Liga de España. El ex Boca Jonatan Calleri vivió un momento insólito: no lo dejaron patear un penal y le dijeron que "molestaba"

Agustín Calleri, luchando por recuperar la pelota en la derrota del Espanyol contra Granada por 2-1 que los hundió a la última posición en la tabla
Agustín Calleri, luchando por recuperar la pelota en la derrota del Espanyol contra Granada por 2-1 que los hundió a la última posición en la tabla Crédito: www.rcdespnayol.com
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4 de febrero de 2020  • 16:24

Una curiosa y tensa situación le tocó vivir al argentino Jonathan Calleri el sábado cuando Espanyol visitó a Granada en el estadio Los Cármenes. El presente del equipo catalán no es el ideal y necesitaba sumar puntos para salir de la zona de descenso. Por eso, los ánimos en el vestuario estaban un poco caldeados y este particular hecho no sumó precisamente.

Promediando la mitad de la primera etapa, el árbitro Guillermo Cuadra Fernández cobró un penal para el conjunto de Barcelona que causó que rápidamente un enjambre de camisetas rojas y blancas lo rodearan para reclamar la acción. En medio de ese tumulto, Adrián Embarba tomó la pelota con autoridad para hacerse cargo de patear desde los 12 pasos. Sin embargo, Calleri intervino y le sacó el balón de las manos, mismo acto que realizó Raúl De Tomás con el argentino, con una diferencia: se alejó de la zona caliente. Esperó a un costado del campo a que Cuadra Fernández lo llamara para ejecutar la pena máxima.

Con el defensor Marc Roca, el que patea los penales habitualmente, suspendido por límite de amarillas acumuladas, le tocaba a Embarba esa responsabilidad, pero De Tomás se sentía con el derecho a ejecutarlo él por haber sido quien recibió la falta. Embarba desistió de manera casi inmediata, pero Calleri no.

En un intercambio de palabras entre el delantero argentino y su compañero, éste último le dice: "Me estás molestando hermano". Entonces interviene el capitán Javi López para terminar con la situación y consolar a Calleri. Finalmente, De Tomás convirtió el penal y Espanyol conseguía ponerse en ventaja, pero en la celebración el ex Boca seguía molesto y atinó a saludar fríamente a su compañero con una palmadita en la cabeza.

Granada logró dar vuelta el encuentro y llevarse la victoria por 2-1. Este resultado hunde a los de Abelardo al último puesto de la tabla de posiciones y deja muy condicionada a la institución catalana para lo que resta de la temporada, aunque se mantiene a tres puntos del Mallorca, el último de los equipos que, por ahora, le escapa al descenso.

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