En Vélez, los 105 kilos de talento de Ma'a Nonu dan otro examen para ganarse un lugar en el Mundial

Alejo Miranda
(0)
2 de marzo de 2019  • 02:23

Su inconfundible linaje está inscripto para siempre en la historia del rugby mundial. Su peinado de rastas con las puntas platinadas lo convirtió en un ícono de todos los tiempos. Su fama, no obstante, responde antes a atributos rugbísticos. Una combinación de poder físico, agilidad y lectura de juego pocas veces reunidos en una misma persona. A los 36 años, Ma’a Nonu vuelve al Súper Rugby por más gloria y hoy los argentinos tendrán la oportunidad de disfrutarlo en persona: será una de las muchas luminarias que trae el equipo de Blues para enfrentarse con Jaguares, a las 18.40 en Vélez. Luego de tres temporadas en el opulento Toulon, de Francia, el centro regresó a su país para luchar por el sueño de jugar otro mundial en los All Blacks.

Será la tercera vez que Ma’a Nonu jugará en la Argentina. Estuvo dos veces con la camiseta de Nueva Zelanda en La Plata, en los Rugby Championship de 2012 y 2013. Sin embargo, luego del Mundial Inglaterra 2015 siguió el camino de muchos veteranos de los All Blacks y se rindió ante los euros del Top 14 francés. En el año de Japón 2019, volvió a su país para vivir una tercera etapa en la franquicia de Auckland y para convencer al mandamás del seleccionado, Steve Hansen, de que él todavía tiene nafta en el tanque como para disputar por cuarta vez la Copa del Mundo.

"Es algo que está en la cabeza de todos", admitió de manera no del todo contundente luego de su primer entrenamiento en Blues. "Para mí se trata primero de integrarme al equipo. Un paso por vez", advirtió.

Más allá de sus reservas, en la prensa neozelandesa revelaron que el interés de Nonu por actuar en Blues responde a su deseo de pelear por un lugar en el plantel mundialista. La suya es una personalidad retraída que contrasta con la explosividad que muestra en la cancha.

Con 1,82 metros y 105 kilos, su sola presencia intimida. Pero Ma’a Nonu es mucho más que eso. Tiene la capacidad de romper la línea de ventaja con su sola potencia, pero también gracias a una tremenda habilidad. Además, como primer centro es un gran creador de juego, ya sea absorbiendo marcas y jugando el pase en el contacto como lanzando compañeros al espacio con un pase largo. Y en sus últimos años en All Blacks había adquirido una formidable capacidad de jugar el rastrón con el pie.

Son virtudes que apenas se vislumbraban cuando debutó en All Blacks en 2003, con apenas 21 años. En esos tiempos era considerado un diamante en bruto, pero era pura potencia. Fue mucho lo que hubo que pulir. La defensa no del todo sólida y la repetición de infracciones al límite retrasaron su consolidación. Sin embargo, su humildad y su constancia para aprender le rindieron frutos. Hizo de la disciplina un rito y no tardó en recuperar su lugar, al punto de acumular hoy 103 test-matches en All Blacks. Junto a Conrad Smith, Ma’a Nonu integró en su seleccionado una de las parejas de centros más destacadas de la historia del deporte ovalado. La más prolífica, por mucho, con 64 apariciones en conjunto. Juntos jugaron tres mundiales y ganaron los últimos dos.

Cuando se fue a jugar a Francia, su reemplazante natural como Nº 12 fue Sonny Bill Williams, con quien hoy comparte equipo en Blues. Sonny estará en el banco esperando ingresar como jugador de impacto (en el debut, frente a Crusaders, ocurrió y ambos compartieron 30 minutos en la cancha). Desde el comienzo estará también Rieko Ioane, el mejor wing de la actualidad, y otros All Blacks, como el pilar Ofa Tuungafasi, el segunda línea Patrick Tuipulotu y el octavo Akira Ioane. Un conjunto tan temible como deleitable, más allá de que empezó la temporada con dos derrotas (por dos puntos ante el bicampeón Crusaders y por goleada contra Sharks en Durban).

Cuando dentro de 202 días comience el Mundial Japón 2019, Ma’a Nonu ya habrá cumplido 37 años. La edad es una de las incógnitas que envuelven su posible regreso al seleccionado. "Estoy más viejo", reconoció. "Espero tener la lucidez y el rendimiento físico como para jugar en el Súper Rugby, que es realmente intenso. El Top 14 y la Copa de Campeones son competencias brutales. Aprendí algunas cosas de jugar semana tras semana una temporada de 35 partidos. Nunca pensé en dejar de jugar, así que espero poder hacerlo en este nivel todavía. Es el desafío que estoy persiguiendo", detalló.

Otro de los objetivos de Ma’a Nonu es su primer título en el Súper Rugby. En 12 años repartidos entre Hurricanes, Highlanders y Blues (conjunto en el que había jugado en 2012 y 2014), puede jactarse solamente de haber llegado a dos finales. "Nunca gané el Super Rugby. Dos veces me quedé corto. Jugué muchas semifinales en Hurricanes. Este año haré otro intento", confió.

Así y todo, el segundo equipo más veces campeón del certamen (tres cetros) no llega desde hace 13 años a los playoffs. Y en 2018 fue víctima de la primera victoria de Jaguares sobre un equipo neozelandés, aquella en que los argentinos se impusieron en el Eden Park en el inicio de una gira memorable. Así que Blues viene con sed de revancha.

Hoy por primera vez en la Argentina, el conjunto oceánico llega con otras aspiraciones y un nuevo entrenador: en lugar de Tana Umaga, mentor de Nonu en sus comienzos, asumió Leon MacDonald, el fullback que anotó el primer try de los All Blacks en la dramática victoria por 25-19 contra los Pumas en la misma cancha en que jugarán hoy.

"Ma’a Nonu está muy contento de volver a jugar y va a hacerlo con TJ [Faiane], que fue uno de los que mejor rindieron", aseguró MacDonald, que agregó: "Estamos entusiasmados con lo que vamos a poner en la cancha, pero también con lo que tenemos en el banco". Otro suplente de lujo es Karl Tu’inukuafe, pilar que fue titular en All Blacks ante los Pumas en el último enfrentamiento en Vélez, mientras que el wing Tanielu Tele’a, que debuta como titular en el Súper Rugby, viene de marcar un try frente a Sharks.

Nonu deberá contrarrestar uno de los puntos más altos de Jaguares: el centro de la cancha. Sin el capitán Jerónimo De la Fuente, lesionado, Matías Moroni aparece como un recambio de alto nivel. La única incógnita, acaso, es cómo responderá Matías Orlando (heredó la cinta) corrido de segundo centro a primero. Tackle en el centro no va a faltar.

Con el Mundial entre ceja y ceja, Ma’a Nonu hace escala en la Argentina. Como para disfrutarlo.

Conforme a los criterios de

Más información
ADEMÁS

MÁS LEÍDAS DE Deportes

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.