Novak Djokovic, una leyenda empeñada en desafiar a la propia historia del tenis

Djokovic con el trofeo aussie, rodeado de leyendas del tenis australiano: Roy Emerson, Ken Rosewall, Frank Sedgman y Rod Laver.
Djokovic con el trofeo aussie, rodeado de leyendas del tenis australiano: Roy Emerson, Ken Rosewall, Frank Sedgman y Rod Laver. Fuente: LA NACION - Crédito: Australia Open
Sebastián Torok
(0)
27 de enero de 2019  • 22:31

Dicen que Roy Emerson, nacido hace 84 años en una granja de la región australiana de Queensland, era el responsable de ordeñar las vacas cada mañana y que eso fortaleció sus muñecas y antebrazos, acción que lo ayudó después como tenista. Ganador de 12 trofeos individuales de Grand Slam (seis de ellos, en el Abierto de Australia ) y 16 en dobles. Fue protagonista de una época dorada del equipo aussie en la Copa Davis , entre los ‘50 y los ‘60 (con 28 Ensaladeras, el gigante de Oceanía es el segundo país con más títulos después de EE.UU.). Emerson es una leyenda.

Ken Rosewall nació hace 84 años en Sydney. Brillante tenista, fue número 2 del mundo en 1975. Ostenta una marca fenomenal de trofeos de Copa Davis logradas: seis. Bautizado por la prensa de su país como "El pequeño maestro de Sydney", en 1972 ganó Australia con 37 años y 2 meses. Integrante del Salón de la Fama de Newport. Rosewall es una leyenda.

Frank Sedgman nació hace 91 años en Mont Albert, Australia. Coqueteó con el amateurismo y terminó de competir en el profesionalismo. Campeón individual de Australia en 1949 y 1950, de Wimbledon y del US Open en 1952, también fue protagonista en la era exitosa del equipo aussie de la Davis. En dobles, junto con Ken McGregor, ganaron los cuatro grandes en la misma temporada. Sedgman es una leyenda.

Rod Laver cumplió 80 años en agosto pasado. Para muchos, el mejor tenista de la historia, y único hombre en ganar los cuatro Grand Slam en la misma temporada en dos ocasiones –1962 y 1969–. ‘The Rocket’, nacido en Rockhampton (Australia), zurdo y pelirrojo, sigue siendo un embajador mundial del arte de las raquetas. Laver es una leyenda.

Entre los cuatro suman 339 años. Emerson, Rosewall, Sedgman y Laver lucen impecables, vestidos con saco y corbata. Sonríen, algo tímidos. Están reunidos en una de las entrañas del Melbourne Park. Los cuatro han visto todo en el deporte que aman. O casi. Ahora están junto con Novak Djokovic , el serbio que, un rato antes, le dio una paliza pocas veces vista a una leyenda como Rafael Nadal . Nole acaba de derrotar al español por 6-3, 6-2 y 6-3, en 2h04m, para conquistar el Abierto de Australia. Su séptimo trofeo aussie, una cifra inédita, que le permite quedarse con la propiedad exclusiva de esa marca, por delante de Roger Federer y el propio Emerson, ambos con 6.

Djokovic nació en Belgrado hace 31 años. Desde esa porción balcánica hasta Melbourne hay unos 15.000 kilómetros. Pero entre Nole y la ciudad donde se juega el primer grande de la temporada no existe esa distancia; hay una fuerte conexión. Actual número 1 del mundo, Djokovic construyó sobre el cemento azulado australiano gran parte de su leyenda. Allí celebró el primero de sus 15 trofeos de Grand Slam (en 2008). "Solo tengo que mirar lo ocurrido en los últimos 12 meses. Tuve una cirugía de codo hace exactamente un año. Y ahora tengo este título de Australia, el tercero de los últimos cuatro Grand Slam [N.delaR.: ganó Wimbledon y el US Open 2018]. Es increíble", expresó.

Djokovic está decidido a seguir haciendo historia en la época dorada de Federer y Nadal, lo que convierte en todavía más valiosa su carrera. Con 73 títulos y casi 850 victorias a nivel ATP, el serbio superó la línea de Pete Sampras en cantidad de títulos grandes (Pistol Pete logró 14) y quedó a solamente dos de Nadal (17) y a cinco del máximo triunfador, Federer (20). "No hay táctica posible cuando Djokovic juega de esta manera", se resignó el mallorquín, precisamente, alguien que nunca parece perder el optimismo. Da la sensación de que con salud, motivación y ritmo, Nole ostenta los recursos para quitarle el récord al suizo.

Nole impone una autoridad extraordinaria. Solo es necesario repasar el historial de enfrentamientos con sus rivales contemporáneos más destacados: 28-25 vs. Nadal, 25-22 vs. Federer, 25-11 vs. Andy Murray, 19-5 vs. Stan Wawrinka, 16-5 vs. David Ferrer, 15-4 vs. Juan Martín del Potro, 17-2 vs. Marin Cilic y 9-0 vs. Milos Raonic, entre los más importantes.

"Una de las primeras imágenes de tenis que tengo fue de Sampras ganando Wimbledon, creo que en el ‘93. Yo era un niño en Kopaonik, un centro turístico montañoso en el sur de Serbia. Nadie había tocado una raqueta de tenis antes que yo en mi familia. Fue un signo del destino comenzar a jugar al tenis, aspirar a ser tan bueno como Pete. Superarlo en títulos de Grand Slam..., me deja sin palabras", confesó Djokovic. La mismo admiración genera en todos. También en Emerson, Rosewall, Sedgman y Laver, que creían haberlo visto todo. Pero se equivocaron.

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.