¿Melbourne o Atenas? El Abierto de Australia vibra con la hinchada más ruidosa

Miles de hinchas griegos pusieron el color en el Abierto de Autralia.
Miles de hinchas griegos pusieron el color en el Abierto de Autralia. Fuente: LA NACION - Crédito: Australia Open
Sebastián Torok
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16 de enero de 2019  • 13:25

La dirección del Abierto de Australia estuvo ágil y acertada al programar la tercera jornada. Al ver que en el mismo día jugaban, por la segunda ronda de los cuadros individuales, los griegos Stefanos Tsitsipas (15º del mundo, 20 años) y Maria Sakkari (41º, 23), los colocaron en la misma cancha, la bellísima Nº 3, con capacidad para aproximadamente 3000 espectadores, un partido detrás del otro. ¿Por qué el acierto? Porque el público griego es uno de los más apasionados y fieles del mundo deportivo. Y, como si fuera poco, Melbourne, en el estado de Victoria, es la región con mayor comunidad griega fuera de ese país europeo (se calculan unas 170.000 personas).

Banderas, cánticos, aplausos, más gritos, rostros pintados de azul y blanco ilustraron los triunfos de Tsitsipas ante a Viktor Troicki (Serbia) por 6-3, 2-6, 6-2 y 7-5, y de Sakkari frente a Astra Sharma (Australia) por 6-1 y 6-4. Cualquier desprevenido que pasara por ese court del Melbourne Park y cerrara los ojos podría haber que estaba en un partido de fútbol de Olympiacos o de básquetbol de Panathinaikos.

"Estaba relajándome en el baño de hielo después de mi partido y los cantos seguían zumbando en mi cabeza. Fue increíble", contó Tsitsipas, uno de los jugadores con pasta de crack de la nueva generación. Nacido en Atenas y ya con un título ATP (Estocolmo 2018), el jugador diestro de revés a una mano es el elegido para "asumir la posta" del chipriota Marcos Baghdatis, que durante muchas temporadas fue el mimado por el ruidoso público griego (y chipriota, claro). Baghdatis, de 33 años (esta temporada quedó eliminado en la clasificación), fue finalista del Abierto de Australia en 2006 (perdió con Roger Federer , por entonces número 1) y siempre vivió un romance con el primer Grand Slam del calendario. Muchas veces no importaba cómo llegara a Melbourne: al pisar el cemento australiano se potenciaba y el público lo glorificaba. Tsitsipas creció viendo a Baghdatis y tiene muy presente aquella final de 2006 que ganó el suizo por 5-7, 7-5, 6-0 y 6-2.

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"Es brillante, porque durante tantos años no hemos tenido un gran jugador de tenis griego, así que finalmente tener dos es genial para nosotros", le dijo a ausopen.com Adonis, un fanático vestido con una camiseta de básquetbol del griego Giannis Antetokounmpo, figura en la NBA (en Milwaukee Bucks), apodado "The Greek Freak". El hincha griego condujo desde su casa en Sydney a Malbourne para unirse a sus amigos en el espectáculo tenístico. "Es increíble el apoyo que tenemos porque no tenemos un torneo en casa, así que jugar aquí es exactamente cómo nos sentiríamos si estuviéramos jugando en Grecia", apuntó Sakkari.

Miles de hinchas griegos alentaron a sus jugadores en Australia.
Miles de hinchas griegos alentaron a sus jugadores en Australia. Fuente: LA NACION - Crédito: Australia Open

Tsitsipas y Sakkari suelen visitar restaurantes de comida griega para cenar. En Melbourne hay muchos y muy buenos. El más popular de los locales, abierto las 24 horas, se llama Stalactites, ubicado a tan solo 5 minutos en auto desde el Malbourne Park y a menos distancia de la zona donde los jugadores suelen alojarse. En ese sentido Melbourne es, probablemente junto con Wimbledon, el Grand Slam donde los tenistas pierden menos tiempos con los traslados y el tránsito.

A lo largo de la historia, Grecia fue uno de los países europeos que más inmigrantes aportó a Australia. El último incremento fuerte de inmigrantes griegos en esa porción de Oceanía se produjo en 2010, por la severa crisis económica del país . Según un censo de 2001, el griego es el cuarto idioma más hablado en Australia, después del inglés, el chino y el italiano.

Por lo pronto, Tsitsipas y Sakkari disfrutan de sentirse locales y sueñan con seguir haciendo ruido en el Abierto de Australia. El apoyo lo tienen asegurado.

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