Emiliano Grillo hizo chistes con McIlroy y se fue feliz de su primer British Open: “Espero cosas cada vez más grandes”

El chaqueño terminó 12do en su debut en el exigente major disputado en Escocia
Gustavo González
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18 de julio de 2016  

Emiliano Grillo, conforme tras su primer British Open
Emiliano Grillo, conforme tras su primer British Open

TROON, Escocia.– Se mostró sonriente como nunca en la semana, Emiliano Grillo , ayer, luego de terminar su primer Open británico de golf compartiendo el puesto 12, con 283 golpes. Una posición que lo consolida como uno de los jugadores con más proyección en el PGA Tour y en Europa. Un jugador argentino que ya no es sorpresa para nadie, que es capaz de jugar con un carismático ganador de tres Majors, joven también, como Rory McIlroy , y no perder por mucho en la competencia de gritos que se desata a su paso. Y no es que lo aliente sólo el puñado de argentinos que llegó a Royal Troon. Suena fuerte el "Vamos Grilo", así, con una sola ele, cada vez que sale un golpe suyo o entra en el green.

"Si hubiese metido un putt por día habría estado ahí con -5 o -6. La verdad es que pegué bien, jugué bien desde el tee, nos equivocamos muy poco con Pep [José Pepa Campra, su caddie] y eso es lo más importante. Estuvimos todos en la misma, salvo los dos primeros [ Henrik Stenson y Phil Mickelson ] que encontraron el juego arriba del green. Fue una semana rara en cuanto a que no esperaba estas condiciones de tiempo. Nunca vi en este nivel greens tan lentos, y había que bancarlos. No es normal", apunta, con el rostro distendido de quien superó un mojón muy importante.

-¿Qué tal fue jugar con McIlroy?

-Bien, ya había jugado con él en Dubai y la habíamos pasado muy bien, especialmente porque jugué mejor que él (bromea). Él jugó muy bien, también erró putts desde muy cerca y metió dos bastante buenos; creo que ésa fue la diferencia entre nosotros: esta cancha le queda un poco mejor, porque puede jugar más agresivo y hay líneas que para mí no existen y para él son comunes. Es un golf totalmente distinto el que juega, especialmente aquí, así que al margen de lo que pasó en el green nos divertimos.

-¿Te sentís mejor en los campos norteamericanos, los del PGA?

-Sí, el de Canadá me gusta mucho, me fue bien el año pasado: jugué tres vueltas muy buenas y espero seguir jugando lo mismo, eso es muy importante. Será cuestión de adaptarme un poquito a las condiciones del green, que van a ser muy distintas.

Ese torneo es el Canadian Open, que se jugará la semana que viene en el Glen Abbey Golf Club de Oakville, en Ontario, con una bolsa de premios de 5,9 millones de dólares. Y después los Juegos Olímpicos, que para el chaqueño será "un torneo más, para prepararlo con la concentración de siempre. Es una nueva experiencia, sólo que será cerca de casa".

-¿Cómo fue la caminata del 18?

-Bien, muy linda. Algo que uno espera vivir de chico y la disfruté bastante, especialmente por jugar con Rory, porque todos los hoyos fueron con mucha gente y el final tuvo más emoción aún. Fue un día divertido.

-Hoy jugaste igual que los tres días anteriores, encontraste los fairways…

-Sí, jugué bastante parecido los cuatro días. Siempre fue la misma historia –suelta una sonrisa con algo de ironía– la de no poder meter dos o tres putts, pero también hice uno bueno en el 16, que me dejó contento.

Cuando Grillo se incorporó tras sacar la pelota de ese hoyo que sorteó con un putt de 5 metros, dobló las rodillas como en una reverencia y miró al cielo y a Pepa, como si se hubiera liberado por fin del fantasma de Lady Grey, el de la casa que está a la vera de ese mismo green, una propiedad privada que sigue incólume desde antes que se fundara Royal Troon.

-¿Con qué sensaciones te vas; que te pareció la cancha de la que tanto se habla por su exigencia?

-Me gustó mucho, es un lugar muy entretenido. Siempre que se juega en estas condiciones es atractivo y ésta no fue la excepción. Son las cosas que tiene este torneo, por ahí en un momento sale el sol y te encontrás entre los primeros, como pasó el jueves, y después vienen tres días casi imposibles entre la lluvia y el viento. Tener la posibilidad de quedar el domingo entre los diez primeros siempre arroja un buen balance.

-¿Te sorprende tener tan pronto en tu carrera estos resultados?

-Es para lo que trabajé desde el principio, esperaba que sucediera. No me sorprende; siempre espero lo mejor, cosas cada vez más grandes.

Hace rato que los torneos más trascendentes, los ilustres en las giras del golf mundial, no le quedan grandes a Emiliano Grillo. Ayer volvió a bajar el par de una cancha en donde las dificultades y el viento se arremolinan sin parar, ofreciendo condiciones que esta vez sorprendieron hasta a los locales. Y él, un chaqueño con talento y mucho trabajo atrás, se mete como si lo hubiera frecuentado hace tiempo. Como un maduro golfista de 23 años.

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