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La locura, los nervios, la ambición por ser campeón de América, en Madrid, ante River y la necesidad de acompañar y apoyar a un plantel que va en busca de la gloria máxima. Todo aquello hizo que los hinchas de Boca se autoconvocaran en la esquina de Martín García y Almirante Brown, a los pies del Parque Lezama, para armar un nuevo banderazo, esta vez sin la multitud que hace semanas causó sorpresa en el mundo por colmar la Bombonera.
Cinco horas antes, ya muchos fanáticos empezaban a cortar las calles, tanto en aquella zona como en los alrededores del Complejo Pompilio, el lugar desde el cual Boca partió al aeropuerto de Ezeiza luego de la cena. Banderas, bombos, bengalas, fuegos artificiales y el canto constante: parecía una noche de partido e, incluso, una de campeón, en la que cada auto, camión o moto que pasaba ocasionalmente por el punto de encuentro hacía sonar sus bocinas para levantar a los hinchas.

Con todo lo que sucedió en el Monumental hace diez días y las decisiones que lo siguieron, el público boquense dejó de lado aquella canción que hacía referencia a dar la vuelta olímpica en Núñez y gritó por una clásica: "...cueste lo que cueste, el domingo tenemos que ganar". Y hubo otra que se mantuvo: "Jugadores jugadores, no se lo decimos más, la Copa Libertadores, de la Boca no se va". Todo aquello, mientras una réplica de la Copa Libertadores iba de mano en mano, quedando claro el deseo que predomina en el Mundo Boca.

Y en la zona apareció un personaje demasiado conocido a la institución: Rafael Di Zeo estuvo caminando las calles junto a un grupo de gente que lo seguía por una de las avenidas que los hinchas xeneizes cortaron para el banderazo. De todas maneras, el jefe de la barra brava no quiso que se lo fotografiara ni mucho menos dar testimonios.

Chicos y chicas, hombres y mujeres, familias. Todos reunidos con la camiseta azul y oro, y un solo propósito: incentivar todavía más a los futbolistas de Guillermo Barros Schelotto para llegar a la capital española con la motivación necesaria para ganar la Libertadores.

