

Encontrá resultados de fútbol en vivo, los próximos partidos, las tablas de posiciones, y todas las estadísticas de los principales torneos del mundo.
Belgrano sigue ganando y sumando puntos bonus. Ahora, fue Newman el que sufrió la fortaleza de su pack de forwards y la contundencia de su ramillete de tres-cuartos. El Marrón aguantó con disciplina y perseverancia el bravío arranque del Bordó. Y poco a poco lo llevó contra su ingoal, hasta hacerle sentir el rigor de su rugby y sin la más mínima dosis de clemencia.
Presionando constantemente impidió que su adversario reaccionara al comienzo del complemento y, promediando la etapa, con todas las luces encendidas –las de sus integrantes y las de las torres de iluminación de la cancha–, terminó floreándose entre la lluvia y el barro. Un try en la bandera derecha de Santino Ruzzante (ingresó por Joaquín Mihura), al cabo de una quirúrgica asistencia, a rastrón, de Carlos Bottini (reemplazó a Theo Blaksley), le colocó un lujoso moño a la nueva función del equipo entrenado por Guillermo Tramezzani y Luis y Francisco Gradín. Fijó la diferencia en veinte tantos: 41-21 y le sumó un punto extra a la tabla de posiciones. Un poroto que al momento de las cuentas finales, pensando en los play-off, puede resultar determinante.
Newman se preparó para dar batalla, pero no le funcionaron las armas. Le costó coordinar en el line out, imponerse en los duelos mano a mano y como la tarde venía complicada para trasladar la pelota manualmente, optó por dirigirla con el pié y poner el juego allá lejos. Con escasa obtención y con un scrum en retroceso, Scooby Gutiérrez Taboada (anda extrañamente errático a los palos) y compañía no lograron afirmarse en un campo blando. Por el contrario, Belgrano, sí pudo hacer pié.
El fullback Juan Landó, uno de los puntales de esta muy buena campaña del finalista del Top 12 del año anterior, contó a LA NACION que las condiciones del terreno no facilitaban el juego lindo y entonces, hubo que cerrarlo: “Sabíamos que sería un partido duro y donde no podríamos plasmar un juego lindo. Había que cerrarlo y hacerlo feo, por así decirlo. Y creo que nos salió bien. Fundamentalmente el tema de la presión. Fuimos muy constantes en eso y me parece que ahí estuvo la clave del triunfo”.
Forwards ágiles y graníticos en el contacto, más backs veloces y desequilibrantes con la pelota y lanzados en velocidad, convierten a Belgrano, a esta altura del torneo, en un equipo completo. Derrocha tackles, ahoga en el juego suelto, saca provecho del line, empuja en el scrum, no da nunca por perdida una pelota… Y encima se le caen los tries de los bolsillos. De a ratos, la dinámica de su accionar se vuelve un tormento para los rivales. Reduce, carcome, agota, frustra, inmoviliza, desgasta… Y no frena un ápice en su ambición hasta lograr la rendición del oponente.
Un equipo, el rival que fuere, cree que lo tiene arrinconado en sus 25 y de golpe, se suelta, se libera, pasa de la defensa al ataque en una ráfaga y... a agarrarse. Porque defiende su ingoal como gato entre la leña, y cuando recupera la pelota, contraataca como un lince. ¿Cuántos tries y jugadas de tries nacieron frente a Newman de pelotas capturadas en las puertas de su arco? ¿Cuántos tries y jugadas de tries vinieron en réplicas devastadoras? ¿Cuántos tries o jugadas de tries se iniciaron con quiebres de Landó, pisadas de los hermanos Arana, atropelladas de Tomás Etchepare o corridas de Ignacio Díaz? Esa es otra virtud de Belgrano.
Lo destaca su medio scrum, Theo Blaksley: “Hemos mejorado en eso. La verdad es que antes no conseguíamos esta contundencia y ahora sí. Cuando entramos en las 22 del oponente, nos perdemos varias oportunidades, es cierto, pero también concretamos muchas”. Sobre este asunto, Landó agrega: “Cada vez que cruzamos la mitad de la cancha buscamos eso, marcar. La idea es siempre volver a nuestro campo con puntos… Por momentos sale, por momentos nos cuesta un poco más”, explica.
Blaksley ni ninguno de los jugadores del Marrón levanta los pies del piso. Los tienen bien asentados. “No creo en absoluto que Belgrano sea el mejor equipo del torneo o uno de los mejores. Para nada. Debe haber muchos equipos mejores, pero a nosotros nos sobran las ganas”. En esa dirección opina también el 15: “Esto es largo. Falta mucho todavía. Vamos sábado a sábado, partido a partido… Ya pasó Newman, un gran equipo, y ahora tenemos que pensar en Hindú, que es el próximo rival”.
Pasan los sábados y Belgrano sigue ganando. Se afirma arriba. Jugando lindo, cuando se puede; jugando feo, cuando conviene… Pero siempre anotando. Al equipo se le caen los tries de los bolsillos.


