La aventura de Marcelo Arévalo: cómo es ser un tenista salvadoreño en el ATP Tour

Marcelo Arévalo, en el court central del Buenos Aires
Marcelo Arévalo, en el court central del Buenos Aires Crédito: Argentina Open
Olivia Díaz Ugalde
(0)
13 de febrero de 2019  • 12:23

Es una persona competitiva, de objetivos claros. Logró sobreponerse a los escasos recursos de su país y salió al mundo en busca de sus sueños. No le fue fácil, si bien a los 18 años ya era Top 8 de la categoría Junior y figuraba dentro de los 400 del ranking ATP. Las condiciones que le ofrecían no lo llevarían a dar el salto necesario y se vio obligado a cambiar. Persiguió una beca completa en Rice University, en Texas, y viajó. Durante dos años y medio estudió, se entrenó y aprendió sobre la valentía que requeriría volver al ruedo del exigente mundo del tenis profesional. Y en 2013, con el título de administrador de empresas en mano, tomó su raquetero y salió.

Marcelo Arévalo es de El Salvador pero vive en Florida, Estados Unidos. Con 28 años atraviesa su mejor momento tenístico. En 2018 comenzó fuera del Top 300 (singles) y terminó 131° y en el escalón 45° en dobles. Alzó su primer título ATP en esta especialidad en el torneo Los Cabos junto a Miguel Ángel Reyes Varela y alcanzó la final de Newport con la misma pareja. Además, festejó dos títulos de Challengers en singles y seis trofeos en dobles.

"Fue una temporada en la que aprendí mucho, me dejó saber que con sacrificio y con trabajo duro se pueden lograr muchas cosas", dice a LA NACION, el jugador que si bien perdió en primera ronda del Argentina Open frente a Pablo Cuevas, luego de pasar la etapa de qualy-donde superó a Carlos Berlocq en el primer partido-, lejos está de desmotivarse.

"Me quedo con una buena sensación, jugué dos buenos partidos y, a pesar que no me quedé con el resultado que hubiera querido, creo que la sensación es positiva y eso es lo importante", resalta.

Arévalo tiene una manera simple pero realista de evaluar los hechos. Conoce sus límites, las piedras que debió sortear y entiende que para ser competitivo en singles aún le falta trabajo, lo que no le sucede en dobles, donde compite y se siente cómodo.

"Siempre me gustó jugar dobles, en la universidad se entrenaba mucho. Pero trato de llevar ambas categorías a la vez. Aunque si los resultados se dan con el dobles tendremos que tomar alguna decisión, será una bien evaluada", explica con sinceridad.

De la misma manera evalua el desarrollo del deporte en su país y las carencias que enfrenta, como su decisión de emigrar a los Estados Unidos para poder conquistar su sueño.

-¿Cómo ves el desarrollo del tenis en El Salvador?

-Lo principal es que la gente tiene que dejar de ver al tenis como un deporte elitista, y para eso se necesitan canchas públicas. El gobierno está trabajando para que se construyan nuevas canchas, para aquellos que no pueden acceder a los clubes. Pero es todo un proyecto a largo plazo. Hoy en día hay cuatro o cinco canchas públicas, y unas 17 canchas abiertas, en las que se paga por el uso.

-¿Y qué falta?

-Faltan más canchas, pero el gobierno necesita invertir en el deporte en general. Se está dejando de lado, y es muy importante que esto no suceda, porque es esencial para salir adelante como sociedad. Es una de las cosas principales para que todos los deportes crezcan. El fútbol es el deporte más popular y sólo fuimos a un Mundial, eso es un reflejo de la realidad del deporte del país.

-¿Por eso tomaste la decisión de emigrar a los Estados Unidos?

-Al no ser un deporte popular, no había otros jugadores de mi nivel, con lo cual no podía entrenarme y eso lo hacía excesivamente caro. Tenía que viajar a foguearme con otros jugadores para mejorar mi nivel. Por eso lo más fácil fue solicitar la beca completa a los Estados Unidos. Asi que me recibí y tomé el riesgo de salir a jugar de manera profesional, encontré personas que me ayudaron en la parte económica para salir a jugar Futures y desde 2013 vengo luchando, tratando de cumplir los objetivos.

-Te ha tocado representar a su país en Copa Davis desde los 14 años, ¿cómo tomaste esa responsabilidad? ¿Cómo evalúas el nuevo formato del torneo?

-Son contados los tenistas que están jugando a un nivel a competir a nivel, por eso desde muy chico me tocó jugar. El cambio de formato no sé muy bien cómo nos va a afectar, porque no nos han dado más información de que jugamos contra Perú la primera fecha. Ahora estamos en la Zona 2, pero no se entienden los requisitos para ascender a la Zona 1.

-¿Qué es lo que más disfrutas de la vida del circuito ATP?

-Me gusta la vida del circuito. Si no me gustara, no estaría acá y buscaría ganarme la vida de otra manera. Pero me encanta la competencia y ganar. Por eso, lo que rescato es que una semana no te va bien, y uno puede trabajar en ello para alcanzar los buenos resultados la semana siguiente. Soy una persona súper competitiva y eso es lo que más me gusta del tenis, que todas las semanas tienes un nuevo reto.

ADEMÁS

MÁS LEÍDAS DE Deportes

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.