A Jack Nicklaus lo tratan como a un rey, pero a veces le piden la credencial

El máximo ganador del Masters, con 6 conquistas, fue demorado por los guardias del Augusta National, que le reclamaron su identificación, pero después lo reconocieron
Gastón Saiz
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8 de abril de 2016  • 00:47

¿Qué se puede decir de Jack Nicklaus ? Entre muchas cosas, que es el máximo ganador de títulos de Grand Slam de golf, con 18. Parecía que Tiger Woods lo superaría, pero el californiano se estancó en 14 y no triunfa en un Major desde el US Open 2008. Es más: ya cumplió los 40 años, no se recuperó de sus problemas físicos y es difícil imaginar, a estas alturas, que será capaz de quebrar la marca del Oso Dorado.

Nicklaus anda por estos días como pez en el agua por el Augusta National, el club que lo vio campeón del Masters en seis oportunidades (1963, 1965, 1966, 1972, 1975 y 1986). Su récord impresiona: participó 45 veces en el torneo y pasó el corte en 37, con un total de 163 vueltas disputadas. De hecho, es el más exitoso jugador de la historia también en el primer Major del año. Sin embargo, a los 76 años tiene que lidiar con algunas situaciones que a muchas glorias le tocarían directo en el orgullo, como un grupo de guardias del Augusta National que lo frenaron para pedirle identificación. Algo similar a que Roger Federer sea interrogado para ingresar a las instalaciones de Wimbledon. Nicklaus, que diseñó varias canchas bajo su sello en la Argentina, no se hace problema y entiende las situaciones confusas que ocurren alrededor de su figura, como queda en evidencia en el video.

En las imágenes, filmadas desde su propio vehículo, se muestra su ingreso al Augusta National del último martes para participar de una conferencia de prensa, jornada que concluiría para él con la Cena de Campeones. Poco antes de entrar a Magnolia Lane, la calle interna que conduce al corazón del club, Nicklaus le avisa al primer guardia que su hijo no tiene el sticker para el ingreso, y le pide si es posible que pase. Ya el segundo guardia no lo reconoce y le solicita la credencial para ser escaneada en su dispositivo, pero cuando observa el nombre del Oso Dorado en la tarjeta, cae en la cuenta de que se trata del multicampeón del Masters, y le da libre acceso.

Lejos de incomodarse, Nicklaus le ofrece igualmente su credencial para ser escaneada, pero el empleado de seguridad no acepta y le pide disculpas. Caballero siempre, Jack le responde: "No hay por qué disculparse, estás haciendo tu trabajo". Después de desearle un buen día, este integrantes de los denominados Big Three (junto con Arnold Palmer y Gary Player) sigue camino por Magnolia Lane y se topa con un tercer guardia, que también tarda en reconocerlo, aunque de inmediato se disculpa y le da la mano. FInalmente, Nicklaus llega a destino, donde lo espera Billy Payne, mandamás del Augusta National,

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