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Dominó de principio a fin: Manchester City derrotó a Manchester United en el Old Trafford, en un partido correspondiente a la 11ª fecha de la Premier League. El equipo de Guardiola se impuso 2 a 0, con un tanto en su propia valla de Eric Bailly y otro de Bernardo Silva, que aprovechó un error defensivo de Luke Shaw. Mientras tanto, Cristiano Ronaldo nunca pudo erigirirse como protagonista y, preso de la impotencia, terminó amonestado con una tarjeta amarilla.
El cero en el marcador duró muy poco. A los 7 minutos, Bailly convirtió un gol en contra que se anunciaba desde la jugada anterior. Manchester City fue más veloz a la hora de agarrar los hilos del partido. Acelerando, tuvo una jugada por la banda derecha que terminó en un centro enroscado que estuvo muy cerca de ser conectado por Ilkay Gundogan, que entraba al área como un falso 9. Harry Maguire, el capitán de los Red Devils, logró desactivar la bomba. Pero rechazó débilmente, y el balón quedó en los pies de Joao Cancelo, quien envió el mismo centro, esta vez desde el costado izquierdo. Bailly quiso evitar que Gundogan empujase el balón, pero se apuró y rechazó hacia su propia red.

A los 25 minutos del primer tiempo, aumentaba la intensidad desde los pies del equipo dirigido por Pep Guardiola, y los locales jugaban cada vez más desguarecidos y sin coordinación. Solo por medio de una acrobacia aislada de Cristiano Ronaldo pudieron acercarse al empate, pero la pelota se elevó y pasó lejos del travesaño. Tres minutos después, una contra que devino en centro atrás de Foden casi termina en el 2 a 0. Erró de Bruyne a la carrera y luego Gabriel Jesús, que se topó con la pelota a pura inercia, controló y disparó, pero una pierna milagrosa rechazó el tiro cuando éste tenía destino de red.
Así continuó el partido, hasta que, por insistencia, Manchester City pudo ampliar. Sí tuvo algo de ayuda de la defensa rival. Rodri tomó el balón en la medialuna y observó sus alrededores. Faltaban dos minutos para el final de la primera mitad. El español envió la pelota hacia un caño para que Bernardo Silva conectase, y Luke Shaw, su marcador, confió en que la pelota picaría y saldría. Pero Silva se estiró y llegó a tocarla con la punta de su botín ante un De Gea confiado, sorprendido, que reaccionó demasiado tarde.
De la misma manera se desarrolló el comienzo del complemento, con el City moviendo la pelota de lado a lado y el United estático, sin ánimos de disputar el dominio del mediocampo. Los datos lo reflejaban a esa altura, con los Red Devils habiendo pateado solamente 3 veces (contra 10 de su contrincante) y solo un 35% de posesión.
Ya sobre la mitad del segundo tiempo, el encuentro era un monólogo del City. A puro toque y triangulación, todos sus jugadores se sintonizaron en un repertorio de posesión que enloqueció a los abonados de Old Trafford. La tribuna rugía como el mar agitado y clamaba por una mayor reacción, y, aún así, Manchester United no lograba engancharse; era un espectador.
Y lo continuó siendo. A cinco minutos del final, la rendición del local era total. Ni en los córner los defensores rojos se esforzaban por contener a sus rivales. Del minuto 85 en adelante, todo fue del City. Sin goles, pero con posesión total, Guardiola dirigió un cierre progresivo del telón. Lo cansó con cada triangulación. Ni el calor que bajaba de las gradas pudo hacer reaccionar al equipo de Cristiano Ronaldo, que en ningún pasaje pudo recuperarse de la actitud inerme con la que ingresó a la cancha.
En el torneo, Manchester United venía de ganar ante Tottenham por 3-0 mientras que el conjunto de Pep Guardiola arrastraba una caída ante Crystal Palace por 2-0. El United suma 17 puntos en la tabla de posiciones, mientras que el City alcanzó las 23 unidades y se enganchó a la pelea con Liverpool y Chelsea.
Los cuatro primeros del certamen accederán a la Champions League; el quinto clasificará a la Europa League y el sexto, a los play off de la novedosa Europa Conference League. Por su parte, los últimos tres equipos descenderán a la Championship.
Manchester City es el último campeón de la Premier League. El ranking de conquistas es liderado por Manchester United, con 20 títulos, y lo siguen Liverpool, con 19; Arsenal, con 13; Everton, con 9, y Aston Villa con 7, el número al que también llegaron los Cityzens con el último trofeo.


