Los puntajes del campeón: con un equipo casi perfecto, River ganó la Copa Libertadores

El equipo de Gallardo fue superior a Tigres y goleó 3-0 para cerrar la serie decisiva; Alario y Ponzio fueron los más destacados; también se lucieron Maidana, Vangioni y Kranevitter
Jeremías Prevosti
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6 de agosto de 2015  • 08:54

Fuente: FotoBAIRES

Podemos caer en un lugar común de las declaraciones de los futbolistas y decir: la figura fue el equipo. Pero, en este caso, no estaríamos faltando a la verdad. En una noche que quedará en la historia, River goleó 3-0 a Tigres, de México, y levantó su tercera Copa Libertadores en un estadio Monumental repleto. Allí, Marcelo Gallardo y su cuerpo técnico plantearon un partido a la perfección y los futbolistas lo cristalizaron en el campo de juego. Lucas Alario, con el gol que abrió el camino, y Leo Ponzio, el tractor físico y mental de la mitad de la cancha, fueron los jugadores más destacados de un equipo sin fisuras, casi perfecto.

Marcelo Barovero: 7. En un partido sin exigencias, fue la voz del equipo. Su rol principal estuvo en ordenar a sus compañeros. Habló, gritó, gesticuló. Todas las características que definen al uno millonario. Hay que trasladarse hasta los 15 minutos del segundo tiempo para encontrar el primer remate de los mexicanos que terminó en sus manos. Controló en un solo tiempo, pese a la intensa lluvia.

Camilo Mayada: 7. Fue la tercera y última opción que tuvo Gallardo para cubrir la posición. Los prejuicios desaparecieron en cuestión de minutos. No falló en la marca y aportó seguridad. Antes del segundo gol, tuvo un corte clave para ahogar una clara situación para Tigres.

Jonatan Maidana: 8. Fue su final, fue su Copa. Que sea el único sobreviviente de los años más oscuros de River agiganta aún más su figura. Como en México, volvió a ser una muralla que supo contener el poderío del delantero francés Gignac. Sólido, con marca y presencia. Sobresaliente lo del central.

Ramiro Funes Mori: 8. Su imprudencia le jugó una mala pasada en los primeros minutos del partido. Luego, empezó a jugar simple e intentó no complicarse. Lo logró. Cerró una gran noche con el cabezazo que sentenció el partido.

Leonel Vangioni: 8. Una costumbre en él: explotó mejor su aspecto ofensivo que defensivo. Por momentos, lo complicó la velocidad de Jürgen Damm. Incluso, por su costado llegaron las dos jugadas de mayor riesgo de los mexicanos, una en cada tiempo. Sin embargo, brilló con una genialidad para asistir a Alario en el primer gol. Todo el análisis se redujo, de manera acertada, a eso.

Carlos Sánchez: 7. Con un juego intenso y un físico privilegiado, colaboró en todos los sectores del campo de juego. Recibió la infracción en la jugada del penal y, además, tomó el desafío de patearlo, como contra Boca en los octavos de final. Definió de manera excelente y comenzó a cerrar el marcador.

Leo Ponzio: 8. Fue, sin dudas, el que mejor entendió cómo había que jugar este tipo de encuentros. No sólo marcó el ritmo de juego en la mitad de la cancha, sino que aportó toda su jerarquía para que el equipo nunca se fuera del partido. Luchó cuando debió hacerlo y jugó cuando lo pidió la situación. La ovación final fue un reconocimiento para un jugador que supo ser resistido, volvió en el peor momento y se ganó el respeto y el cariño millonario.

Matías Kranevitter: 7. Jugó de Kranevitter. Efectivo, colaborador e inteligente. Fue el sostén principal de Ponzio, apareciendo en los momentos justos. En un esquema con un fútbol menos vistoso, aportó la cuota de calidad.

Nicolás Bertolo: 5. La pieza suelta de una estructura que igual resistió. Le costó acoplarse a sus compañeros y los rivales encontraron por su sector el camino rápido para intentar lastimar.

Fernando Cavenaghi: 6. Con la cinta de capitán en el brazo, como cada vez que le toca entrar, fue el emblema del equipo. El sistema que utilizó el Muñeco no permitió que tuviera situaciones claras para convertir y entrar en contacto con la pelota. Eso sí: no desentonó. Levantó la Copa junto con Barovero, en una postal que ya está en la historia.

Lucas Alario: 9 (figura). El cabezazo del campeón. Llegó a River en el último mercado de pases y, con apenas un par de encuentros encima, convirtió el gol más importante del club en los últimos 19 años. La gloria ya la tiene ganada. El amor del pueblo millonario también.

Sebastián Driussi (6): entró por Alario a los 23 minutos del segundo tiempo y se mostró movedizo.

Leonardo Pisculichi. Ingresó a los 31 minutos del segundo tiempo, ejecutó el córner que terminó en el tercer gol, el de Funes Mori. No fue evaluado.

Lucho González. Ingresó, a los 36 minutos del segundo tiempo. No fue evaluado.

jp/ph

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