabaja conmigo y el hincha que hizo un esfuerzo para venir hasta acá".
  • Orgullo. "Hicimos el partido que debíamos. Nos costó en el segundo tiempo tomar decisiones acertadas. Lo único que quiero es asimilar esta derrota. Mis jugadores tienen que estar con la cabeza y el pecho arriba porque hicieron un buen partido. Nos planteamos como un equipo campeón"
  • Sin comparación. "Esto no tiene nada que ver con lo de Lanús (derrota en las semifinales 2017). Lo de hoy puede pasar, nos empataron a tres minutos del final cuando teníamos el partido controlado. Es una pena, estamos con mucho dolor, hay que asimilarlo y salir adelante. Se puede hacer un análisis general, pero siempre vamos a terminar en los últimos cinco minutos".
  • Acariciar la gloria. "Hablo de orgullo porque frente a un gran rival, que venía con muchas luces, hicimos un muy buen partido durante 80 y pico de minutos. Nos faltó controlar un poco tener la pelota en el final. Estuvimos a nada de ganar, genera angustia. Nos tocó muchas veces ganar, hoy nos toca perder con hidalguía. Les dije a mis jugadores que hay que convivir con esto".
  • Los cambios. "Álvarez ingresó porque necesitábamos energía y Flamengo se venía Nacho estaba muy cansado. Los cambios de Borré y Casco fueron obligados. El de Casco no lo esperábamos".
  • Catarsis. "Este equipo le dio mucho los hinchas. Esta derrota va a doler, pero eso no nos quita el orgullo. La gente va a reconocer a este equipo. La bronca va a durar lo que sea necesario, pero cuando baje el dolor y la angustia, voy a sentir más orgullo de este equipo. Ya se los dije a los jugadores en el vestuario. Antes de esta final parecía que perdíamos por más de tres goles. Siento que hicimos un muy buen partido que perdimos en el final".
  • Lo que viene. "El año no terminó, esto era lo que más nos importaba, pero nos queda una final, (Copa Argentina ante Central Córdoba de Santiago del Estero), la Superliga. A final de año veremos".

ADEMÁS

MÁS LEÍDAS DE Deportes

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.