Luka Romero: sus días en Mallorca y las historias del entrenador Daniel Pendín, su "padrino" argentino en el club

Daniel Pendín junto con Luka Romero, una complicidad entrenador-jugador que creció en Mallorca
Daniel Pendín junto con Luka Romero, una complicidad entrenador-jugador que creció en Mallorca
Fernando Vergara
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25 de junio de 2020  • 00:01

El debut de Luka Romero en la primera de Mallorca con apenas 15 años, 7 meses y 6 días entró en los libros del fútbol español. Un 24 de junio que quedará para siempre en su memoria, tras un estreno nada menos que ante el Real Madrid. Los flashes, hoy, apuntan hacia el chico que se convirtió en el futbolista más joven en tener su estreno en una de las ligas de mayor valor.

Pero detrás de esa historia de vida que el mundo empieza a conocer aparece un personaje que sirvió como una especie de guía, de consejero. ¿De quién se trata? De Daniel Pendín, segundo entrenador del club de la isla y mano derecha del DT Vicente Moreno. El rosarino, de 45, años es uno de los hombres que mejor conoce a Romero y quien lo llevó al primer equipo.

Una de las principales tareas de Pendín en Mallorca es realizar un seguimiento de los juveniles que más se destacan en el club para foguearlos con el primer equipo. "Cuando llegamos acá, Luka tenía 12 años. Y todo el mundo nos hablaba de él, era impresionante. En el centro de entrenamiento hay dos canchas de césped natural y una de pasto artificial, y allí lo veíamos todos los sábados a la mañana cuando jugaban las inferiores. Pelito largo, zurdito, rapidito. Era muy chiquito, pero agarraba la pelota en su área, gambeteaba a todos y anotaba los goles. Marcaba muchísima diferencia", explica el entrenador a LA NACION.

Crédito: FCMallorca/Oficial

La historia del "padrino" de Romero merece ser destacada. Pendín, ex volante central, nació en la zona sur de Rosario el 29 de octubre de 1974 y si bien no tuvo la posibilidad de debutar en la primera de Newell's, llegó a compartir prácticas con Diego Maradona y fue parte de una categoría 1974 que deslumbraba en las inferiores. Se fue ganando su espacio en el mundo del fútbol. "Teníamos un equipazo. A veces jugaba de titular y en otras no, pero salimos campeones en la sexta, quinta, cuarta y tercera. Jugaba con Daniel Fagiani, Rodolfo Aquino, Juan Pablo Vojvoda y Lionel Scaloni, que era más chico que nosotros, pero muchas veces se acoplaba porque el reglamento lo permitía", detalla telefónicamente desde Mallorca. Hoy, con el técnico de la selección argentina lo une una estrecha amistad. Por caso, el año pasado, en la previa de la fecha FIFA, el equipo nacional se entrenó en la ciudad deportiva de Mallorca.

A Pendín le costó encontrar su oportunidad en el primer equipo de Newell's ("estaban Diego Castagno Suárez y Jorge Priotti", remarca) y se marchó a Huracán Buceo, de Uruguay, el primero de sus pasos en el exterior. Hasta que a los 20 años le surgió la chance en Europa: primero jugó en Real Oviedo, y luego en distintos equipos del ascenso español, pero hubo dos instituciones que le permitieron crecer paulatinamente. En Burgos CF (1999 a 2002) es muy querido por los hinchas -marcó un gol que significó un ascenso-, y Jerez es su segunda casa, el espacio donde residen su esposa y sus dos hijos. Ahí, en el club andaluz Xerez (2002 a 2006), conoció a Vicente Moreno, fue dirigido por el alemán Bernd Schuster y también comenzó su camino como entrenador con los juveniles cuando decidió retirarse a los 40 años. "De a poco comenzó a irme mejor, con mi familia pudimos comprarnos una casa y nos fuimos asentando", relata.

Así juega Luka Romero: las mejores jugadas de la joya argentina de Mallorca

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Así, en una de esas vueltas indescifrables que suele tener la vida, el doble 5 que formó en la mitad de la cancha de Xerez con el actual entrenador de Mallorca le cambió la vida. Uno zurdo, el otro derecho. Un complemento ideal. Un tándem con el hombre que algunos años después (entre 2006 y 2011 Pendín se fue a jugar a Castellón y Pontevedra) lo invitaría a sumarse a su cuerpo técnico. "Me hice de abajo, como todos. Me retiré de grande, casi a los 40 años, y es difícil el hecho de extrañar el fútbol. Entonces en Xerez me puse a entrenar a los cadetes, infantiles, chicos de 15 o 16 años. Hasta que fui ascendiendo: después dirigí a la reserva y al primer equipo. Y unos años más tarde me llegó la propuesta de Vicente", sostiene el ex volante.

En simultáneo, Pendín vio crecer al Mallorca de la misma manera que lo hizo con Romero. A mediados de 2017 se unió al cuerpo técnico de Moreno y se pusieron al mando de un conjunto que había descendido a la Segunda B (tercera división) por primera vez en la historia. "Se hizo un gran trabajo, porque sin escalas encadenamos dos ascensos al hilo y llegamos a La Liga casi con los mismos jugadores con los que arrancamos el proceso. Ese fue un logro que muy pocos consiguieron en España, a tal punto que en los últimos años apenas lo hicieron Granada, Eibar y Mallorca", dice el rosarino que vive a 50 metros del mar Mediterráneo. "Cada vez que puedo me doy una vuelta por el paseo marítimo, es precioso", añade.

Romero juega desde los 10 años en las categorías inferiores del Mallorca, que hoy busca cuidarlo de la exposición mediática. Aunque su progresión fue siempre seguida con mucho detalle en la isla, no fue hasta su debut con la selección argentina en el Sudamericano de Brasil del pasado año cuando el club supo que tenía un diamante en bruto.

Mientras Luka brillaba en las inferiores del equipo español y tenía sus primeros compromisos con la Argentina, Pendín seguía de manera constante los pasos del juvenil. "En 2019 tuvimos un poco de miedo de sumarlo al primer plantel, porque era un chico. Lo sigue siendo. Pero poco a poco se va estirando físicamente. Y todavía le queda mucho, desde ya. Este año ya lo subimos algunos días a la pretemporada. Después, en el medio de la pandemia, precisábamos más gente. Al segundo equipo, al filial, no queríamos sacarle muchos jugadores porque se están preparando para subir a la Segunda B. Pero un día fui y le dije a Moreno: '¿Lo traemos a Luka?'. Y me respondió: 'Claro, sí, que venga'. Lo llamé, lo vi de cerca y me impresionó cómo había crecido de piernas. Los cuádriceps bien formados, buenos gemelos, se saca la remera y está mucho más macizo. Entonces empezó a practicar seguido con la primera y fue uno más del plantel".

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Mucha suerte [R] amigo. Te lo mereces [R][R]

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Con el correr del tiempo, Pendín y Romero -que durante la pandemia aprobó de manera on line sus trabajos en el colegio- se hicieron compinches. Ya son tres años de confianza mutua. Comparten largas charlas y rondas de mate. "Hace poco nos sentamos a charlar y se lo dije: 'Luka, vos no estás acá en el plantel de primera por ser argentino, porque jugaste en la selección o porque hablan bien de vos. Si estás es porque te lo ganaste. El entrenador Moreno no le regala nada a nadie, eso te lo aseguro'", le remarcó.

Los recientes cruces ante Barcelona, Villarreal y Leganés tuvieron a Luki (así lo llama su familia) en el banco de suplentes. Principalmente en los segundos tiempos, las cámaras de televisión lo buscaron permanentemente cuando realizaba las entradas en calor con el resto de sus compañeros. "En esos compromisos podría haber entrado, sin dudas. Siempre depende de cómo se vayan dando los partidos", explica Pendín.

-Para ustedes, como cuerpo técnico, ¿era importante mandarlo a la cancha con un partido resuelto para Mallorca o al revés, para ver cómo se desenvuelve bajo presión?

-Te doy un ejemplo: contra Villarreal estuvo a nada de entrar, y el resultado era adverso para nosotros. Pero no pudo porque cerca del final uno de los laterales nos pidió el cambio y lo hicimos; aquello fue puesto por puesto. Moreno no lo iba a poner en un 3-0 a favor sólo para darle minutos, sino porque cree que puede ser útil para el equipo. Yo se lo dije a Luka: 'Vos vas a debutar en la primera por méritos propios, quedate tranquilo'".

¿Cuáles son las principales características de Romero? Nada mejor que la mirada de Pendín, que lo conoce de memoria. "Es muy habilidoso y en los primeros metros te mata. No pierde la pelota, aguanta, no tiene miedo, es competitivo y muestra mucho carácter. Es impresionante, pero cuando hacemos partiditos en los entrenamientos se enoja mucho cuando pierde. Es un media punta con un estilo muy argentino. Verdaderamente, estamos muy felices con Luka".

Con apenas 15 años, a Romero suelen catalogarlo como "el nuevo Messi" o el "Messi argentino-mexicano", una mirada con la que Pendín no está de acuerdo. "Acá también se lo han dicho. Aunque creo que es una locura, no le hace bien al pibe y lo hablé con el propio Luka: 'Esta es una cuestión tuya porque vos tenés unas condiciones enormes. El hecho de jugar al fútbol así, como pocos, es un don que Dios te dio. Los años se pasan volando y tenés que aprovechar tus oportunidades. Es cuestión de cuidarse y hacer las cosas bien'. Personalmente, sé que el chico es muy buena gente y sabe dónde tiene la cabeza. Nunca hablé con sus padres, pero son personas humildes y que lo guían muy bien. Son muy centrados y desde ya que son y serán mejores consejeros que yo", acota el DT rosarino.

Diego Adrián Romero, el papá de Luka, es un ex futbolista argentino de Quilmes, Atlético de Rafaela y el fútbol mexicano, el país que vio nacer al juvenil. Diego terminó su carrera en Son Verí de Llucmajor, equipo amateur de Mallorca, razón por la cual llegaron a esa ciudad española. "Luka es tímido, pero tiene una cabeza más avanzada que cualquier chico de esa edad. Y creo que en eso tienen mucho que ver sus padres. Ellos lo trajeron en el auto la primera vez que vino a practicar con nosotros, y es una rutina que repiten todos los días, en silencio. Ojalá que les vaya muy bien", dice Pendín.

Por lo pronto, Mallorca se adelantó a los cazatalentos de Barcelona, Real Madrid, Sevilla y Villarreal. Romero (amante de las empanadas argentinas y el mate amargo) tuvo posibilidades de tener a Messi muy cerca cuando en Barcelona se sorprendieron favorablemente con la prueba que hizo en 2011, pero no logró quedarse ya que en ese momento residía en Formentera. "Es una realidad, entiendo que muchos de esos clubes lo están mirando, eso lo sabe todo el mundo. Imagino que tendrán que pagar su cláusula llegado el momento. Para Mallorca será difícil retenerlo. Luka va dando sus primeros pasos y está creciendo muchísimo", resalta el entrenador argentino.

Finalmente, Pendín revela un puñado de situaciones que Romero vivió tras sus primeras concentraciones con el primer equipo. "El otro día, en el hotel, los chicos del plantel lo hicieron hablar adelante de todos. Pobre, no es que se puso colorado, ¡estaba de color fucsia! Es súper reservado, y encima lo pusieron a bailar cumbia. Luka, en definitiva, no deja de ser un chico".

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