Racing-Alianza Lima, por la Copa Libertadores: la Academia ganó y prolongó su buen momento

CONMEBOL Libertadores Fase de grupos
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Racing Club

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Alianza Lima

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12 de marzo de 2020  • 22:55

Los partidos a puertas cerradas desde hace algunos años que ya no son una cosa inédita para el fútbol argentino. Este escenario, sin embargo, sorprendía: la cantidad de periodistas era mínima, no había casi allegados ni invitados que hayan logrado colarse en las plateas pese a la restricción. Por eso hubo silencio cuando los dos cuadros asomaron por el túnel de la mitad de la cancha, aunque la voz del estadio enfatizara en sus tonos como si en el estadio no hubiera más que unos 50 periodistas. Tan insólita era la situación en Avellaneda que, como había corrido la información de que el partido se demoraba media hora, la desmintió un empleado de prensa del club a los gritos, como en el patio de la escuela, total escucharse era muy sencillo.

Las razones de que no hubiera hinchas en esta vez no se debían a sanciones de seguridad. Pasado el mediodía de este jueves se conoció la noticia de que el Gobierno Nacional resolvió que los eventos deportivos del país se llevaran a cabo sin público en el marco de las medidas que se tomaron para frenar la pandemia del coronavirus . La Conmebol, por su parte, había anunciado que al partido entre Racing y Alianza Lima en el Cilindro sólo podrían concurrir las delegaciones de cada uno de los equipos (70 personas), 15 empleados del club y los periodistas que trabajan para las cadenas que son titulares de los derechos de transmisión de la Libertadores. Finalmente, apenas dos horas antes de que el paraguayo José Méndez pite el inicio del partido, se permitió el ingreso de todos los periodistas acreditados por el club.

En ese contexto enrarecido, la Academia hacía su estreno como local en Copa Libertadores. Necesitaba los tres puntos para poder acomodarse en la tabla del grupo F. Por segundo partido consecutivo, como había pasado el último lunes ante Estudiantes, Racing se enfrentó a un equipo que tenía un entrenador interino. Acaso esas diferencias vuelvan más notable la identidad que mostró la Academia, pero da la sensación que en dos meses Sebastián Beccacece logró su objetivo primordial: darle un sello propio a un equipo que luego de la coronación en la Superliga pasada parecía adormecido. Esa identidad, con dos extremos bien definidos, un juego de posesión y la recuperación rápida de la pelota tras la pérdida, también parece incluir una falencia: a la Academia le cuesta mucho hacer un gol.

Ese diagnóstico sí que lo comparten Beccacece y Eduardo Coudet. Durante el primer tiempo, el domino territorial y de la pelota fue total para el local. A los seis minutos de partido Matías Zaracho ya había tenido dos situaciones claras de gol, como había pasado en la presentación copera en Mérida, Venezuela. Después de la media hora, cuando el resultado aún estaba en cero, la cantidad de situación ya se había vuelto innumerables: Racing jugaba casi en el área de Leao Butrón. Pese a eso el gol igual parecía estar lejos.

Sin público: una postal de la noche ausente de hinchas por las restricciones del coronavirus
Sin público: una postal de la noche ausente de hinchas por las restricciones del coronavirus Fuente: LA NACION - Crédito: Daniel Jayo

Ese defecto la Academia lo mostró en los nueve partidos que lleva este ciclo. Lisandro López y Darío Cvitanich, los dos grandes goleadores que tiene el plantel, aún no marcaron goles en este año. Nicolás Reniero y Jonatan Cristaldo, apenas uno cada uno. El que más gritó es Mauricio Martínez, zaguero, gracias a dos jugadas de pelota parada. Aunque el cuerpo técnico planifique trabajos de definición cada semana reconoce que ese es un déficit con que el que correrá todo el semestre.

Tal vez por la ausencia de público la ansiedad por el gol que no llegaba no se hizo sentir en Avellaneda. El escenario llamativo tal vez se vuelva habitual en unas semanas, de continuar estas medidas tal como se prevé. Este mismo jueves las noticias que surgieron por la pandemia conmovieron al mundo del fútbol: se suspendieron los partidos de Champions League y Europa League, se anunció la postergación de las primeras dos fechas de Eliminatorias sudamericanas e incluso la propia Conmebol anunció que la semana próxima no habrá Libertadores. Casi al mismo tiempo que los futbolistas de Racing hacían la entrada en calor para jugar ante Alianza Lima, se confirmaba que el entrenador del Arsenal, Mikel Arteta, se contagió el virus COVID-19 y todo el plantel entraba en cuarentena.

Lisandro López, de aceptable tarea, fue reemplazado en el entretiempo
Lisandro López, de aceptable tarea, fue reemplazado en el entretiempo Fuente: LA NACION - Crédito: Daniel Jayo

Ese era el contexto en que Racing buscaba su tercer triunfo consecutivo. Tal vez el mayor mérito de Beccacece haya sido levantar el nivel individual de futbolistas que en el último tramo del ciclo de Coudet parecían apagados, como el caso de Iván Pillud, Eugenio Mena, Alexis Soto y Matías Rojas. También con Reniero, que tuvo poca pero valiosa participación. Al delantero le llegó la continuación de su película una después. Ante Estudiantes de Mérida había marcado la igualdad transitoria y una vez que terminó de gritar su gol, vio que el cartel electrónico marcaba el número 29. Salió reemplazado. Ahora le tocó ingresar a los diez minutos de la segunda parte y en la primera pelota que tocó anotó el tanto que abrió el camino de la victoria de la Academia.

Incluso en ventaja, el equipo de Beccacece siguió mostrando sus complicaciones para llegar al gol aunque genere situaciones. La Academia realizó 26 disparos al arco pero apenas marcó un gol. El resultado 1 a 0 parece muy escueto para la superioridad que tuvo en la cancha: el local dio 575 pases contra apenas 202 del rival. Esa es parte de la identidad que generó en estos nueve partidos en los que acumula cinco victorias y cuatro empates. Por ahora, le alcanza.

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