Los méritos de Pep en Alemania: hizo mucho, pero también se esperaba más

Pep Guardiola tiene todavía por ganar la Copa de Alemania antes de dejar Bayern
Pep Guardiola tiene todavía por ganar la Copa de Alemania antes de dejar Bayern Fuente: EFE
A la sombra de la eliminación en la Champions League, ayer obtuvo la tercera Bundesliga con el Bayern Munich; tres conocedores del fútbol alemán hacen un balance futbolístico y social de su ciclo en el club multicampeón
Claudio Mauri
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7 de mayo de 2016  • 21:32

Si Pep Guardiola se fue de Barcelona convertido en un semidiós de la dirección técnica, de Bayern Munich emigrará como el apóstol que no terminó de seducir a la feligresía entera. Todo porque se quedó en tres semifinales de Champions League y no equiparó la herencia del triplete ( Bundesliga , Champions y Copa de Alemania ) recibida de Jupp Heynckes . Ayer hizo pleno de Bundesliga, tres de tres, al vencer de visitante 2 a 1 a Ingolstadt. Contribuyó a un récord: con sus tres títulos, el equipo bávaro es el primer tetracampeón alemán (sumada la corona de Heynckes). En las tres temporadas, su Bayern tiene la plusmarca de eficacia: de 101 partidos (le resta uno) ganó 81, empató 11 y perdió nueve, con un un promedio de 2,54 puntos por encuentro.

Un registro brillante que palidece si se lo contrasta con las campañas en Europa. Pero reducir el legado de Guardiola a números es cosificar a un vanguardista del fútbol, a alguien que cambió los parámetros del juego desde 2008. Con el entrenador catalán siempre es posible mirar un poco más allá. LA NACION consultó al escritor y periodista Martí Perarnau, autor del libro Herr Pep, que describe su primer año en Bayern; al periodista Jörg Wolfrum, de la revista Kicker, y al delantero argentino del Schalke 04 , Franco Di Santo .

¿Cómo evaluar la gestión? Dice Perarnau, que ayer presenció el partido de la consagración: "Muy positiva. El Bayern de hoy es más rico futbolísticamente, lo que no significa que gane más títulos. Lo dicen los jugadores, que hablan de lo mucho que les aportó. Varios de ellos me comentaron que la semifinal de vuelta contra el Atlético de Madrid fue el mejor partido de la era Pep. No el más bonito ni por el resultado, obviamente, pero sí en intensidad y velocidad de la pelota. En los 180 minutos sumaron 52 remates al arco, es récord en Champions".

Para Wolfrum, Pep "contagió con sus planteos a otros técnicos alemanes. En la Bundesliga se ve un fútbol más elaborado, la ?ventiló' con su preferido juego de posesión. Acá decimos que Bayern tuvo pepp, un juego de palabras que en español significa chispa, rapidez".

"Bayern siempre estuvo un paso adelante del resto. Guardiola impone presencia, le hizo bien a la Bundesliga, trajo algo distinto, increíble", agrega Di Santo.

¿Dónde está el sello de Pep? Responde Perarnau: "Descubrió capacidades escondidas. Philipp Lahm era un lateral que veíamos correr hacia adelante y hacia atrás y de repente vimos que adentro tenía a un Xavi Hernández. La de los laterales como interiores es una evolución que puso en práctica desde el primer año para evitar los constantes contraataques rivales. Otro movimiento significatio fue el empleo de cinco delanteros, en un 2-3-5 con dos centrales, el mediocentro con los dos laterales de interiores y los cinco atacantes".

Wolfrum considera que "hizo mejor a Thiago Alcántara, Boateng y hasta a veteranos como Lahm". Di Santo se fija en quien ocupa su mismo puesto: "Lewandowski siempre sorprende. Hace goles, aguanta la pelota, es muy completo, un jugador de equipo".

¿Se hizo querer Pep por el hincha del Bayern, los conquistó? Contesta Wolfrum: "En el Allianz Arena nunca se cantó Pep Guardiola. Siempre faltó piel, nunca se encendió la llama. Es visto como alguien reservado e inaccesible, quizá porque no da entrevistas. Es admirado por su manera de dirigir, pero no entró en los corazones como pasó con Hitzfeld o Heynckes". La visión de Perarnau: "Hubo de todo. Aficionados que ni fu ni fa y otros que conectaron emocionalmente. Yo tengo un montón de mensajes de hinchas que me escribieron para que le transmitiera a Pep que no querían que se fuera, que le pedían que siguiera". Di Santo, con tres temporadas en el fútbol, expresó: "El alemán es pasional durante los partidos, pero después es muy frío. Encima a Pep le tocó reemplazar a Heynckes, que es muy querido por el hincha".

Guardiola se despedirá el 21 de mayo, tras la final de la Copa de Alemania, ante Borussia Dortmund. En los festejos de ayer, el catalán dijo: "Estoy muy contento, hicimos algo especial, me gustaría compartir esto con Heynckes". Le espera Manchester City. Perarnau, que lo conoce mucho, lo describe: "Lo veo poco desgastado, menos que cuando salió de Barcelona, donde tenía un peso mayor sobre sus hombros. Lo lógico hubiera sido seguir un cuarto año. Lo quieren los jugadores, los hinchas y los dirigentes, pero Pep no entra dentro de lo convencional, es muy peculiar. En cierta forma, es un tipo raro".

6 títulos de liga sobre siete disputados para Guardiola: tres con Barça y tres con Bayern.

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