Torrico, el sobreviviente del primer ciclo de Pizzi, alcanzó un récord de Beto Acosta y Romagnoli

Sebastián Torrico tuvo una muy buena actuación en el arco de San Lorenzo ante Cerro Porteño
Sebastián Torrico tuvo una muy buena actuación en el arco de San Lorenzo ante Cerro Porteño Fuente: AFP
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25 de julio de 2019  • 00:09

Del San Lorenzo que Juan Antonio Pizzi dirigió en la conquista del título del Inicial 2013 solo queda un futbolista. Alguien muy querido por el hincha del Ciclón, fundamental con aquella milagrosa atajada a Allione en el 0-0 ante Vélez que significó la consagración en el estadio de Liniers. Sebastián Torrico , a los 39 años, recuperó anoche un lugar en el arco, luego de quedar relegado en los últimos tiempos por Nicolás Navarro y Fernando Monetti. Este último, que había sido traído por Jorge Almirón, se fue, y Navarro regresó del préstamo en el fútbol mexicano sin ser incluido por Pizzi en la lista de la Copa Liberadores.

Torrico no atajaba desde el 6 de abril, en un empate sin goles ante San Martín, de Tucumán. La reaparición de anoche tuvo un significado especial para el 'Cóndor' mendocino: llegó a los 29 partidos por Copa Libertadores con San Lorenzo y pasó a compartir el récord de presencias con Leandro Romagnoli (actual director deportivo) y Alberto Acosta, que como ocurre habitualmente estuvo en la platea siguiendo el partido. "Me pongo muy contento por Torrico. Su historia en el club es increíble y todo lo que logró es muy importante", lo elogió Pizzi luego del partido.

Dentro de lo poco que fue exigido, Torrico respondió bien en una definición de taco de Larrivey. En el segundo tiempo, cuando era superado por un remate de Carrizo, Coloccini apareció por detrás para evitar el gol.

Al margen del arquero, San Lorenzo es un proyecto con mucho para trabajar y recorrer. El técnico nuevo se suma a un plantel muy renovado. Pizzi le dio anoche la confianza como centroatacante a uno de los refuerzos, el paraguayo Bareiro, y cuando Cerro Porteño se quedó con 10 por una expulsión, terminó jugando con Barrios, Blandi y Reniero, los tres salidos desde el banco. Igual, el gol no llegó. "Necesitábamos ser amplios y que algunos jugadores recibieran el balón detrás de la línea de volantes de ellos; por eso cerrábamos a los dos extremos y abríamos a los dos laterales en ofensiva. Fue lo que intentamos. En algunas jugadas lo conseguimos, pero nos faltó precisión y paciencia para finalizar las jugadas", analizó Pizzi.

Si bien admitió que "hay que mejorar todo para la revancha", el director técnico dijo sentirse "más que conforme. Por ser el primer partido oficial se cumplieron algunas expectativas". Reconoció que el próximo sábado descansarán varios titulares en el equipo que debutará en la Superliga frente a Godoy Cruz. "Dosificaremos esfuerzos", expresó, mientras espera contar con los últimos dos refuerzos: los hermanos paraguayos Ángel y Oscar Romero.

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