Marcelo Bielsa corrigió a su traductor y terminó tentado

Bielsa se tentó junto a su traductor
Bielsa se tentó junto a su traductor Crédito: Captura de TV
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14 de febrero de 2019  • 19:11

La escena es más o menos como la de siempre. Marcelo Bielsa charla con los medios en español y Salim Lamrani, indispensable en su travesía por Europa, traduce cada una de sus palabras. El escenario es festivo: Leeds United, el equipo que dirige, se impuso sobre Swansea por 2 a 1, vuelve a la cúspide del torneo de la segunda división del fútbol inglés, con 61 puntos y en zona de ascenso a la Premier League, cuando aún faltan 14 jornadas. Entonces, se produce este diálogo, con los periodistas del otro lado del mostrador. Marcelo Bielsa se refiere con admiración a una joven promesa.

Bielsa, en la conferencia de prensa que ofreció tras el triunfo de Leeds.

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Bielsa -Quería dedicarle humildemente el triunfo a él. Sentimos que lo merece, como cada uno de nosotros.

Ahora habla el traductor, con énfasis, también, en sus gestos. El Loco mira hacia abajo.

Bielsa -Estamos pensando en que resuelva este problema, independientemente del tiempo en que tarde en hacerlo.

Habla el traductor, pero un par de segundos después, es interrumpido, con una sonrisa, primero. Casi con una carcajada, más tarde.

Bielsa -No, al revés...

Bielsa mira el suelo. Se ríe, no puede contenerse.

-Ah, perdón, se lamenta el traductor.

El conductor mueve las manos, ampuloso. Aclara: " Sin importar el tiempo que tarde". Se ríen los dos. Se ríen todos en la sala. El traductor vuelve a tomar la palabra. Se corrige. "Ahora sí", acepta Bielsa. Se tienta, le toma el hombro y le sugiere: "Me estás haciendo quedar como un mercenario".

Se levantan y se van, risueños, en un clima de camadería.

Fuente: Archivo - Crédito: MI News/NurPhoto

A veces, el personaje supera a Bielsa. Lo supera en todos los aspectos: también, en la excelencia de su conducción. Esta vez, fue un momento divertido, junto con Salim Lamrani. Jack Clarke fue el protagonista involuntario del minuto de enredos.

El extremo, de 18 años, es una de las revelaciones de la competencia (dos goles y dos asistencias en 16 encuentros) y vivió una situación incómoda días atrás, cuando se descompuso en el banco de suplentes en el encuentro disputado la jornada pasada ante Middlesbrough, en el empate 1 a 1.

"Usted me está haciendo quedar como un mercenario", le reclamó, con una sonrisa y en tono de broma, el DT a su ayudante. Según se supo, en las últimas horas, el jugador está "feliz y sonriente" después de ser dado de alta de un hospital. Se lo habían llevado en una camilla mientras se le daba oxígeno.

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