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En Argentina el fútbol se siente con el cuerpo entero. El corazón late más fuerte, la garganta se enciende, los músculos se tensan y, claro, el estómago se resiente. La pasión futbolera es un vaivén de sensaciones: estrés, alegría, angustia; por supuesto las panzas pocas veces encuentran reposo en los 90 minutos de partido.
En esa montaña rusa emocional, la panza ocupa un lugar central, no solo porque recibe el impacto del clásico choripán de la previa o la gaseosa apurada en la tribuna, sino porque también refleja lo que pasa en la cancha: se contrae, se suelta en el festejo, se expone en momentos de gran alegría. En la cultura futbolera argentina, mostrar la panza es un gesto que sintetiza la intensidad del hincha: espontáneo, descontracturado y sin vergüenza.
Ese ritual, que se repite desde hace décadas en cada estadio del país, tuvo su homenaje oficial en los cuartos de final de la Copa Argentina, en el Gigante de Arroyito de Rosario. Allí debutó la “Panza Cam”, una versión criolla de la tradicional “Kiss Cam”. En lugar de enfocarse en besos románticos, la cámara recorrió las tribunas buscando panzas protagonistas. Y los hinchas, fieles a su estilo, respondieron con humor y orgullo: levantaron remeras y convirtieron el entretiempo en un espectáculo propio de la tribuna argentina.

La Panza Cam fue recibida como un show dentro del show. En esos 15 minutos de pausa, tiempo en el que comienza a actuar Buscapina*, mientras en el vestuario los técnicos ajustaban la estrategia, en la tribuna se celebraban las panzas como símbolo de pasión.
La iniciativa fue impulsada por Buscapina, el clásico aliado contra los dolores abdominales, como parte de su campaña global “Amamos las panzas”. El mensaje detrás fue claro: así como el fútbol se vive con la panza, también es la panza la que a veces necesita atención.

Ahí es donde entra Buscapina, el antiespasmódico de Opella, que empieza a actuar a partir de los 15 minutos* -lo que dura el entretiempo- y va directo al origen del dolor*. Porque nada debería interrumpir ese ritual sagrado que es alentar, ni un espasmo abdominal, ni un cólico, ni esa sensación incómoda que hace abrazar la panza más que a un compañero de tribuna.
La Panza Cam fue la forma de reconfirmar que en el fútbol argentino no solo juegan las piernas, no sólo se sufre con la garganta, también se siente y celebra con la panza. Esa panza que se aprieta cuando el rival ataca, que se relaja con un gol, que aguanta choripanes y viajes eternos con tal de estar en la cancha. Una panza que, en definitiva, es parte inseparable de la experiencia futbolera.

Buscapina le brindó protagonismo a lo que siempre estuvo ahí: la panza como espejo de la pasión. En la tribuna no hay lugar para cuerpos perfectos ni para pudores, lo que hay es emoción compartida, desborde y un amor por los colores que se vive con todo el cuerpo. Y entre esos gestos que definen al hincha, cada panza cuenta una historia y todas merecen ser celebradas.
Para esta iniciativa, Buscapina Argentina trabajó con MRM Madrid, agencia creativa.
*1. Lacy., et. al., Scandinavian Journal of Gastroenterology. 2013. 48 (8). 926_935. 2. Tytgat GN. Hyoscine butylbromide: a review of its use in the treatment of abdominal cramping and pain. Drugs 2007;67(9):1343–57. PMID: 17547475. LEA ATENTAMENTE EL PROSPECTO Y ANTE LA MENOR DUDA CONSULTE A SU MÉDICO Y/O FARMACÉUTICO. Opella Healthcare Argentina S.A.U. – Cuyo 3532 (B1640GJF), Martínez, Provincia de Buenos Aires, Argentina. Tel. (011) 4732-5000. Buscapina DUO (Hioscina-Paracetamol), Prospecto aprobado por disposición ANMAT N°: 5880 (13/08/21), MAT-AR-2502692, V1.0, 10/2025
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