Se retira Nicolás Almagro, un excampeón del ATP de Buenos Aires picante y sin filtro

Fuente: Archivo
Sebastián Torok
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8 de abril de 2019  • 12:30

El español Nicolás Almagro , ganador de 13 títulos de ATP (entre ellos, el torneo de Buenos Aires, en 2011) y dueño de un exquisito y clásico revés de una mano, anunció su retiro, a los 33 años, luego de padecer diversas lesiones que fueron afectando su rendimiento en el circuito. El Murciélago, tal como lo apodaron en el tour, confesó su decisión, precisamente, antes de debutar en el que será su último certamen: en el Challenger de Murcia, la ciudad en la que nació. "Dejo el tenis porque los últimos años no he podido disfrutar del todo el deporte me ha dado", fue uno de los mensajes de Almagro, que debutará este martes frente a su compatriota Mario Vilella Martínez (262º).

Almagro, cuyo mejor ranking fue 9º en 2011, fue un habitué de la gira sudamericana sobre polvo de ladrillo. Y en Buenos Aires encontró un sitio en el que se sintió muy cómodo y su tenis fluyó. Jugó el ATP porteño por primera vez en 2005, siendo 98º del mundo (perdió en los cuartos de final con José Acasuso). Regresó al Buenos Aires Lawn Tennis Club en diez oportunidades y en tres de ellas alcanzó la final. En 2011, como 13º del ranking, le ganó la definición a Juan Ignacio Chela (35º); perdió las finales de 2012 y 2016 frente a su compatriota David Ferrer y al austríaco Dominic Thiem, respectivamente. La marca total de Almagro en el Argentina Open fueron 29 victorias y 10 derrotas.

En la definición de Buenos Aires 2016, Almagro recibió algunos silbidos y reproches del público argentino. En la rueda de prensa posterior al partido que perdió con Thiem, el murciano se refirió a lo que sintió: "He tenido un gran rendimiento durante toda la semana y no tengo nada que reprocharme. Por cierto, en Buenos Aires a veces recibo insultos. Pido un poco de respeto". De carácter fuerte, muchas veces irascible, tuvo diversos enojos y cruces verbales con rivales durante los partidos. Uno de los acalorados intercambios más recordados fue con Tomas Berdych, en Australia 2012. El checo recibió un pelotazo en el cuerpo por parte del español y se negó a estrecharle la mano luego de vencerlo en los octavos de final. "Soy un poco cabrón", reconoció Almagro, entre risas, alguna vez.

Con otro contrincante que Almagro tuvo roces fue con Juan Mónaco. En la 1ª ronda de Wimbledon 2009, el español se impuso por 6-7 (3), 6-7 (7), 7-6 (5), 6-4 y 8-6, y el tandilense lo acusó de fingir una lesión. "Es muy importante ganar, pero éste es un deporte en el que es importante ser buena gente y tener un respeto. A este chico le enseñaron a jugar bien, pero buenos modales parece que no", fue la critica de Mónaco. Y añadió: "Durante todo el partido estuvimos conversando, aunque yo de buena onda, pero él se lo tomó por el otro lado y llevó el partido hacia una situación que yo no me esperaba y que, además, no es normal en el tenis. Cuando me metió un revés buenísimo le dije: 'Ahora no te duele la muñeca', pero felicitándolo. Y él me dijo que si quería me enseñaba a jugar al tenis".

Típico exponente español especialista sobre canchas de polvo de ladrillo, en esa superficie ganó 279 partidos de los 397 que acumuló en su carrera (278 derrotas en total). Además, todos sus títulos fueron sobre superficie lenta (las diez finales ATP que perdió también fueron sobre tierra). En los Grand Slam nunca pudo cruzar la barrera de los cuartos de final: en Roland Garros cayó en esa instancia en 2008, 2010 y 2012, siempre frente a Rafael Nadal. En el torneo grande que más cerca estuvo Almagro de superar la barrera de los cuartos de final fue en Australia 2013: perdió frente a Ferrer por 6-2 en el quinto set, después de haber ganado por 6-4 los dos primeros parciales y desperdiciado tres match points.

Las lesiones agobiaron a Almagro en distintos momentos de su carrera. Debió ingresar en un quirófano en varias oportunidades por una fascitis plantar en el pie izquierdo y por un daño en los meniscos de la rodilla izquierda. El mundo del tenis todavía recuerda su llanto desconsolado en la 2ª rueda de Roland Garros 2017, cuando jugaba ante Juan Martín del Potro y de golpe quedó inmóvil, se desplomó sobre el polvo de ladrillo y, completamente angustiado, no pudo seguir jugando por una lesión de rodilla. El tandilense cruzó al campo del rival y lo ayudó a ir hasta su banco. "Te queda una sensación fea por ver a un rival, a un gran tipo sufriendo, no es nada lindo. En esas situaciones el tenis es secundario, la salud es lo primero, hay cosas lindas fuera del tenis para salir adelante", dijo Del Potro, en aquel momento.

Otro argentino que tuvo un fuerte vínculo con Almagro por Mariano Monachesi. De hecho fue su entrenador durante el último título ganado por el murciano, en 2016, en Estoril. Almagro le dedicó unas líneas muy afectuosas en la carta de despedida del tenis que publicó en estas horas: "Mi apreciado Monachesi. Llegaste en un momento complicado pero nos dio tiempo a celebrar un título juntos. Dejaste todo por una apuesta, intentaste todo conmigo, estuviste a mi lado en los momentos más difíciles profesionalmente y los más bonitos personales. He disfrutado contigo, aprendido y solo lamento que las lesiones no nos dejaran cumplir todo lo que hablamos. ¡Las puertas de mi casa siempre estarán abiertas para ti!".

Sin filtro para decir lo que pensaba, Almagro se sintió atacado en Australia 2017, después de retirarse en el primer partido del torneo ante el francés Jeremy Chardy cuando perdía por 4-0, a los 23 minutos de acción. Muchos dijeron que se había presentado solo para "cobrar el cheque" de 50.000 dólares australianos. "Salí a la cancha pensando que podía jugar porque estaba en condiciones. He sido Top 10, tengo más de 10 millones de dólares, no voy a jugar por 50.000", disparó, picante, el español tras la despedida de Melbourne.

Almagro formó parte durante tres temporadas del equipo español de Copa Davis. En 2008, año en el que el combinado dirigido entonces por Emilio Sánchez Vicario logró la Ensaladera venciendo a la Argentina en la final en Mar del Plata, Almagro participó en la 1ª ronda contra Perú, en Lima, donde ganó sus dos partidos individuales, y España acabó triunfando por 5-0. También participó en la Davis en 2010 y 2012, en este último año disputando la final contra la República Checa, en Praga, donde perdió sus dos partidos de single, contra Berdych y, el quinto y definitivo punto del que salía el campeón, ante Radek Stepanek (en cuatro sets).

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