

Encontrá resultados de fútbol en vivo, los próximos partidos, las tablas de posiciones, y todas las estadísticas de los principales torneos del mundo.

Juventus goleó por 4-0 como visitante a Parma en un partido de la jornada 13 de la Serie A que se jugó en el estadio Ennio Tardini. El portugués Cristiano Ronaldo (dos veces), el sueco Dejan Kulusevski y el español Álvaro Morata anotaron los cuatro tantos del conjunto turinés, dirigido por Andrea Pirlo, que tuvo como una de sus figuras al uruguayo Rodrigo Bentancur, ex Boca.
Fue un partido sin equivalencias. Cuando Juraj Kucka tuvo la chance para Parma, en el primer tiempo, y Gianluigi Buffon, el inoxidable arquero de la Juventus, le ahogó el grito de gol, los locales supieron que no sería su tarde-noche. Desde ese momento, los turineses dominaron todo: suyas fueron la posesión y las mejores jugadas.
El primer gol llegó luego de una trepada de Alex Sandro, que tiró un buscapié rasante al segundo palo. Por allí apareció el joven sueco (de origen macedonio) Dejan Kulusevski, un ex Parma, para anotar el primer gol del encuentro. El segundo tuvo una fórmula más conocida: centro flotado, salto de basquetbolista de Cristiano Ronaldo y cabezazo del portugués. Inatajable para el pobre Luigi Sepe, arquero de los locales.

El dominio visitante se prolongó en la segunda parte. Cuando Parma parecía buscar algo más y adelantarse en el campo para conseguir el descuento, el propio Ronaldo enterró las chances del local con un remate cruzado, bien esquinado. Era el 3-0. Si bien los parmesanos mostraron hidalguía y nunca revolearon la pelota, el transcurrir de los minutos mostraba que cualquier avance de la Vecchia Signora podía terminar en gol.
Ocurrió luego de un córner, pero el remate final del neerlandés Matthijs De Ligt fue anulado porque la pelota había traspasado la línea de fondo. Más tarde, otro centro. Y otro especialista en golazos de cabeza: Morata. Sin siquiera saltar, el ex Real Madrid acomodó la pelota en el palo más lejano de Sepe para sella la goleada. Luego de un comienzo dubitativo, el equipo dirigido por Andrea Pirlo comienza a carburar y ya es tercero, con un punto menos (y un partido más) que Milan.




