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Son días difíciles, de mucha tristeza y asimilación para Carlos "Chiquito" Bossio, quien hace un mes sufrió la muerte de su esposa Ana Débora Lucero Bustamante. A los 42 años, la mujer del exarquero dio a luz a Isabella, su bebé prematura de siete meses y falleció tras sufrir un ACV y luchar durante seis días por su vida.
Mientras comienza su vida de padre, para Chiquito también se inicia una etapa dolorosa al no poder compartirla con Débora. Y así lo expresó en una conmovedora carta que compartió con sus seguidores en Instagram: "Qué paradojas inentendibles tiene la vida a veces: el día más feliz de mi vida fue también el más triste y doloroso por tu viaje al cielo", comenzó escribiendo el exfutbolista de Belgrano, Estudiantes y Lanús, entre otros.
"Hoy hace un mes que te arrancaron abruptamente de mi vida. Gran parte de mi corazón y de mis sueños compartidos con la mujer de mi vida se fueron con vos. Sos la mujer que elegí para caminar la vida juntos y vaya si lo hicimos. Fueron años maravillosos los que pasé con vos. Te extraño tanto, tanto", agregó Bossio y luego cerró: "Nunca pregunto 'por qué me pasó a mí', sino "por qué te pasó a vos". Si sos un ser increíble y nada malo debía pasarte nunca. Y sabelo: eternamente seguiremos caminando juntos porque la muerte no existe. Sólo muere a quien se olvida y yo no te olvidaré jamás. Vivirás siempre conmigo y a través de mi corazón".
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Amor mío. Qué paradojas inentendibles tiene la vida a veces: el día más feliz de mi vida fue también el más triste y doloroso por tu viaje al cielo. Hoy hace un mes que te arrancaron abruptamente de mi vida. Gran parte de mi corazón y de mis sueños compartidos con la mujer de mi vida se fueron con vos. Sos la mujer que elegí para caminar la vida juntos y vaya si lo hicimos. Fueron años maravillosos los que pasé con vos. Te extraño tanto, tanto... Todo me recuerda a mi "Pochi". Lo que daría por volver a abrazarte, a mimarte, a besarte, a cuidarte y que me digas de vuelta "me encanta cuando me haces reír".
Todavía no entiendo (y no lo voy a entender nunca) por qué tengo que vivir solo este sueño que siempre fue compartido. Tenemos una hija hermosa y me hierve el alma que no la puedas disfrutar a mi lado. Soñé toda la vida que la tengas en tus brazos y abrazarlas a las dos. Mirarte a los ojos y que lloremos de felicidad porque sólo nosotros sabemos lo que luchamos y lo que sufriste por esa Gordi. Por verla avanzar y superar obstáculos tal cual lo hacías vos. Sé que vamos a ser felices porque eso es lo que vos hubieras querido.
Quiero que cuando nos encontremos en unos años y nos besemos y abracemos, te sientas orgullosa de mí por haber protegido, acompañado y educado a nuestro tesoro más preciado. Pero nuestra felicidad, por más completa que parezca con esta bomboncita hermosa de niña, nunca será completa. Siempre nos faltará su increíble mamá y el gran amor de mi vida. Este coraconcito está roto y no sanará más. Sólo funcionará con un gran parche.
Nunca pregunto "por qué me pasó a mí" sino "por qué te pasó a vos" si sos un ser increíble y nada malo debía pasarte nunca. Y sabelo: eternamente seguiremos caminando juntos porque la muerte no existe. Sólo muere a quien se olvida y yo no te olvidaré jamás. Vivirás siempre conmigo y a través de mi corazón.
Me dijiste "no te vayas, amor, porque presiento que algo me va a pasar" y pasó. Mi dolor es inmenso por no haberte podido salvar. Sos, fuiste y serás siempre para nosotros la mejor espora y mamá del universo. Te amamos eternamente.

