

Encontrá resultados de fútbol en vivo, los próximos partidos, las tablas de posiciones, y todas las estadísticas de los principales torneos del mundo.

Steve Roland Prefontaine nació el 25 de enero de 1951 en Coos Bay, Oregon, y su especialidad fueron las carreras de 1500 a los 10.000 metros, donde batió todos los récords de Estados Unidos. Sin embargo, Pre, tal su apodo, no fue el mejor corredor de la historia de su país. Su gran marketing se debió a la popularidad que ganó gracias a su carisma y a su estilo al momento de competir. Lo que nadie puede negar es del impacto que Pre tuvo en la comunidad de corredores populares. Primero de su país y, luego, del mundo. Su estilo para correr se parecía mucho a la forma en que encaraba la vida. Incluso su imagen recordaba más a una estrella del rock que a un deportista. De cabellera larga y un prominente bigote, un rebelde para la época. Símbolo para la juventud americana de los `70 que se oponía al orden establecido y, sobre todo, a la guerra de Vietnam. Carismático, arriesgado, intenso, agresivo, libre y duro. Al límite. Así vivió. Así corrió. Así murió.
Su historia deportiva tuvo un antes y un después. Prefontaine fue discípulo de una de las mayores leyendas del mundo del atletismo y, en especial, del running popular: el entrenador de Oregon Bill Bowerman. Nada menos que el padre de las zapatillas Nike, originalmente denominadas Blue Ribbon, inspiradas en modelos japoneses.
Su repentino fallecimiento potenció la enorme popularidad que ya había ganado Prefontaine en vida, a tal punto que la Organización de Pista y Campo de Estados Unidos decidió recordarlo con una competencia que lleva su nombre. Desde 1975 se celebra cada año una prueba atlética con su nombre: el Prefontaine Classic.
Pre corrió y ganó su última carrera el 29 de mayo de 1975, en el Hayward Field de Eugene. Murió al día siguiente a la edad de 24 años en un accidente automovilístico. La noche del 30 de mayo Prefontaine asistió a una fiesta en la localidad de Eugene, en las afueras de Oregon. Al regresar y, tras dejar a su amigo y gran maratonista Frank Shorter, perdió el control de su vehículo y chocó contra una roca. El automóvil volcó y Pre quedó atrapado debajo. Un vecino de la zona se acercó y le encontró aún con vida. Al ver que no podía sacarlo fue a buscar ayuda. Para cuando regresó, el peso le había aplastado el pecho. Ya pasaron más de 40 años.
Tan grande fue su relevancia para el deporte estadounidense que se filmaron dos películas basadas en su vida.


