

Encontrá resultados de fútbol en vivo, los próximos partidos, las tablas de posiciones, y todas las estadísticas de los principales torneos del mundo.


Llegar. Ese el objetivo de todos los que forman parte de una carrera. Llegan los que compiten y llegan los que se desafían a sí mismos. A ambos los une la satisfacción de concretar la prueba. De sentirse plenos por haberse superado.
La nueva edición de los 10K de Carolina Herrera, una carrera que ya se convirtió en un clásico del primer cuatrimestre de cada año, ratificó ese concepto. Lo importante, siempre, es llegar. Fueron 3000 los corredores que agotaron los cupos y colmaron las expectativas de los organizadores, en una cita que se dio en el Paseo de la Costa, de Vicente López.
Entre los asistentes que desafiaron a la soleada, pero muy fría, tarde del sábado estuvo María Eugenia, que debutó en la distancia y compartió sus sensaciones con LN Corre.
"Lo que más me motivó fue desafiarme a mí misma. Ver hasta dónde podía llegar. Antes de largar creía que no iba a poder completar los 10K, pero de todas maneras quise ver hasta dónde era capaz", comparte esta contadora pública, oriunda de Haedo. Y agrega: "Pero una vez que arranqué no quería abandonar de ninguna manera".
Claro que el desafío fue difícil. Y por eso, al concretarlo, se disfruta más. "Lo que más me costó fue la última etapa, después del kilómetro 8. Y de los 9 en adelante no sé ni cómo los pasé. Pero la satisfacción al llegar fue tan inmensa y gratificante que justifica todo lo demás. Cuando crucé la meta creí que me caía. Me flaqueaban las piernas y sentí que me desmayaba o que no podía hacer equilibrio cuando caminaba. Por suerte en el último tramo me acompañó Rodrigo, uno de mis entrenadores. Si no era por su ayuda, no sé si llegaba", agradece Eugenia, a quien lo que menos le importó fue el tiempo establecido (1:11:47). Ella también ganó.
Su experiencia se replica, cada fin de semana y en cada carrera. El desafío y la satisfacción de superarse a sí mismo no tiene comparación.
Parte de lo recaudado en la carrera fue destinado a Casa Garrahan brindando un hogar a los niños, junto a sus madres, que residen a más de 100 kilómetros de la Ciudad de Buenos Aires y se atienden en los hospitales Elizalde, Garrahan o Gutiérrez, mientras cumplen tratamientos médicos ambulatorios o esperan diagnósticos de complejas enfermedades que no requieren internación.

El podio estuvo compuesto por:
General Caballeros:
1º: José Sanchez: 00:33:31
2°: Carlos Izaguirre: 00:33:38
3º:Juan Cruz Suarez: 00:33:50
General Damas:
1º: Madian Conta: 00:39:05
2º: Rocio Noguera: 00:41:35
3º: Pau Perez: 00:41:4



