Daniil Medvedev recuperó la memoria en París-Bercy y se convirtió en un peligro para el Masters de Londres

El ruso Daniil Medvedev con el trofeo del Masters 1000 de París-Bercy después de vencer al alemán Alexander Zverev en la final.
El ruso Daniil Medvedev con el trofeo del Masters 1000 de París-Bercy después de vencer al alemán Alexander Zverev en la final. Fuente: AP
Sebastián Torok
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8 de noviembre de 2020  • 16:42

París-Bercy, uno de los torneos que más sorpresas suele obsequiar, devolvió la máxima expresión del robótico Daniil Medvedev. El tenista ruso había perdido la memoria del disco rígido. La inusual temporada 2020 por la pandemia lo había mostrado errático, sin títulos (ni finales) y sin el poder que ostentó en 2019, sobre todo en el segundo semestre. Sin embargo, el jugador de 24 años elevó su nivel sobre la superficie dura bajo techo del Palais Omnisports y perfeccionó ampliamente su rendimiento justo antes del Masters de Londres, que comenzará el domingo próximo. El moscovita se sobrepuso a una desventaja en el score, derrotó a Alexander Zverev por 5-7, 6-4 y 6-1 (el alemán llegaba de vencer a Rafa Nadal) y conquistó su tercer título de Masters 1000.

"Creo que no es fácil para los muchachos jugar contra mí cuando juego así", expresó Medvedev. Hay algo de vanidad en sus palabras, es verdad. Pero no escapa a la realidad. El jugador de 1,98 metro y movimientos poco elegantes, es incontrolable cuando está encendido, motivado y no se irrita (sus maldiciones en voz alta y mirando a su entrenador, Gilles Cervara, se convirtieron en un incómodo clásico de algunas presentaciones). Cuando Medvedev se lo propone, su raqueta se transforma en un rayo láser y sus desplazamientos defensivos se asemejan más a los de un elástico jugador de no más de 1,80m que a los de un espigado tenista de piernas flacas que por momentos parece que se va a desarmar. El de París-Bercy es el octavo título de su carrera (de categoría Masters 1000 ya había sumado Cincinnati y Shanghai en 2019).

Medvedev no es, precisamente, un muchacho eufórico y demostrativo en lo sentimental. "No lo muestro después del partido, pero estoy muy contento con ganar partidos. Antes del torneo, no estaba en mi mejor momento, no tenía finales este año. Le decía a mi mujer que no tenía el nivel, que ni siquiera había llegado a una final y que estaba jugando mal. Pero ahora soy campeón de Bercy, un torneo que me encanta", celebró Medvedev, el cuarto tenista ruso en conquistar el certamen parisiense, además de Karen Khachanov (en 2018), Nikolay Davydenko (2006) y Marat Safin (2000, 2002 y 2004).

Los partidos no son todos iguales. Medvedev desafió la final de París-Bercy en total desventaja (1-5) en el historial frente a Sascha Zverev. El nacido en Hamburgo, en el ojo de la tormenta luego de una denuncia por maltrato físico y verbal por parte de una ex novia, además de conocerse que será papá (Brenda Patea, la madre del niño, ya no es más pareja de Zverev), pareció poder aislarse del conflicto personal en estas semanas. Finalista del US Open y campeón, en semanas seguidas, del ATP 250 de Colonia 1 y 2, en París-Bercy el número siete del mundo eliminó a Nadal para llegar a la definición. Claro que frente a Medvedev, el germano de 23 años comenzó ganando, pero luego empezó a cometer errores con el servicio, mostró fragilidades y el ruso impuso su frenético ritmo (anotó 14 aces y ganó el 79% de puntos con el primer saque).

"Sé que va a haber mucha gente en este momento tratando de borrarme la sonrisa de la cara, pero bajo esta máscara estoy sonriendo brillantemente, me siento increíble en la cancha, tengo a la gente que amo a mi alrededor. Voy a ser padre muy pronto, todo es genial en mi vida", desafió, durante la premiación, Zverev, que encontró en el español David Ferrer, su coach, un buen consejero.

Zverev, en el ojo de la tormenta por situaciones personales, en la premiación con Medvedev dijo que nadie le borrará la sonrisa en este momento y que se siente bien en la cancha.
Zverev, en el ojo de la tormenta por situaciones personales, en la premiación con Medvedev dijo que nadie le borrará la sonrisa en este momento y que se siente bien en la cancha. Fuente: AP

Medvedev, una persona autoexigente al máximo, festejó con el Árbol de Fanti, el pintoresco trofeo de París-Bercy, y ya no deberá dudar de sus cualidades. Oportuno, encumbró su confianza a muy pocos días de convertirse en uno de los ocho maestros. Mejor manera de llegar a Londres, imposible.

Federer, desplazado en el ranking

Con el título en París-Bercy, Medvedev avanzó un lugar en el ranking, del 5° al 4°, desplazando a Roger Federer, que no competirá hasta 2021. El ruso ya había alcanzado esa posición, la mejor de su carrera, en septiembre de 2019. El suizo de 39 años, asimismo, no era número cinco del ranking desde marzo de 2019. Vale recordar que Roger se sometió a dos cirugías de rodilla derecha y esta temporada sólo jugó en el Abierto de Australia, donde fue semifinalista.

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