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RIO CUARTO - No importó el 0-0 con el que Estudiantes de Río Cuarto se despidió de la Copa Argentina frente a Sportivo Belgrano de San Francisco. Para muchos, la función terminó a los 5 minutos del segundo tiempo, cuando Pablo César Aimar pisó por última vez el verde césped como futbolista.
Aimar, que permaneció desde entonces en el banco de suplentes, saltó a la cancha una vez que el árbitro Fabricio Llobet le bajó el telón a su último acto. Cruzó el terreno del Antonio Candini, abrazó y felicitó a cuanto rival se cruzase en su camino y quedó rodeado de periodistas.
Conmovido por el adiós, el “Payito” contagió lágrimas a la prensa. “Jugué con mi familia en la tribuna. He hecho una carrera larga por todo el mundo. Ana me dio cuatro hijos divinos. Se termina una etapa acá. Quiero agradecer profundamente a mis viejos, a mi hermano y a la gente de Río Cuarto. Sé que vino Marcelo Bielsa, es una emoción enorme que haya venido. Cómo no me voy a emocionar. No tenía idea de que pudiera venir. Fue uno de los mejores entrenadores que he tenido, alguien que no ponía el resultado por delante de nada. Llegamos a él como unos jugadores y nos fuimos mejores. Me despido jugando en mi ciudad, en Estudiantes, con mi hermano. Tenía estas cosas jugar por algo. Le sigo agradeciendo a la gente de Río Cuarto por venir hoy y por tratarme como uno más”, declaró.

“Éste es mi último partido”, ratificó el genial futbolista, que obtuvo “amigos, enseñanza y gente buena” en el deporte. Emocionado, con un tono ameno y gentil, Aimar cerró una extraordinaria trayectoria.
“No sé si hay un futbolista que se despida del fútbol diciendo que no le ha faltado nada. No sé si Messi con cinco Balones de Oro y 12 años siendo el mejor jugador del mundo le falta algo. De ahí para abajo, a todos nos falta algo. He vivido momentos lindos en esta cancha (por la de Estudiantes). La ciudad ha cambiado, antes no se veían edificios acá. Me quería dar este gusto y no sé qué puede pasar mañana. Estoy contento con que los chicos que vengan a entrenar con nosotros se vayan mejores”, remarcó, buscando predicar con el ejemplo.
La arenga de Aimar antes de salir a jugar
"La sensación que vamos a sentir ahora al salir a una cancha llena, no está en otro lado. Busquenla donde quieran, no está en la falopa, no está en la noche, no está en las minas, salir a una cancha llena no tiene igualdad" PABLO CESAR AIMAR, GRACIAS. ???? pic.twitter.com/w9F4Ssq5s0&— Juan Chahin (@juanchahin1) 24 de enero de 2018
La última imagen de Pablo Aimar en un campo de juego fue así. Río Cuarto le dio las gracias, como así también todo un país que se encontró identificado por su magia y talento con la redonda.
Y se despidió donde todo empezó. “El final es en donde partí”, había sido la frase elegida para la noche de despedida. Rodeado de afecto, tal como se lo merecía.

Juan Manuel Ferreyra Suescun



