Lionel Messi mira de reojo a Antoine Griezmann y espera por su amigo Neymar: Barcelona late al ritmo del capitán

Lionel Messi afina su preparación, después de la lesión que le impidió jugar amistosos antes del comienzo de la temporada en Barcelona.
Lionel Messi afina su preparación, después de la lesión que le impidió jugar amistosos antes del comienzo de la temporada en Barcelona. Fuente: AFP - Crédito: @Messi
Juan I. Irigoyen
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16 de agosto de 2019  • 17:59

BARCELONA.-La liga española amaneció este viernes en Bilbao sin Lionel Messi, su chico franquicia. Un torneo con trampa para el rosarino. Y no porque el capitán de Barcelona se haya quedado en su casa de Castelldefels, lesionado, según el comunicado oficial del club, en el sóleo de la pierna derecha. LaLiga resta, pero no suma. El Nº 10 tiene 10 campeonatos españoles en sus vitrinas y anda empecinado en levantar su quinta Champions League, sobre todo después de haber caído catastróficamente en las últimas dos ediciones, tras desperdiciar una ventaja de tres goles en Roma (cuartos, 2017-2018) y en Liverpool (semifinal, 2018-2019). Mientras espera que Barcelona cierre la incorporación de su amigo Neymar, Messi mira de reojo al farandulero Antoine Griezmann y termina su puesta apunto en Barcelona. A sus 32 años sabe que no podía empezar la campaña sin pretemporada.

Después de unas largas vacaciones (descansó desde el 6 de julio cuando Argentina se quedó con el tercer puesto en Brasil 2019 tras vencer a Chile), Messi reapareció en Barcelona el 4 de agosto en el trofeo Gamper, la tradicional presentación del equipo ante su gente. Un discurso fuerte, pero comedido; nada de prometer "la copa linda y deseada" como lo hizo el verano pasado. De hecho, ni la mencionó. Al día siguiente, en su primer entrenamiento oficial con Barça, el club ofreció una foto de Messi tocándose la pantorrilla de la pierna derecha. "Pasa seguido que los jugadores se rompen cuando vuelven", aseguraban en la entidad azulgrana. "Las pruebas realizadas han mostrado que tiene una lesión de primer grado en el sóleo. De esta manera, Messi se quedará en Barcelona haciendo recuperación y no viajará a la gira por Estados Unidos y su evolución marcará su disponibilidad", anunció el club, que no sufriría ninguna penalización económica si el equipo de Ernesto Valverde viajaba a Miami y a Michigan sin el Nº10, sólo en el caso en el que estuviese lesionado.

"Leo tenía ganas de ir, su familia ya tenía reservados los pasajes para ir a Miami", aseguraban desde Barça. Sin embargo, en el club hay quien entiende que no era conveniente que Messi viajara a Estados Unidos. "Las giras son aburridas y no se puede trabajar bien. Te la pasas todo el día adentro de la habitación del hotel", explica un jugador azulgrana. Y, mientras el equipo de Valverde derrotaba por partida doble al Napoli (2-1 y 4-0), Messi mostraba su trabajo en las redes sociales, a veces desde su Instagram, otras desde la plataforma Otro. En el gimnasio del club, en su casa y en el arenero de la Ciudad Deportiva Joan Gamper, a orillas del campo Tito Vilanova, donde se entrena habitualmente el primer equipo, el Nº10 ajustaba su puesta a punto para una campaña que empieza sin empezar y que terminará en la Copa América 2020, organizada por Colombia y Argentina.

"No vamos a arriesgar con ningún jugador, mucho menos con Leo", justificó Ernesto Valverde la ausencia de Messi en la primera convocatoria de Barcelona, antes del duelo ante Athletic Club en el nuevo San Mamés, con derrota por 1-0 para el equipo azulgrana. Desde que debutó en Primera, el rosarino se ha perdido cuatro estrenos en LaLiga. En la temporada 2004-2005 y la 2005-2006, cuando todavía no estaba afianzado en la dinámica del Camp Nou; en el curso 2009-2010, cuando Pep Guardiola le dio permiso para que viajara a Argentina para prepararse con tiempo para el partido entre el equipo de Diego Maradona y Brasil por las eliminatorias sudamericanas (la selección albiceleste perdió por 3-1 en el Gigante de Arroyito), y el de este viernes en Bilbao. En las últimas nueve campañas, Messi siempre había estado presente en el estreno azulgrana y se había despachado con 13 goles.

Antoine Griezmann, la estrella que llegó a Barcelona en este mercado de pases. Debe ganarse al vestuario.
Antoine Griezmann, la estrella que llegó a Barcelona en este mercado de pases. Debe ganarse al vestuario. Fuente: AFP - Crédito: @Barcelona

El Nº 10 todavía no ha jugado ni un minuto con sus nuevos compañeros. En Barcelona sorprende De Jong, mientras se aguarda con cierta alarma como encajará Griezmann en el grupo. En la Ciudad Deportiva, hay empleados que comentan una cierta frialdad del rosarino con el francés. No es ninguna novedad que en el vestuario azulgrana cayó como una bomba el desplante del ex Atlético de Madrid la temporada pasada después de que el grupo le abriera públicamente las puertas, como tampoco se sabe como se amoldará una celebrity como Griezmann. Admirador de David Beckham, carismático y desinhibido, el francés la juega de lindo, tan idolatrado en Francia como en España. El problema es que llega a un vestuario en el que manda el perfil bajo: ni Busquets, ni Luis Suárez, ni Ter Stegen, mucho menos Messi hacen de la vanidad una puesta en escena. "Está Piqué, pero es más gracioso que presumido", entienden en el club.

No vamos a arriesgar con ningún jugador, y mucho menos con Leo
Ernesto Valverde, DT de Barcelona

Griezmann llegó a Barcelona con el apoyo de Valverde, pero con la desconfianza de un vestuario que quería y quiere a Neymar. El brasileño nunca perdió el contacto con sus amigos Messi y Luis Suárez y advirtió a su padre y representante, enemistado con la cúpula azulgrana, que quiere regresar al Camp Nou. Pero no es tan fácil. Con el mercado de la Premier cerrado, hay cuatro equipos en Europa que cuentan con la billetera para tentar al paulista: Bayern Munich, Juventus, Real Madrid y Barcelona. A los alemanes no les interesa, Turín no se antoja una ciudad acogedora para Neymar, mientras que Barça y Real Madrid ya invirtieron su presupuesto. Los azulgrana gastaron 255 millones de euros por los 305 de la Casa Blanca.

Lionel Messi y Neymar, en tiempos felices compartidos en Barcelona. ¿Volverán a jugar juntos?
Lionel Messi y Neymar, en tiempos felices compartidos en Barcelona. ¿Volverán a jugar juntos? Fuente: AFP

Barcelona ofrece jugadores a PSG para repatriar a Neymar, mientras el Madrid espera. Saben en la capital de España que Barça anda sin liquidez y que Nasser Al-Khelaïfi, presidente del club de París, es amigo de su homólogo en Madrid, Florentino Pérez, y que no puede ver a Josep Maria Bartomeu. Una situación novelesca, nada extraño cuando está Neymar en el medio. Los dirigentes de Barça, sin embargo, no se quedan quietos. Por ahora, parece más una puesta en escena que una negociación, pero en los despachos del Camp Nou no quieren que el vestuario piense que no hicieron nada por volver a juntar a Neymar con Messi.

Barça empezó la liga sin Messi (y perdió). Y Messi comienza la campaña sin su amigo Neymar. "No es normal empezar el torneo sin la plantilla cerrada", se quejó Valverde. El Nº10, en cualquier caso, estará listo para el duelo ante Osasuna. La mira la tiene en la Champions y en la Copa América. Sus dos obsesiones: alcanzar a Di Stéfano y a Ronaldo en cinco Orejonas y levantar un título con la selección argentina. Para eso, ya hizo una buena pretemporada.

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