River-Boca: el mano a mano de Marcelo Gallardo y Gustavo Alfaro desde el banco

Marcelo Gallardo y Gustavo Alfaro
Marcelo Gallardo y Gustavo Alfaro Fuente: LA NACION
Juan Patricio Balbi Vignolo
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1 de septiembre de 2019  • 23:59

No hubo vencedores ni perdedores en el primer superclásico del año. Pero dentro de la batalla táctica se perciben conclusiones diferentes después de un partido en el que contrastaron dos ideas futbolísticas. El conocido 4-1-3-2 de Gallardo chocó de lleno con el defensivo 4-4-1-1 que diseñó Alfaro para salir ileso del Monumental. Y, más allá de que el trámite de juego tuvo a River como claro dominador y a Boca como un equipo que se dedicó a aguantar el resultado, el técnico xeneize terminó siendo el que más tranquilo se fue al conseguir lo que se propuso: no perder.

"Fue un clásico muy intenso, como pensábamos que iba a serlo. Veníamos en una etapa de construcción y enfrentamos a un rival que venía muy bien. A nosotros nos faltaron Zárate, Wanchope y Salvio, jugadores de jerarquía. Podemos mejorar porque tenemos muy buenos jugadores, pero estamos muy sólidos defensivamente y en ningún momento padecimos el partido. Nos faltó capacidad para sostener la posesión de la pelota y es algo para mejorar", destacó Alfaro en el anillo del estadio tras la igualdad sin goles.

Concreto y directo, el técnico de Boca se mostró conforme con lo que expuso su equipo en el campo de juego y destacó la diferencia de los tiempos de trabajo. "River es un equipo rodado y con cinco años de trabajo, mientras que nosotros somos un equipo que está buscando su puesta a punto. Nosotros lo que hacemos es renovar el plazo fijo cada 30 días, con Paranaense, con Liga de Quito, ahora con River. Así es como incrementamos la confianza para poder crecer", explicó el entrenador.

Con tres volantes de contención como Nicolás Capaldo, Iván Marcone y Daniele De Rossi, más Alexis Mac Allister y Franco Soldano por los costados y Jan Hurtado como única referencia de ataque, el Xeneize buscó durante los 90 minutos no salirse de su libreto para cortar las conexiones de un Millonario que controló la pelota, mostró su intensidad habitual y buscó siempre ser protagonista, pero que sufrió la falta de potencia y audacia en la puntada final para vencer al arquero Esteban Andrada.

Con los laterales Gonzalo Montiel y Milton Casco proyectándose constantemente, más Enzo Pérez en el eje (acompañado por momentos por Lucas Martínez Quarta) y Nacho Fernández y Nicolás De La Cruz como cartas de generación, el equipo del Muñeco jugó siempre en campo rival e impuso las condiciones, pero nunca encontró esa soltura y fineza para definir el partido. Así, la sensación fue que se escapó un triunfo, mientras que enfrente el empate se sintió como un punto ganado.

"No me sorprendió el planteo de Boca con los futbolistas que arrancaron jugando. Pero me parece que, más allá de la propuesta del rival y lo poco que ofreció para intentar sorprendernos en ataque, tengo que mencionar nuestra postura de salir a jugar como un equipo que intenta, toma riesgos y asume la responsabilidad del protagonismo. Eso no lo vamos a negociar. No tuvimos frescura y poder de fuego en los últimos metros y también se debe a que nos faltó un día de recuperación para llegar mejor. Así y todo, valoro las intenciones", comentó Gallardo en conferencia de prensa.

"Los rivales observan, toman nota y, cuando vienen a jugar con nosotros, pasa lo que pasó hoy. Y eso se gana con respeto, que lo tiene Boca y todos los rivales. Pero a futuro vamos a tener que hacer un mérito superior al de hoy para ganar el partido", destacó el Muñeco, y luego agregó: "Aunque no tuvimos contundencia, desde el juego no tenemos nada que reprocharnos. Porque siempre intentamos. Es nuestra búsqueda. No sirve hablar de los planteos rivales, porque tenemos que tener herramientas para sobrellevarlos y sorprender los buenos planteos defensivo. Y por eso me queda un sabor amargo, porque el equipo fue superior".

Ahora bien, ¿qué conclusiones sacan ambos entrenadores del primer superclásico del año con vistas a lo que será la serie de semifinales de la Copa Libertadores? Para Alfaro, el 0-0 de ayer puede ser un parámetro de cara a lo que vendrá, mientras que Gallardo, a pesar de que se mostró dubitativo, también cree que el duelo de ida puede ser muy similar.

"Fue importante porque era una manera de medirnos para ver las cosas que tenemos que mejorar para las semifinales de la Copa Libertadores", comentó el DT de Boca, mientras que el de River: "Siempre se sacan conclusiones de acuerdo a los partidos que se juegan y las propuestas propias y del rival. Pero no sé si van a ser iguales los partidos, aunque no creo que cambie mucho para el próximo partido en cuanto a la propuesta de uno y de otro. Eso sí: imagino que vamos a llegar en otras condiciones para ser más decisivos en los metros finales".

Pasó el primer duelo de la trilogía y dejó pocas emociones, pero mucho para analizar. Dentro de un mes, River y Boca volverán a verse las caras en el Monumental. Tras un pobre superclásico por la Superliga, el nuevo cruce copero promete tener mucho más para dar.

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